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lunes, 17 de septiembre de 2012

Volver de viaje. Irse de viaje.

Hace rato no abría estas páginas. No hay mejor modo que con esta inspiración. Si les suena y no lo conocen, Tiersen es el autor de la inigualable banda de sonido de Le Fabuleux Destin d'Amélie Poulain. Descorchen un buen vino, corten pedacitos queso y un salame, bajen la luz y dedíquense a conocerlo un poquito más.

sábado, 28 de enero de 2012

Realidad Famatina



Cansado, desde el suelo mismo del parque de Chilecito, con el Cristo vigilante y misericordioso a mi espalda, veo niñas en pelotero y camas elásticas, dando saltos que llegan al cielo. Son casi las dos de la mañana y la vida en el pueblo rebalsa por cada esquina. Los vehículos desfilan a paso de hombre, con música –y otros ruidos– al taco y, cada tanto, el infaltable neón azul. Un motoquero pasa despacio con una remera negra manchada de una gota amarilla. En su cuerpo reza “El agua vale más que el oro”. 

Me encanta. No me sorprende, pero me encanta. “La marca te marca”, me repitió Mario una y otra vez en sus fantásticos monólogos psico-publicitarios, y está claro que el pueblo de Chilecito –y el de Famatina– está marcado por la lucha contra el saqueo y la vulneración de su capacidad y derecho de autodeterminación.

Volver de Alto Carrizal es una vida de despojo. Un instante, claro, pero el abandono es tan grande como la solidaridad y el compromiso fueron bajo las carpas. El aire huele a lucha, los mates tienen el sabor al agua pura y al compañerismo, el barro en los pies –el barrio de pie– por baldear la tierra, hace y constituye al hombre nuevo desde sus cimientos.

Imposible en esta hoja hablar de todos; del filósofo de Pergamino, del coraje y la madurez individual y política de Willy que inspira y hechiza, del chino y sus carcajadas, del liderazgo visible o invisible del Chelo, de la juventud inquisidora que emana la sonrisa de Mara; la Fé de todos. El “Fuerte Apache”, donde refugiar a los niños en caso de represión, la alerta constante, las listas de ingresos y egresos. El pueblo tiene una sucursal, un punto en común donde confluir y defenderse. Un lugar donde están alegre y firmemente instalados.

Imposible describir el espíritu que baja del Famatina con la luz de la luna y la intensidad de las estrellas, en un cielo más negro que nada. José, agradecidísimo por el jaguar que paró a Ledesma en su pueblo. Orlando y su metabolismo de setenta que, en realidad, es eterno, joven e iluso.

Foto: Guadalupe Lombardo | Página|12
Y lo más puro, lo más real: nadie te niega nada. Todos entregan su alma y su confianza, a pesar de lo padecido. Guitarra y charango toca folklore mientras la flauta dulce quiere adivinar una canción de escuela –creo que es la única canción que se inventó para flauta dulce–. Nena de siete improvisa letras y su anárquico grito pide libertad para viajar con su guitarra; le exige, le reclama: a mamá.

La política está en todas partes. La gente en Alto Carrizal la construye desde los hechos, demuestra que la resistencia tiene sentido y que su convicción, pacífica y profunda, puede más que cualquier minera o cualquier lingote. Más que cualquier estratégico y traidor giro de la política de turno que se aprovecha de la fuerza del pueblo para basar sus negocios personales.

Vuelvo en camioneta destartalada que llevó el lechón para la cena y volvía sin chistar ni masticar. Mary y su marido relatan un derrotero que va del corte hasta Chilecito, pero tarda unas cuantas décadas. Décadas que me recordarán por siempre la "ele" estirada en cada "claro" de Mary; con un dejo de parsimonia y aprobación maternal. Llegamos y nos miramos; nos fundimos, cómplices. Un abrazo nos despide, un hasta pronto precede a un gracias por venir; la camioneta arranca rumiante y el hermoso matrimonio sigue al hogar que trabajan día a día, sin sueldos ni dádivas que los mantenga. 

Pido un sillón. Recepcionista hace un mes, el “jefe” le sabrá decir. Que no, claro. Y él, Oscar, se cansa de pedir disculpas. Me ofrece jugo frío y lo rechazo, lo abrazo y me voy. El Cristo aún vigila. Yo entiendo algo más. Esta pelea ya está ganada. Esta cruzada ya es victoria desde que el famatinense es famatinense y el chileciteño, lo propio. Hay algo que está claro desde el principio, y seguirá intransigente e inquebrantable le pese a quien le pese. Hay un grito que ya es Pueblo, y no se negocia: el Famatina no se toca.

jueves, 27 de octubre de 2011

Elección a distancia | 5/5

Viene de acá.
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El 50% que votó a Cristina en las primarias siente sentirlo, y muchos lo sienten realmente. A muchos les dio mucho y defienden el primer 50% de mi conversación conmigo mismo, y con Antonio y su familia. Otros le tiran a matar y se quedan con el 50% final, con la “corrupción estructural”, con las 22 propiedades que acumularon Néstor y Cristina en poco tiempo en Gallegos, con su discurso “soberbio”, con que le “regalan” cosas a los “vagos” para que los voten, entre otros encomillados más y/o menos degradantes.

Yo no sé si alguno tiene razón. Yo tengo las mías, pero no tanto estructurales. Prefiero la no-doctrina, siempre la preferí, que no me digan lo que tengo que hacer, no comprar paquetes que vienen con mierda en lugar de chocolate y la comemos igual porque el paquete reza Milka -y el paquete se convierte en nosotros-. Así elijo ver medidas, concretas y empíricas. Entender la ‘big picture’, cómo viene a significar ese panorama general, pero no matarlo ni defenderlo en su totalidad. Contribuir para mejorarlo, siempre que pueda. Incentivarlos a que trabajen para hacerlo. Sembrar semillas de duda en sus almas para que salgan a buscar respuestas. Para que amen u odien, pero sientan la revolución gestándose adentro suyo, esa llama que sabe que la única forma de lograr ese “mundo mejor”, es rebelándonos a adoptar doctrinas ajenas y conocidas.

La realidad nos muestra un siglo XXI con un progreso salvaje desplegado por Europa, y un hambre de diamante en la extensión del continente africano. Hambre. 2011 y la gente sigue pasando hambre. Eso es la prueba irrefutable de que todo está como la mierda, que la política no nos llevó a ningún lado, que la mejora “gradual” se caga en los muertos de sed y de hambre, en los analfabetos del mundo y del sabor de un racimo de uvas. Lo posible ya demostró su fracaso. Inventémonos el mundo que queremos y hagámoslo realidad.

Antonio rebota su cabeza lentamente, asiente y mira a su hija. Él sabe que el futuro está allí y su mundo se reduce a tres mientras el mío se abre a millones. Todos futuros y presentes ciertos, caminos complementarios mientras la vida te acompaña en el viaje, a veces de la mano y a veces dándote la espalda. Sonreímos y nos deseamos suerte (suerte, en serio). De su camino ni un rastro queda, tampoco del mío. Dos estelas se esfumaron en el instante del adiós y esta despedida fue una anestesia sin dolor.

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Esta historia es publicada en cinco "capítulos". 
Ver Capítulo 1/5.
Capítulo 5/5


miércoles, 26 de octubre de 2011

Elección a distancia | 4/5


Ante todo, pido disculpas a quienes me putearon con justa razón por no haber tenido constancia en publicar el final de este relato. Las vacaciones, la falta de conectividad y también de tiempo para programar las entradas, hicieron imposible subir el final de la historia a tiempo. Por otro lado, me repudio a mí mismo por haber dejado inconclusa una posición ambigua al respecto de un evento con fecha concreta -como es una elección nacional-, con sólo una parte de la historia publicada hasta entonces. Puede parecer vacío, sin objeto, pero aquí está este otro yo que fue censurado a tiempo.

Viene de acá.
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El extractivismo. Ese es el modelo. Que nos roben. Que nos cojan y se vayan, y perdamos una virginidad que no podremos recuperar jamás. Regalamos la Cordillera a las mineras transnacionales, y estos caudillos nucleados con los CEO más asquerosos como Peter Munk –el amigo de Khashoggi, el traficante involucrado en la operación Irán-Contras, Bush padre, y Aznar, ambos asesores de su compañía, Barrick Gold, la primera minera de oro del mundo-, garantizan estructuras para seguir vendiendo nuestro país, por no decir regalándolo, con el Pacto de Salta.

CFK con Peter Munk, CEO de Barrick en Canadá
Banderas: Argentina, Canadá y Barrick Gold

Acuerdos hidrocarburíferos firmados en New York con magnates universales que ponen su moneda en Argentina para que sigamos secándonos las venas y ellos se lleven los provechos.
                                                                                     
El litoral y el NOA para la expansión bruta y torpe de la frontera agropecuaria, para cultivar el país entero con soja transgénica inutilizando suelos y corriendo comunidades originarias de sus casas de toda la vida, en pleno monte. Regalando hectáreas, a monedas para empresarios locales y extranjeros –no compro el chamuyo de que la Ley de Tierras va a frenar esta expansión, va a dejar la plata en manos de empresarios sin frontera, pero anotados, años atrás, antes de leer a Maquiavelo y Adam Smith, en Argentina-.

Y ahí, el costado más horrible de la humanidad: otro genocidio, el de los pueblos originarios. En Formosa con Gildo Insfrán a la cabeza, en Tucumán, en el NOA y el NEA los habitantes nativos de nuestra gran Patria latinoamericana, son silenciados, asesinados cuando reclaman por sus tierras, corridos, perseguidos.

Recuerdo de las víctimas de la Comunidad Qom La Primavera
Antonio me mira raro, no entiende nada y sigue casi sin atinar palabra. Le digo que sí, que entiendo su desconcierto y que su móvil es lo mismo que me hace vivir discutiendo –con el otro, conmigo mismo-, por intentar mantener una independencia absoluta que sólo se responde a sí misma, a sus valores éticos, a su noción de emancipación, libertad y futuro. A la confianza en un mundo mejor sin acostumbramientos, sin “es lo que hay”, sin defender una democracia que vota con estrategia política en lugar de votar con el corazón.

La flaca se había aburrido, Clara y Antonio se interesaron, pero yo me interesé más, porque me oí hablando de mi país a 11.500km de distancia, con unas elecciones por venir, con un futuro por definirse –aunque tan tradicionalmente como siempre-, y del cual me pierdo su gesta. Pero me descubro hablando y discutiendo conmigo mismo en una misma charla de almuerzo irlandés, con los habitantes de la tierra que nos invadió primero y nos inmigró después, dándonos una fuerza productiva indispensable para salir adelante; y me sorprendo. Me alegro y antes de abandonarme y de comenzar a hablarnos de a qué hora cerraba la fábrica de Guinness, y si lo interesante que había estado el tour, me adiviné un mapa vernáculo a modo de conclusión.

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Esta historia es publicada en cinco "capítulos". 
Ver Capítulo 1/5.
Capítulo 4/5

jueves, 13 de octubre de 2011

Elección a distancia | 3/5


Viene de acá.
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La batalla por los Derechos Humanos olvidados en los setenta. Juicios, algunos mal hechos, encarcelamientos prematuros sin conocer causas –no todo milico fue un hijo de puta, como no todo monto fue un utópico ético y férreo defensor de los intereses nacionales-; pero sí, un atisbo de justicia y de derechos humanos que parecía haber quedado perdido en un pasado lamentable. Heridas comenzaban a cerrar. Ley de Salud Mental, Ley de Matrimonio Igualitario, leyes. No todo fueron decretos como se empeñan a decir algunos. Leyes, y de las importantes. Si no te parecen trascendentales, no estarás muy loco ni serás tan puto.

Bendinni baja el cuadro de Videla, por orden de Kirchner.

La batalla al campo. Era necesario entender la necesidad de no favorecer sólo a un sector que era de los más beneficiados en la exportación agrícola y aumentar sus retenciones para beneficiar al país entero, poniendo así, casi sin querer, una traba a la expansión de la frontera agropecuaria. 125 en el Parlamento, cacerolas en las esquinas más conchetas. Empate sobre la hora. El vicepresidente y su traición: el radicalismo dice “no positivo”. ¿Batalla perdida? El tema se instaló.

La batalla a las corporaciones. La re-estatización de Aerolíneas Argentinas, de las AFJP, las prepagas, una fortificación del Estado absoluta. El Fútbol para todos, llevando el deporte popular a la televisión de todos los argentinos -y siendo el gobierno de turno su único auspiciante, claro está-. La asignación universal por hijo, el intento de dar al que no tiene nada, al menos, para que cubra parte de sus necesidades básicas.

Afiches vestían Buenos Aires contra la empresa de Noble.
La batalla a Clarín. El mejor ejemplo para entender la noción de “monopolio”. Estrategia pura. Ley de Medios -no hay Cobos de por medio, esta sí sale- con amparos presentados y vigentes hasta hoy. Todos hablan de “monopolio”, de diversidad de información. No podés creerle a Spolsky ni a Magnetto, no sabés qué leer, pero al menos sabés qué no hay que leer, y no comprás sin cuestionar. Las ventas de Clarín bajan notablemente, y siguen camino al suelo -o al infierno, a reencontrarse con viejos amigos-.

La batalla por Latinoamérica. El impulso de Néstor Kirchner para la formación de la UNASUR, y su presidencia durante el primer período de ésta, hasta su muerte el 27 de octubre de 2010. Una Ley de Tierras que pretende preservar nuestros recursos de la dilapidación en manos extranjeras –no los protege, sólo los deja en pocas manos, más cercanas, pero se celebra un avance hacia la nacionalización de los recursos-.

Batallas, batallas y más batallas. Hasta volvemos a entrar en la batalla contra el Reino Unido, para que nos devuelvan unas Malvinas que territorialmente son nuestras, que fueron saqueadas, pero que si vuelven, no hablaríamos ya de Democracia sino de gobernabilidad feudo-territorial  –sino pregúntenles a los kelpers, como dice un conservativo y reacio Cameron-. 

Se leen mal esas batallas, muchas veces hacen mal –nos hacen mal-, pero muchas otras son necesarias tomas de conciencia para llevar temas clave para la evolución de este territorio preso de sus fronteras a la boca de todos, a la mesa de doña Rosa. Al escritorio de Antonio en la multinacional que me invento que trabaja.

Frondizi y Castro pasada la reunión con Guevara en 1961.
Recuperación industrial, construcción de viviendas en el interior, recuperación del “orgullo” nacionalista berreta que sabemos que no conduce a ningún lado, pero a los argentinos nos encanta. El de ponernos la diez en la espalda, sentirnos Maradona y putear a quien juege en contra. El internacionalismo no es bien entendido en este país, aunque idolatremos a un Guevara que lo único que hizo en nuestra tierra fue formarse, jugar al rugby y pedir ayuda. O ni siquiera: a Perón lo agarró en Madrid y a Frondizi en Montevideo, pero al menos después se clavó un asadito en Olivos.

Crecimiento indiscutido. La economía crece mientras el mundo cae, la demanda energética se lleva todo por delante, y el modelo empieza a mostrar la hilacha de a poco. ¿Cómo llegó a este punto? ¿Cómo sostener ese desarrollismo que levanta como bandera? ¿Qué hacer con ese productivismo supuestamente ilimitado que predicamos?

Antonio me cree un militante férreo. Pero le estoy describiendo lo que recuerdo, ni más ni menos –nunca menos-, aunque faltaban minutos para que me mire desconcertado cuando le intente esbozar mi noción de lo que ese “modelo” en realidad es.

Un modelo de centro, lejos de la izquierda, lejos también de la derecha neofascista de Macri -aunque no es tan difícil estar lejos de ese lugar sin ser un nietzscheano burgués asustado-. Un modelo que se sostiene a base de inversiones multimillonarias de corporaciones extranjeras para extraer nuestros preciosos recursos naturales con la connivencia criminal de los caudillos provinciales que responden orgánicamente a una cúpula estratégica que sale impoluta de los sucios negocios de su fuente de subsistencia.

Explosiones en mina Bajo de La Alumbrera en Catamarca.
Fuente: Traslasierra Despierta

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Esta historia es publicada en cinco "capítulos". 
Ver Capítulo 1/5.
Capítulo 3/5

miércoles, 12 de octubre de 2011

Elección a distancia | 2/5

Viene de acá.
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“El país se está recuperando fuertemente desde 2003”, aventó un yo que labura para 678, almuerza con Gvirtz y Lucas Carrasco, escucha Fito desde hace poco, se erotiza con Florencia Peña y es embajador de la prédica militante. Podría haberle dicho que nos están robando la Cordillera, que no tenemos política ambiental e incluso después de Fukushima nos empecinamos con la energía nuclear, que el modelo de desarrollo no se sustenta por su carácter productivista utópico, o unas cuantas cosas más, pero eso es historia futura en este relato. Me quedé con algo más general para comenzar, que no deja de ser cierto.


Le conté de los setenta para acá, seguro lo aburrí –o no, porque, como decía, Antonio se desestructuró y se notaba más entusiasmado-. Desde la crisis económica en la que nos sumió el gobierno militar, casi salteándome a Alfonsín, metiéndome de lleno en el menemato, en la política privatista, en la venta del país, la pastilla de carbón que contiene la mierda y el culo que explota minutos después, más violentamente de lo recomendable.

Antonio me hace caras, casi sin notarlo –creo que siquiera son las caras de Antonio, son las caras de alguien más que se manifiestan a través suyo-, como desaprobando que ese tipo de política neoliberal conlleve necesariamente las consecuencias que yo describía; pero seguí adelante.

Disturbios del 19 y 20 de diciembre en Buenos Aires.
Hartazgo, no nos quedaba nada, el Estado no tenía que administrar, se inventa una “opo” aliancista berreta –con el líder menos carismático que vi en mi corta historia-, ganan y para demostrar que ese gobierno no es aburrido, para nada, le iba a tocar la pija al país mientras le robaba la billetera y vulneraba su integridad. Corralito. Saqueos, imágenes de guerra en la televisión –yo era tan chico que me da bronca, pero algunas recuerdo-. La gente ya tenía hambre, el pueblo ya vivía como el orto, pero muchos egos salieron a la calle cuando se metieron con su seguridad bancarizada, con su futuro hipotecado. Con eso no se jode. ¡Boom!

38 muertos en la Plaza de Mayo entre el 19 y el 20 de diciembre, el HSBC de traición, las corporaciones contra los intereses del pueblo, el gobierno, también, sin mixturas ni tamices. Cinco presidentes en 10 días, caos, Duhalde se establece y en su ausencia, hasta José Luis Gioja en su rol de Presidente Provisional del Senado fue Presidente de la Nación por un rato (¡Dios me salve y me guarde, María llena eres de gracia y Oh, ¿¡ahora quién podrá defendernos, Chapulín!?). Descreimiento absoluto de las instituciones, alejamiento de la política tradicional, explosión de organizaciones piqueteras, sociales y culturales, demostrando que la política estaba en otra parte -parafraseando a López Echagüe y su excelente libro al respecto-. El Estado lo reprimía, quería poder propio y no sabía como canalizar esa voluntad de cambio; sólo imponía, disparaba, asesinaba. Maxi y Darío.

Afiche de campaña de Kirchner 2003.
2003. Néstor Kirchner llega a la presidencia de la mano de Duhalde –el de la pesificación, el de Kosteki y Santillán, el de la merca; el mono relojero, el cabezón; no el de los Derechos Humanos-. El seno justicialista post-General está ahí, el entramado del caudillismo provincial debía comenzar a erigirse bajo la figura de este nuevo líder, un líder de verdad; un tipo muy hábil, inteligente, con una noción absoluta del poder, que se proponía sacar al país de la crisis y no a cualquier precio. No podría recapitular todos y cada uno de los pasos que dio el gobierno de Kirchner para sacarnos de la deuda, porque tampoco los sé. Antonio sigue escuchando atento un relato genuino y no lo suficientemente fiel como para aburrir en su densidad; yo me impresiono por su paciencia y su interés, pero claro, ahora llegaba la parte que a él más le interesaba.

Saldamos la deuda, a tomar por culo con el FMI, Néstor reavivó la industria, volvió a acercarse al pueblo, a dialogar con la gente y no a imponerle. A quien le imponía era a las corporaciones y a los opositores, cada tanto y sin piedad, pero con eufemismos democráticos. Como un médico quirúrgico, conjuntamente con el aparato judicial fortalecido y por el cual su mujer, Cristina Fernández, luchó desde su banca en el Senado cuando promovió la reforma del Consejo de la Magistratura; comenzó a cerrar heridas abiertas desde hace más de treinta años, bajó el cuadro emblemático de la discordia y reavivando la pasión popular que puso los pelos de punta a algunos y la piel de gallina a otros.

Dividió para gobernar, le hizo mal a la “unidad” podrán decir, pero en esa división unió más de lo que dividió. La noción del individualismo menemista cuya perspectiva mayor es cuándo volver a Miami o volver a cambiar el auto, pasó a ser sucedida por una militancia empedernida, a veces medio estúpida –y que critico ferozmente en otras oportunidades-, de creer en un modelo que nadie sabe bien que es pero muchos defienden. Eso, esa confianza renovada en la política y en la militancia me significa una unión por ideales, que antes no había visto. La política que estaba en otra parte empezó a militar en las filas del kirchnerismo.

Parodia del afiche de campaña de CFK 2007.
Néstor y Cristina. Los K. Amados y odiados, avanzan como en el ajedrez una gran guerra con distintas batallas maniqueas, con fines un tanto nobles y un tanto en busca de más -y más- poder. Antonio dejó de comer y me mira ansioso. En 2007 asume Cristina, con un país ya polarizado.

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Esta historia es publicada en cinco "capítulos". 
Ver Capítulo 1/5.
Capítulo 2/5

martes, 11 de octubre de 2011

Elección a distancia | 1/5

Este último fin de semana caminé las calles de Dublin con una guía de Salamanca y españoles de toda su extensión, como compañeros. Conocimos de historia irlandesa, sus guerras, del odio a Inglaterra –compartido por escoceses y galeses, y franceses, y argentinos, y del mundo entero-; sus pequeñas sensaciones de victoria, sus largas décadas de miseria. Supimos de la hambruna, de los millones de muertos por no tener qué comer en este mundo superpoblado de recursos. La Segunda Guerra Mundial, la guerra civil posterior, interpretaciones maniqueas llevadas a la expresión de la pólvora.

La cabeza daba tumbos –y no era por resaca de Guinness ni por las ocho horas de micro y las cuatro de ferry-, trataba de meterme en esa historia, de entenderla; pero no había lugar para el entendimiento, todo era sensorial. Y no lo sentí. No tanto, al menos. Sentí más otros lugares, con otras batallas u otros resultados, seguramente por utópico más que por empático, ya que si bien de maniqueos y victorias fugaces y agonías eternas conocemos bien los argentinos; algo me urdió más al coraje guerrero de William Wallace y los soldados escoceses que a St. Patrick y su prédica, su trébol, las guerras religiosas y el Dios que todo lo vigila, verde o anaranjado.

Entrada al Trinity College | Dublin, Irlanda.
Terminamos en un bar muy pituco, típicamente irlandés, a unas cuadras de Temple Bar, y me siento en una mesa esquinada, solo. Acomodo los bártulos, agarro la billetera y me levanto a pedir la comida –un menú con descuento que ofrecía la gente del tour-. Me sirven –qué feo suena hablar de sirvientes en estas épocas; digamos, me prestan un servicio, o mejor, me ayudan-, y vuelvo a la esquina que me aguarda. Como, como como desesperado. Como como siempre, mal, angurriento, como queriendo terminar rápido y pasando vaya uno a saber a qué instancia. La mesa se llena de platos repentinamente: un español a mi lado izquierdo, mirando a su mujer y frente a mí, su hija de no más de 20. Todos de Barcelona.

La flaca estudia en el Trinity College y no tiene muchos amigos irlandeses, la mayoría son brasileros. Su familia la visita por el fin de semana, extrañan a la nena. Y su nena es tímida; parece. Monta un arte de simulación histriónicamente femenino y umbilical para el deleite de sus padres, la santa niña barcelonesa. No me queda claro cuán fiel sea la historia.

El hombre –vamos a llamarlo Antonio; como olvidé preguntarle el nombre que le impusieron de chico, le impongo uno de grande- tiene formas estrictas que iría abandonando gradualmente; le gusta la política, pregunta por el país y la situación económica actual. La mujer –Clara, mismo razonamiento-, busca la persona más que la forma, pregunta qué hago, si viajo, qué conocí. Me sorprende la obviedad del trinomio, papá político, mamá humanizada y dulce, hija timidona y voladora empedernida, estudiando lejos de casa. Me encanta.

Antonio es el móvil de esta historia; porque el yo que hoy escribe es ríspido como él –al menos por un rato-, y tiene una elección por delante que no verá más que su desarrollo y a las pocas horas, su resultado. Hablamos de la crisis europea, del orden inglés, la cerrazón parlante de sus habitantes, la cerrazón política de sus gobernantes; la poca habilidad de Grecia para levantarse de la crisis cayendo en intereses altísimos que hipotecan su futuro próximo y no tan próximo, y que no le permiten levantarse. Españistán haciéndose realidad, la burbuja inmobiliaria explotando y dejando correr la sangre tras la arteria que explota y pone en jaque la circulación sanguínea del cuerpo entero. Y, como buscando consejos, pregunta: ¿cómo está Argentina? Qué decir; si supiera el dilema en el que me estaba metiendo en pleno almuerzo, en plena capital de Irlanda, en pleno fin de semana.

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Esta historia es publicada en cinco "capítulos". 
Capítulo 1/5.

lunes, 3 de octubre de 2011

La razon me tiene -y viceversas menos loables-


Lo entendí. O al menos empecé a sentir cómo el corazón pierde su batalla por voluntad meramente propia. Vi cómo los anhelos de un “hombre nuevo” o un “mundo distinto”, fueron invenciones minuciosamiente trabajadas y diagramadas en los confines del pensamiento; en su ultratumba. La injusticia es tal porque hay conciencia, y la noción de retribución equitativa es en cuantía una pasión pensamentista. La represión de los impulsos en nombre de un sentimiento que subyace al mismo deseo, no sólo es retorcidamente cerebral, sino también hipócrita e injusto para con los verdaderos sentimientos (los que se sienten, aquí y ahora).

La bondad, la justicia, la fidelidad, la igualdad, la verdad y hasta la conciencia de duda; son los hijos directos y aún umbilicales de la neurona gobernadora del Reino del Hombre. Claro que sentimos hondo, que duele en las entrañas y que nos pueden hasta brotar lágrimas suicidas al presenciar una injusticia en cualquier parte del mundo; pero el móvil, la génesis de esa angustia, de ese dolor, no es otro que la razón constante.


Me asumo un asqueroso racional, un torturador de sentimientos, el genocida de mil deseos expresados y hechos realidad. Vivo apasionadamente los pocos sobrevivientes, los trato con vehemencia juvenil, los rescato del fuego extinto. Esos me mantienen vivo. No tengo razón. La razón me tiene.

¿Pero el sentido de mi existencia? ¿Lo que me mueve de indignación para encontrar algún nuevo sentimiento por ser salvado? Mi razón negándose a aceptar lo inaceptable; mi conciencia que no duerme tranquila si antes de hacerlo no movió al cuerpo idiota que tiene puesto a hacer algún movimiento tectónico que transforme el mundo como lo ve. Me caga y me salva la vida. Es extremo. Tiene fines loables. Tiene medios conchudos, o, al menos, discutibles. Es el disparo que abre el portal al mañana. Es el amor.

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01/10/11
Edimburgo, Escocia
(noche, llueve)


y agregados...



lunes, 26 de septiembre de 2011

La estación de la furia

Adaptarse a los cambios -de eso se trata-. Amaro caminaba por una calle lluviosa que lo empapaba de nuevos aires y de alguna proeza inalcanzable. Essex Road parecía cada vez más lejana aunque estuviese ahí quieta e inmóvil, segundos después de la iglesia. Él se ahogaba, mientras tanto, en su vaso de agua soñando algún nuevo imposible. El tren pasaría a horario, el guarda estaría en su sitio. La noche caería, inexorable. Lo único impredecible era la lluvia, y el camino de sus pensamientos.

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Soda Stereo | La Ciudad de la Furia

sábado, 24 de septiembre de 2011

Keep calm & you know...

Corría 1939, comenzaba la Segunda Guerra Mundial y el Ministerio de Información británico imprimía estos afiches para motivar a su población.




La tirada habría sido muy baja, su receptividad casi nula, y hoy por hoy sólo hay dos afiches originales en el dominio público. Entrando al nuevo milenio, la cultura pop lo llevó a la inmortalidad, como se hace con los grandes íconos que pasan a la posteridad por hacerse humor y cotidianidad. Jugando con ese humor, el arte moderno hace de un ícono nefasto, una pieza tanto más realista.



......
Stereophonics | Dakota

lunes, 19 de septiembre de 2011

Sentir el instante de este infinito

Hay que sentir más. Hace un rato me brotaba poesía, escupía los versos más dulces esta noche; ya no. Ahora la simpleza de no querer un ser detenido (el pare-ser), sino uno en constante movimiento. Allá ando, lejitos y moviéndome. No quiero amordazar la profundidad con el silencioso genocidio del confort o el aburrimiento. Quiero que el culo me ande con moscas. Quiero la playa desnuda y el mundo, uno nuevo. Los llantos, rebelándose a las pestañas y saltando al mundo como la gota aplastada de Julio -e imprescriptiblemente de sí misma-. De París, ya escribiré. Allí nació mucho de todo estó -o volvió a vivir, a decir verdad-.

Nous embrasions l instant; l'infinit commence au jour d'hui.





Montmartre, París. Septiembre 2011

martes, 13 de septiembre de 2011

15 Highlights de Londres

A catorce días de mi arribo al viejo continente, a la bellísima ciudad de Londres, sólo me propongo plasmar algunas, casi prematuras, impresiones iniciales:




1. La cantidad de aviones que hay en el aire cada vez que mirás al cielo -en cualquier momento-, es increíble.

2. V for Vendetta no describe un escenario tan futurista, en este futuro que llegó hace rato.

3. El criterio estético/artístico que tienen los británicos es envidiable. Eso explica su liderazgo en cuestiones artísticas, y puede verse desde la calidad musical en una Blues Jam de Camden Town hasta las cúpulas del Parlamento o de Westminster Abbey.

4. El transporte funciona a la perfección. Underground, Overground, National Rail, Buses, Cycling; todo es fácil, cómodo, limpio y rápido.

5. ¿Qué pasaría si el Thames estuviera en el estado del Ganges, o de nuestro amado Riachuelo? ¿Llegará el momento en el que los países contaminadores paguen las consecuencias?

6. El Museo Británico es la expresión más maravillosa del saqueo universal histórico. Pero para el burgués turista, ¡qué cosa divina! Si tan sólo pudiera estar en Grecia S.VII a.C. otra sería la historia. Por lo menos es gratis.

7. Creo que entendí qué es eso que llaman el Primer Mundo, al ver en el lapso de tres horas:
I. Dos Ferraris,
II. Un zeppelin de Good Year (como el inflable que tenía cuando era chico),
III. Las payasescas galeras de los guardias reales,
IV. La magnitud del Palacio de Buckingham,
V. Cuatro limosinas ridículamente pomposas,
VI. Las reliquias del Hard Rock Café,
VII. La oferta de un iraquí para que le compre... stuff,
VIII. Un boceto alucinante de da Vinci en la National Gallery,
IX. Gente durmiendo en la calle.

8. Las peleas entre ciclistas y colectiveros son universales. A las puteadas, provocándose y el colectivero amenazando bajarse para entrar a repartir roscazos. Toda coincidencia con la realidad es pura coincidencia.

9. Los restaurantes te cobran el pan; la gente duerme en la calle.

10. Cruzando el Waterloo Bridge, mirando el London Eye, el Big Ben, el Parlamento, y el Thames; tuve una epifanía sobre mi devoción por Cuba y una sensación de tristeza me invadió al recordar los cambios estructurales anunciados en abril, en la última asamblea del Partido Comunista Cubano. La gente, en Cuba, no duerme en la calle.

11. Amo las vacaciones en la playa, acompañado por el cuerpo que mejor me calza.

12. La familia se hace extrañar a la distancia.

13. CARPE DIEM.

14. Es extremadamente cosmopolita. Alegra ver gente de todos los colores, razas y tamaños, manteniendo sus formas y sus credos. El musulmán no anda con chupines y remeras de I love London, sino con túnica y correspondientes ornamentos; el yankee con remeras de basquet enormes escuchando Hip Hop al palo en los auriculares; los orientales vestidos "a lo oriental"; los judíos ortodoxos, como en todos lados (ellos sí que siempre mantienen sus formas); y podría seguir largo rato. El nivel de tolerancia -para caminar juntos por las calles de Londres, porque la política exterior es otra historia-, es destacable.

15. Londres es la cuna y madre de la civilización occidental moderna. Esa civilización que:
I. Alienta un sistema hostilmente competitivo de supervivencia, pero si perdés, te da un techo y un pancito para que vivas como el orto, pero vivas y te acuerdes que el gobierno de turno te lo está regalando porque es copado. Y si querés instalarte en otro lado, te echa a patadas en el culo,
II. Por lo tanto, margina;
III. Te vigila, donde sea que estés, por el bien de la Nación -y que Dios salve a la Reina-,
IV. Te encierra en tu mundo perfecto, en la belleza urbanística -macrista-, para no mostrarte la cara oscura de las guerras que promueve, de los muertos que genera, de las colonias que aún ostenta, administra y explota,

pero, acá funciona bastante mejor que en otros lugares. La sociedad de consumo extremadamente individualista que, de todas maneras, es muy linda.

Bonus track (actualizado 14.09.11, 12:23hs): Impresiona la increíble flora y fauna que hay desplegada por toda la ciudad. ¡Y eso que estamos entrando en el otoño! Ayer me lo recordó un zorro al llegar a la casa donde estoy viviendo, pero ya vi a un zorro durmiendo arriba de un árbol, ardillas en los parques y plazas, y flores desplegadas por las fachadas de una buena cantidad de edificios. Linda convivencia.



Así estamos, admirando un lugar increíble, una ciudad magnífica, pero con muchos sentimientos encontrados. Pasar de La Habana a Londres en seis meses, es un choque estructural -y cultural- importante. Qué cosa bárbara el planeta.

Homeland or Death.

sábado, 25 de junio de 2011

DCXXV | Capital Mendoza

Mendoza debe ser Capital Nacional o, al menos, ir a compulsa con Rosario y que se elija por SMS. El día, la noche, el sol y la lluvia, la nieve; todo le calza fantástico a la ciudad cuyana que es, en realidad, Patagonia y gran metrópolis. Falta la nostalgia y el desencuentro inherente a las ciudades portuarias, falta la rudeza del polo industrial, falta. Quizás por eso no tenga mayores aspiraciones, más allá del Estadio, del Parque, sus anchas veredas, su noche inclaudicable. Será demasiado perfecta. Carece del papel en el piso, del descontrol en el centro, de los rostros sin mirada; le falta la mierda. Todo aquello que las grandes ciudades merecen para albergar en su seno al vasto espectro demográfico que la haga gigante, y capital.

Aún te falta, Mendoza, aprender a equivocarte; a embarrarte las manos, a abrir más las puertas. Podés, sin embargo, tener pretensiones; pero no unicamente con velo de elite cubriéndote los ojos. Te felicito por tus valores y tus realidades. Te aliento a seguir como puntual del ejemplo inmaculado. No te veré jamás capital; te siento mejor así.

lunes, 26 de julio de 2010

DLX: Rosario siempre estuvo cerca

Rosario es más que una linda ciudad, una capital cultural, una cuna de próceres. O menos que eso. Es menos que un país soberano, la capital del fútbol, o incluso, menos que el hogar de las mujeres más lindas del mundo. O tal vez, más que eso. No encaja, no es. Ni una cosa ni la otra. Es única. Es bohemia, refinada, hermosa, oscura, imponente, sencilla... La duda es quién soy yo cuando la visito, no quién es ella en realidad. Me enamoro, voy y vengo, me relajo. No existo y empiezo a existir, alumbrado por las tres luces celestes del semáforo invisible, Sabina Bar, y la añoranza; o los comienzos. Los sueños y las pesadillas repetidas. Sentimientos, al fin. Más que mucho. Loca ella y loco yo.

miércoles, 23 de junio de 2010

DXLVIII: Percepción del Iberá

El arpegio perfecto para remontar la cometa de la tierra. Horizonte a cuatro vientos, entre esteros pisa el hombre, tan parasitario y febril que puede quizás contaminar la bosta misma, con sus halos de mordacidad intolerable. Hombre es también aquel poblador de facón en la cintura, sólo sabe compartir hasta la energía que le falta, el mate que nunca tuvo. Fragmentos de la historieta de ser y pertenecer; de estar soñando o repensar sueños despiertos. Arpegios de Vedder acercan a la concepción de lo primogénito, del espíritu libre que sólo es esclavo de su propia ignorancia cultural, tan inmensamente libre fuera del mundo de los muertos que la metrópoli aglutina, entre tumbas de ochenta pisos y epitafios de licenciado. Respiro de golondrina, atravesando inerme la madeja de ensueños y reflejos que regalá el Iberá. Paz y perseverancia, subyaciendo el manto de la guerra territorial. ¿Por qué será constante la defensa de la belleza? ¿Por qué será que la bruja malvada de Disney, toma formas impensadas y quiere hurtar la manzana más preciada? Será quizás la envidia del pez gordo sin ingenio, que escatima en sentimientos y desborda vicio ineludible para su misma angurria de santificación. Vuela el chajá, vuela sobre un alambre ya caído por las fuerzas de la naturaleza; renace el yacaré del estero sublevado. Danza bello corcel, libre como el viento de correr hacia la eternidad.

miércoles, 26 de mayo de 2010

DXXXVII: Payé

Corrientes tiene payé. El payé correntino te atrapa. Saudade guaraní. Diversas conjugaciones para una misma afirmación absoluta; comprobada, una vez más, en base a la experiencia. Corrientes lo tiene, Yaguareté Corá -tanto más lindo que decirle Concepción- lo tiene. Parafraseando los primeros versos de la Balada para un Loco, puedo decir que las tardecitas de Concepción tienen ese qué se yo, ¿viste? Vení, volá, vení. Un pueblo constituído por la añoranza y la nostalgia, el espíritu gaucho inundando cada rincón, cada farol. Chamamé retumbando sobre el adobe de coloniales construcciones derrumbadas, las estrellas encandilando el barro de los caminos y el excesivo metano equino distribuido en todo su suelo. Las nubes y la tormenta deviniendo en esteros las parcelas improvisadas. Las chispas adecuadas confluyendo en el lugar menos propicio, en el momento más propicio, para empezar a escribir historias nuevas. Una postal de otra patria. De la verdadera Patria. Donde el arraigo nacional cohíbe la incorporación de la novedad. Descanso para la mente y la mirada, tristeza y desolación de la mano de una sonrisa constante. El Ché retratado en las paredes de la Iglesia y un 20 de diciembre tan importado que asusta y, a la vez, encanta. Contradicciones inexplicables. Ollas populares, comodidad cero, comunión y revolución, de los locos visitantes hasta el Padre del Departamento. No podría decir por qué se vuelve. Será el payé de un suelo correntino inexplicable y mágico que hechiza y maravilla con cada uno de sus detalles.

miércoles, 12 de mayo de 2010

DXXXII: Peregrino de libertad

Caminando el país uno se encuentra soñando despierto. La polvareda que levanta una F100 roja y cobarde, el acordeón desafinado de un chamamé perfecto en pleno Yaguareté Corá, o el frío incesante de una carpa erigida y constituída por puras proezas. Las palabras saben hacer de catástrofe natural si se lo proponen, haciendo temblar el país de tus inciertas y vanas certezas. La charla con Majo, clave. El mensaje masivo ha muerto. La guerra de guerrillas, armada o no, actúa con conocimiento de campo. El trabajo de Emilio, el compromiso de todos. La magia de conocer y poder. Y saber. Y saber que podés hacer. Y en la otra cara, el Sur y sus mecedoras. Su abrazo al gris anciano que habita en mí y tanto lo difruta. La soledad jubilatoria del exilio. Siento aún al Norte que queda por vivir, lo siento profundo en el pecho, más que una estúpida remera del Ché. Siento al Norte en la quietud. Todo el fulgor en ataraxia indescribible del no-momento que erige cada momento. Situaciones ciertas y descriptivas, sentimientos profundos e inenarrables. Activista eterno de mi Norte. Guerrillero del amor. Peregrino de libertad.

jueves, 6 de mayo de 2010

DXXX: Iberá, o verá!

Hace tiempo, una guitarra me inspiró a quedarme. Estaba por aventurarme a Jujuy, y en Talcahuano me sorprendió una SG maravillosa, que me susurraba al oído que lo mío era tocar, no hacerme el zen en el NOA. Hoy, años después, el símbolo soñado, como ícono musical, llegó; se concretó. No en forma de SG sino de Les Paul, mejor aún, un sueño elevado a la máxima potencia a la hora de su ejecución. Vi a mi alrededor toda la materialidad que en algún momento quise, y dudé que ese fuese mi motivo de felicidad. Así surgió repentinamente, como esas cosas que tanto vale la pena vivir, escaparme al Iberá, conocer una de las reservas de agua dulce más importantes del planeta, vivir entre los bichos por unos días, into the wild. Tambaléandome, para no perder la costumbre. Será meter la cuchara un poco en cada torta. Será todo y también será nada. Y todo con su espíritu. La Les Paul para rockear las calles porteñas con mis amigos, con los gustitos de una vida compartida y urbana de la que aún no aprehendí a escapar. Los borcegos, para inmiscuirme en la realidad real, donde no hace falta cultura, ni notas, ni nada más que la contemplación y la capacidad de oir la paz adentro y afuera. O al menos, así lo creo... Les cuento a la vuelta.

domingo, 28 de febrero de 2010

CDLXXIX: Río Gallegos

Los lugares feos y muertos, son también un lindo paseo. Porque no tienen ni la mística de algunos lugares imperdibles, ni la propaganda de los centros turísticos, ni, mucho menos, ese boarding pass a un viaje interior que algunos lugares paraturísticos, con los que usualmente damos por causalidad, suelen regalar a nuestra visita. Allí donde las golondrinas vuelan bajo pero nadie pesca y los recitales masivos se dan a kilómetros de distancia, más allá de su cualidad de capital provincial, uno puede sanar. De un dolor de cabeza, una contractura o del vacío diáfano de un sentir ausente. Estoy casi seguro que el fenómeno se da, porque no hay nada que esperar, nada por perder ni por ganar, más que los pasos que demos hacia un lado o el otro. Y posiblemente de lo mismo en qué dirección vayamos, no llegaríamos a ningún lado. El paisaje es idéntico durante horas, desde arriba y desde al lado. Pero es el sur. Y el sur cura. Y para colmo, a la vuelta, tuve la oportunidad de volver al fin del mundo. No más que minutos, y sin pisar sus tierras, pero sabiéndome allí. Una vez más, parado de cara al principio de todo.

sábado, 27 de febrero de 2010

CDLXXVII: En vuelo

La obscenidad de una aeronave es estridente en todos sus modos; reverbera así su trueno desafiante ante el endeble poder gravitatorio derrotado, y la soberbia altitud militante y compañera aunque de estrellas solamente. Cuan factible es desde aquí, creer que el parámetro divino y sus papiros -transmitiendo siglo a siglo verdad y conocimiento sobre los cimientos de la fe- han de haber sido redactados en plena ruta aérea. Cielo e infierno, ahora si, en su debido lugar. Y la esperanza del hombre, solo este instante suspendido en el tiempo, algo más evidente, pero tan librado al azar como los destinos de aquellas hormiguitas que invisibles a nuestros ojos, siguen creyendo en el empírico y absoluto gobierno del saber, comerciando con su sangre por un título de propiedad y asesinando en nombre de su verdad. Aquí entre las estrellas todo es rotunda y drásticamente diferente; un día nublado es un día sin tinieblas; lo absoluto es prescindible, y este puente, tan débil como una despresurización repentina. Así es como aquí, trascendiendo la ventana al universo que se abre como nunca, todo es belleza. Tanto las fulgentes compañeras, como aquellos ínfimos y empequeñecidos dominios de Luzbel, de cuya truculenta realidad hemos sido ya advertidos.