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miércoles, 9 de noviembre de 2016

Dioses y caprichos

Este mensaje fue publicado en mi nueva página, Perorata.


Hoy, 9 de noviembre de 2016, la humanidad abrazó la distopía. No fuimos los siete mil millones, sino ciento treinta los que votaron en el lugar indicado. No es solo su responsabilidad. Cerca de siete millones votaron contra la paz en Colombia. Unos veinte millones lo hicieron a favor del Brexit y su aislacionismo de la cooperación internacional. Y aunque los españoles votaron más cambio que continuidad, el conservadurismo franquista sigue gobernando por un solapado colaboracionismo. Argentina creyó liberarse del Leviatán erigiendo una efigie de plastilina financiera. Como especie, hemos abrazado la opresión. A través de las urnas, y también por la —hasta ahora, ¿inmejorable?— representación política. Así ocurrió en España, pero también en Brasil. Allí los burócratas voltearon un gobierno democrático. Así el mundo camina hacia el abismo mientras nosotros pavimentamos la ruta, kilómetros adelante. Hemos elegido el  peor de los enemigos de cómic. Tenemos a Adam Susan (o Sutler, para los fans de la versión cinematográfica) de V for Vendetta. Alzamos al inocente Railey de Die Welle, aunque en este caso carezca de intenciones nobles. Tenemos al líder. A la autarquía. Al capital, como alucinó Jensen en la épica Network.  Ahora gobierna el líder. En América —esa que va a ser grande de nuevo— y en los grandes centros globales. También en los márgenes.  De la vereda de enfrente crece el extremismo islámico. Se ensancha una polarización profundamente más honda que las pequeñas tribus locales; aún así, de los factores depende el resultado. Somos nosotros quienes quedamos a merced de los Dioses y sus caprichos. Libres. Y subyugados a Dioses y caprichos.

martes, 9 de octubre de 2012

45 años después

Los aniversarios son excusas. Creo haberlo dicho en otro momento, pero son las excusas perfectas para recordar aquello que, durante el resto del año, postergamos. Este 9 de octubre que me encuentra cerquita de una histórica morada de la familia Guevara Lynch De La Serna, donde vida y muerte se unen como en un círculo, me lleva a observar detenidamente, a escuchar comprensivamente, varios capítulos de la vida de Ernesto Guevara.

Lejos del mítico Che, que nacía hace 45 años para transformarse más en un ícono pop que en realidad política, había un hombre cuyas prácticas, algunas, han trascendido su muerte aunque en menor escala que la foto de Korda. Korda evoca de algún modo todo lo pop, pero es la puerta de entrada al gran hombre. Aquel de bolsa en el hombro, domingos de trabajo voluntario, de firme estudio y dedicación, aquel líder ético. Porque para mí, si hay un ismo que me hace las veces de inspiración, sin dudas es el del guevarismo ético. No gastaré líneas hoy en justificar lo, quizás, equivocado. Levanto la bandera del hombre al que su país no le dio nada, ni lo reconoció jamás.

Y es en esta excusa anual, en este aniversario, mientras veo, escucho y escribo, que se me viene a la cabeza una mezcla del sueño de Ernesto de una Latinoamérica unida, con la frase del General Perón sobre el estado en el que el año 2.000 encontraría a la Argentina. Realmente, a pesar del tiempo transcurrido, las vidas perdidas, la sangre derramada; no encuentro respuesta sobre el estado en el que se encuentra nuestro continente.

¿Unidos bajo UNASUR, luchando contra los poderes económicos que promueven golpes de Estado al estilo Paraguay, y promoviendo Estados sólidos cerca de la ciudadanía, pero sin perder la mirada externa en la rentabilidad; construyendo a paso de tortuga mayor equidad social al mismo tiempo que sostenemos las bases del capitalismo más puro? 

¿O dominados por esas mismas corporaciones transnacionales que mueven hilos a su gusto tras bambalinas de lo que aparenta ser sólida fachada progre y esconde nada más que beneplácitos para el poder del capital; dominados por el pasado que otros usufructuaron y hoy queremos repetir como el mantra de un error perpetuado de crecimiento infinito y desarrollismo cueste-lo-que-cueste?

Me gustaría que alguna opción me inspire como el hombre que hace 45 años era asesinado. Me gustaría entender más a mi continente. Me gustaría dejar de pensar en barreras, fronteras y divisiones. Me gustaría creer que estamos caminando hacia ello. Me gustaría.






lunes, 16 de julio de 2012

Qué es y cómo opera el "grupo ambiental" kirchnerista


Te voy a contar algo que no puedo contarte en otro lado. Te lo cuento acá, en mi buhardilla personal, en mi escondite virtual, porque el mundo es muy hostil allá afuera. Muy intolerante.

Hace un tiempo, se ha constituido en Facebook un engendro discursivo de política nacionalista con proclama medio ambiental que busca posicionarse como la secretaría de activismo ambiental de La Cámpora en el universo online*. Este grupo de gente capaz y militante de fuego en las filas kirchneristas se autoproclamó “Grupo Ambiental Nacional y Popular” (GANAP).

Liderada por empleados de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Social, cartera a cargo de Juan José Mussi, tuvieron desde sus inicios una clara estrategia ofensiva y de división del movimiento ambiental vernáculo.  Comenzaron el testeo de lo que hoy se ha convertido en el caballito de batalla antioenegé del aparato propagandístico ultra-oficialista, atacando principalmente a las organizaciones internacionalistas por obedecer –según proclama el GANAP– “intereses extranjeros” y “atentar contra el desarrollo nacional”. Para decirlo en criollo, se las rotula como cipayas.

Desde su cuartel en Facebook y sus réplicas de guerrilla en Twitter lograron una base de fieles seguidores que volcaron luego a un Blogspot que les queda grande (sólo nueve entradas entre 2011 y 2012). Por la naturaleza de sus ataques, la red de Mark Zuckerberg sigue siendo su punto fuerte. Desde allí publicitan terca y constantemente en los sitios de otras organizaciones, criticándolas por sus acciones y fomentando la división del público participante –qué útil y rico sería si no difundiesen información falsa o manoseada. Sin embargo, aunque es una lástima tener que celebrarlo, por lo obvio que debería ser, aún en la práctica de la desinformación, nadie los censura. Me veo en la obligación de contártelo y celebrarlo porque yo he sido víctima de censuras en su sitio, motivo por el cual abandoné la intentona del razonamiento en su portal.

En esa estrategia ofensiva antioenegé, Greenpeace, la organización ambiental e independiente más grande del mundo, se constituyó como el target número uno. Será tal vez que están enojados por las críticas de la organización a la brillante –por su ausencia– política ambiental del Gobierno Nacional, como el reclamo para que no construya nuevas plantas térmicas de carbón, el veto a la Ley de Glaciares original y la complicidad en el incumplimiento de la sancionada en 2010, por el irracional y depredador Plan Estratégico Agroalimentario que arrasará con miles de hectáreas de bosques nativos, por la falta de implementación de la Ley de Bosques, la falta de política energética que llevó al país a convertirse en deficitario por primera vez en la historia de su balance energético, y la expansión de la energía atómica en el país. Pongo un punto para que respires, pero podría seguir. Digamos, etcétera.

"Adbuster" del GANAP criticando a Greenpeace.


Lo llamativo, aún más allá de las críticas a organizaciones de trayectoria y evidente independencia tanto política como económica, es que desde una postura ambiental defienden lo indefendible. El GANAP milita por el avance de la megaminería, la soja transgénica y los agrotóxicos, el avance de la frontera agropecuaria y la expansión atómica en el país. Criticaron la Ley de Glaciares al mismo tiempo que Barrick Gold. Reivindican el fantástico mensaje ambiental de Perón del ’72 faltándole el respeto de cuajo a las palabras de su mentor, alabando al mismo tiempo las ventajas del sistema extractivo y el statu quo. Para justificarse, dicen que toda esa depredación debe ser hecha en forma “sustentable”. Épico.

El GANAP cae en el mismo cliché en el que cae Mauricio Macri al hablar de Ciudad Verde sin haber siquiera implementado una Ley que el PRO votó en 2007, como es la Ley de Basura Cero. El grupo levanta banderas de “sustentabilidad” al mismo nivel que el Jefe de Gobierno porteño se considera “verde”. El término greenwashing, acuñado por el ecologista neoyorquino Jay Westervelt, da cabida a todos y todas. Gobiernos y militantes; izquierdas y derechas.

La diferencia sustancial, es que el GANAP ataca decididamente el involucramiento público y la actividad social sin religión política. El GANAP cuestiona y milita en contra de la independencia. Eso, junto a la desinformación y la fragmentación, es lo más grave. Cada avance social de trascendencia en la historia se alcanzó por la actividad inquebrantable y sin filiación directa de la sociedad civil cansada de los atropellos. Así se alcanzaron importantes avances, como, por decir algo, la abolición de la esclavitud, la salida del apartheid o el inicio en la necesaria conquista a escala global de derechos igualitarios para los homosexuales.

Voy a ahorrarme contarte aquí qué pasó cuando el pueblo se alineó ciegamente detrás de un carismático líder que proponía el nacionalismo a ultranza para desplegar el socialismo interior. La independencia y el pensamiento crítico es el camino a una sociedad más libre y justa; y a no repetir los errores del pasado.

Para no aburrirte, no voy a seguir mucho más. Sin embargo, no quiero dejar de pedirte que analices y puedas diferenciar una militancia ciega de adoración al poder de unos pocos, con la independencia de los muchos que construyen ideas propias en base a hechos fácticos, sin adoraciones sino convicciones puntuales, como es en este caso la preservación de la ecología y la vida del hombre sobre la Tierra.

La división del movimiento ambiental de la Argentina perpetrado por asalariados directos del Gobierno Nacional es algo que me preocupa, y mucho.  Por eso decidí sacarme, de una vez por todas, una espina que hace rato me venía molestando y tenía que expulsar. Tenía que contarte mi versión de la historia.

Te agradezco, y mucho, si llegaste hasta acá. Por mi parte, me voy escuchando a Víctor Hugo en la radio, que refuerza la necesidad del despliegue de entidades con el grado de independencia de Greenpeace, para enfrentar a gobiernos y corporaciones sin condicionamientos (podés escucharlo acá). Al momento que publico esta entrada, vuelvo a mi posición de indiferencia hacia un grupo virtual que tiene como único fin la fragmentación social y la perpetración del constante crimen ambiental que ejecuta como política el Gobierno Nacional.  Gracias por acompañarme en esta catarsis.

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Actualización 16/7/12, 10:30hs. Comparto una excelente nota que me recordaron mis amigos de Comunicación Ambiental al respecto de uno de los más lamentables horrores del GANAP: la tergiversación del asesinato de Cristian Ferreyra -campesino del MOCASE-, al culpar del homicidio a otro miembro del movimiento e indultando de facto al agronegocio y sus mercenarios: http://www.comambiental.com.ar/2011/11/la-cobertura-oficialista-del-asesinato.html

* Actualización 18/7/12, 16:45hs. Me contactaron militantes de La Cámpora aclarando que el GANAP no tiene nada que ver con ellos, ni conocen a sus líderes. Si bien me solicitaron que elimine el nombre de "La Cámpora" de la entrada para que no se la relacione con el grupo, no creo necesario hacerlo ya que simplemente menciono la intención del GANAP de "buscar posicionarse como" una agrupación de alto perfil público en materia ambiental, dentro del arco kirchnerista. Era necesario hacer esta aclaración para no manchar el nombre de una agrupación que, por lo que me indican, no tendría relación alguna con el GANAP. 

jueves, 28 de junio de 2012

Necesidad de [R]evolución

Comparto un video de TIME sobre la innovación energética en mercados rurales de India. Allí, más de 300 millones de personas no tienen electricidad. No tienen televisión, ni heladera, y cuando el sol se va, tampoco tienen luz. En estos ámbitos las renovables no son una alternativa, sino la única opción. En Argentina hay mucha gente viviendo "desconectada" de la red que podría contar con un derecho básico hoy en día, como la electrificación de sus hogares. La revolución por las renovables no es un problema ambiental esnob. La revolución energética es la mayor batalla del siglo XXI por la justicia social.




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Anotación al pie: El video está en inglés y no tiene subtítulos en español. Pido disculpas a quienes por ese motivo no puedan verlo, aunque no debería ser yo quien las pida. Que estas noticias no lleguen al mundo de habla hispana es parte de una manipulación y ocultamiento de información sensible al público. Los oligopolios mediáticos, tanto corporativos como estatales, callan todo aquello que pongan en riesgo sus intereses económicos y estratégicos. Allí se hace fuerte la pluralidad de voces e idiomas y la integración de la humanidad como un todo único e indivisible. Hay muchas reivindicaciones posibles a partir de esta entrada. Tomemos la que más nos parezca y llevémosla a la práctica cuanto antes. Lo que es imperdonable es la inacción.

lunes, 4 de junio de 2012

Hacerle el juego a la derecha -o viceversa-

Tengo un problema: unos me tildan de "peroncho", otros me tratan de gorila. Entre los seres más cercanos y queridos, se diferencian algunos que me creen indefinido, los que eligen el más elegante "ecléctico" y hasta los que se animan a un incomprobable "equilibrado"; pero generalmente soy un polo u otro. 

No me queda claro si celebrar el pago de la deuda, los juicios por los crímenes estatales de los setenta, la AUH, como medida cortoplacista pero necesaria, la Ley de Matrimonio Igualitario, Muerte Digna, Identidad de Género, Ley de Medios, Ley de Salud Mental, estatización del sistema previsional, o el tenue avance hacia el control de nuestros recursos naturales; entre tantas otras cosas que me olvido, me hace un acérrimo K; ni si mis fuertes críticas a la falta de política energética y su consecuente salto del superávit al déficit energético que nos obliga a pagar millones en importación de combustible, el modelo extractivista -y cada vez más expansionista- minero y sojero, la falta de políticas de inclusión hacia los pueblos originarios, las trabas al comercio multilateral en el marco del Mercosur -que lo debilita estúpidamente-, la maquinaria propagandística silenciadora de toda verdad alternativa al "relato" oficial, la falta de explicaciones sobre cuestiones clave del desarrollo nacional, y la falta de planificación al respecto de YPF y de los modos empleados para tomar una medida populista que busca cambiar de socio para enfrentar un negocio multimillonario, más que asociar a los argentinos en la preservación de nuestros recursos; entre varias otras más, me convierten en un gorila.

El párrafo anterior quiso ser eterno y ambiguo, para evidenciar gráficamente -y como muestra gratis- lo extenso que puede haber tanto de un lado como del otro de la mesa. No cuenta qué tan largo tengamos el pergamino; eso no compra la verdad. Tampoco lo compra el 54% de los votos en una elección presidencial, aunque algunos lo crean; ni la mayoría parlamentaria que vota con ojos tapados lo que el aparato ordena desde arriba. No. No puede pretenderse estar en dominio de la verdad absoluta, pero menos aún hostigar, silenciar, BORRAR -con mayúsculas de catástrofe- a quien piense diferente, aún cuando esté equivocado.

El desparpajo con el que "la Presidente de los 40 millones de argentinos y argentinas" se olvidó de uno de ellos, el fundador del diario cuyas bodas de plata estaba celebrando, me resulta grotesco. Aplaudo -y apoyo- a Jorge Lanata y su "Carta Abierta" al respecto, pero no quiero quedarme acá -mejor lo hizo ya Martín Caparrós. (No, tampoco quiero dejar el tema sin mencionar y condenar la agresión a un periodista del programa 678, en uno de los cacerolazos de la última semana: la prensa es la garantía de libertad en las democracias modernas.)

Quiero citarles un fragmento de "Cartas a un joven disidente" (2003), un libro de Christopher Hitchens, escritor y periodista británico al respecto de estos procedimientos maniqueos en la construcción de una sociedad. Él va a contarles mejor de qué viene la mano cuando creemos que el mundo es blanco o negro, así como a sacarme algunas dudas al respecto de la casi insoslayable "toma de posición".



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Guardo conmigo dos textos favoritos para exorcizar esta clase de tentación. Uno es un ensayo escrito por George Orwell en noviembre de 1945 y titulado "A través de un cristal rosa". Lo escribió en la época en que el Ejército Rojo acababa de "liberar" a gran parte de la Europa ocupada por los nazis, y en que estaba mal vista cualquier crítica a los libertadores. Con todo, el corresponsal de Viena del Tribune, el semanario socialista para el que Orwell trabajaba, juzgó dignos de mención las violaciones y los pillajes cometidos en la ciudad por las fuerzas soviéticas:


   El reciente artículo del corresponsal en Viena del Tribune ha provocado una avalancha de cartas furiosas en las que, además de llamarle estúpido y mentiroso, y de formular contra él acusaciones de las que podríamos llamar rutinarias, figuraba asimismo la insinuación muy grave de que debería haber guardado silencio aun en el caso de que estuviese contando la verdad.
   Cuando A y B son adversarios, a quien ataque o critique a A se le acusa de ayudar y respaldar a B. Y a menudo es cierto, en un análisis objetivo y a corto plazo, que está facilitando las cosas a B. Por consiguiente, los que apoyan a A dicen: cierra la boca y no critiques o, por lo menos, hazlo "constructivamente", lo que en la práctica siempre significa favorablemente. Y de aquí no hay más que un paso al argumento de que la supresión y la distorsión de hechos conocidos es el principal deber de un periodista.
   Poniendo un excelente ejemplo de este proceso en acción, Orwell citaba la inteligencia de la propaganda nazi en la guerra que acababa de terminar:
   Entre otras obras, emitieron Pasaje a la India, de E. M. Forster. Y, que yo sepa, ni siquiera tuvieron que recurrir a una cita fraudulenta. Precisamente porque el libro era, en esencia, veraz, podían utilizarlo para los propósitos de la propaganda fascista. Según Blake, "Una verdad, con mala intención enunciada, / es mucho peor que cualquier mentira inventada", y quienquiera que haya visto que sus propias declaraciones vuelven a él, propagadas por la radio del Eje, comprobará la fuerza que tiene esto. En efecto, quien haya escrito algo en defensa de causas impopulares o haya sido testigo de sucesos que es probable que suciten controversia, conoce la temible tentación de desfigurar o eliminar los hechos, sencillamente porque cualquier declaración veraz contendrá revelaciones de las que pueden servirse oponentes sin escrúpulos. Pero lo que debemos considerar son los efectos a largo plazo.

sábado, 28 de abril de 2012

sábado, 21 de abril de 2012

#CristinaEsHistoria

Vamos con la primera autóctona.

(interprete según su ideología)

sábado, 28 de enero de 2012

Realidad Famatina



Cansado, desde el suelo mismo del parque de Chilecito, con el Cristo vigilante y misericordioso a mi espalda, veo niñas en pelotero y camas elásticas, dando saltos que llegan al cielo. Son casi las dos de la mañana y la vida en el pueblo rebalsa por cada esquina. Los vehículos desfilan a paso de hombre, con música –y otros ruidos– al taco y, cada tanto, el infaltable neón azul. Un motoquero pasa despacio con una remera negra manchada de una gota amarilla. En su cuerpo reza “El agua vale más que el oro”. 

Me encanta. No me sorprende, pero me encanta. “La marca te marca”, me repitió Mario una y otra vez en sus fantásticos monólogos psico-publicitarios, y está claro que el pueblo de Chilecito –y el de Famatina– está marcado por la lucha contra el saqueo y la vulneración de su capacidad y derecho de autodeterminación.

Volver de Alto Carrizal es una vida de despojo. Un instante, claro, pero el abandono es tan grande como la solidaridad y el compromiso fueron bajo las carpas. El aire huele a lucha, los mates tienen el sabor al agua pura y al compañerismo, el barro en los pies –el barrio de pie– por baldear la tierra, hace y constituye al hombre nuevo desde sus cimientos.

Imposible en esta hoja hablar de todos; del filósofo de Pergamino, del coraje y la madurez individual y política de Willy que inspira y hechiza, del chino y sus carcajadas, del liderazgo visible o invisible del Chelo, de la juventud inquisidora que emana la sonrisa de Mara; la Fé de todos. El “Fuerte Apache”, donde refugiar a los niños en caso de represión, la alerta constante, las listas de ingresos y egresos. El pueblo tiene una sucursal, un punto en común donde confluir y defenderse. Un lugar donde están alegre y firmemente instalados.

Imposible describir el espíritu que baja del Famatina con la luz de la luna y la intensidad de las estrellas, en un cielo más negro que nada. José, agradecidísimo por el jaguar que paró a Ledesma en su pueblo. Orlando y su metabolismo de setenta que, en realidad, es eterno, joven e iluso.

Foto: Guadalupe Lombardo | Página|12
Y lo más puro, lo más real: nadie te niega nada. Todos entregan su alma y su confianza, a pesar de lo padecido. Guitarra y charango toca folklore mientras la flauta dulce quiere adivinar una canción de escuela –creo que es la única canción que se inventó para flauta dulce–. Nena de siete improvisa letras y su anárquico grito pide libertad para viajar con su guitarra; le exige, le reclama: a mamá.

La política está en todas partes. La gente en Alto Carrizal la construye desde los hechos, demuestra que la resistencia tiene sentido y que su convicción, pacífica y profunda, puede más que cualquier minera o cualquier lingote. Más que cualquier estratégico y traidor giro de la política de turno que se aprovecha de la fuerza del pueblo para basar sus negocios personales.

Vuelvo en camioneta destartalada que llevó el lechón para la cena y volvía sin chistar ni masticar. Mary y su marido relatan un derrotero que va del corte hasta Chilecito, pero tarda unas cuantas décadas. Décadas que me recordarán por siempre la "ele" estirada en cada "claro" de Mary; con un dejo de parsimonia y aprobación maternal. Llegamos y nos miramos; nos fundimos, cómplices. Un abrazo nos despide, un hasta pronto precede a un gracias por venir; la camioneta arranca rumiante y el hermoso matrimonio sigue al hogar que trabajan día a día, sin sueldos ni dádivas que los mantenga. 

Pido un sillón. Recepcionista hace un mes, el “jefe” le sabrá decir. Que no, claro. Y él, Oscar, se cansa de pedir disculpas. Me ofrece jugo frío y lo rechazo, lo abrazo y me voy. El Cristo aún vigila. Yo entiendo algo más. Esta pelea ya está ganada. Esta cruzada ya es victoria desde que el famatinense es famatinense y el chileciteño, lo propio. Hay algo que está claro desde el principio, y seguirá intransigente e inquebrantable le pese a quien le pese. Hay un grito que ya es Pueblo, y no se negocia: el Famatina no se toca.

miércoles, 11 de enero de 2012

Todos terroristas


Comparto una columna escrita por Martín Caparrós en Pamplinas, su columna en el diario El País, reflexionando sobre la Ley Antiterrorista sancionada el 22 de diciembre de 2011 –y promulgada por la Presidente en el Boletín Oficial el 28 del mismo mes–, y los mitos erigidos desde el oficialismo a través de sus mecanismos oficiales y paraestatales que bañan de izquierda democrática un Modelo extractivista y desgarradoramente capitalista que asesina en nombre de la Patria a todo aquel que se le resista. Así todos los que tengamos libertad de conciencia, acción y crítica, quedamos desplazados a la categoría de enemigos de la Patria. Así nos encasillan en ese lugar: todos terroristas.
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Por Martín Caparrós
Nota original

Protestas: un coche arde en la avenida Néstor Kirchner de
Río Gallegos, Santa Cruz, el jueves 29.
Quizás en unos años, cuando haya que relatar el kirchnerismo, muchos coincidirán en que el momento del quiebre, el momento en que todo empezó a verse distinto fue cuando el gobierno de la doctora Fernández dictó su Ley Antiterrorista. Dirán que ya había habido otros signos, que las represiones con muertos en varias de sus provincias, que las peleas con sus organizaciones sindicales, que el desprestigio de sus organismos de derechos humanos, que los primeros ajustes económicos, pero que nada definió tanto su curso de acción como esa ley penosa.
Sucedió hace cuatro días. Fue la última noticia de un año lleno de noticias –y no fue de las más discutidas. La aprobó un parlamento con mayoría oficialista –que no necesita debates o negociaciones– y la promulgó la señora presidenta con un decreto publicado en el Boletín Oficial del miércoles 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, al mismo tiempo que los diarios llenaban páginas y más páginas con la bomba de la noche anterior: que la doctora también tenía cáncer. En síntesis: un gobierno que se presenta como democrático y popular acaba de sancionar una ley que dice que cuando algún delito del Código Penal “hubiere sido cometido con la finalidad de aterrorizar a la población u obligar a las autoridades públicas nacionales o gobiernos extranjeros o agentes de una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo, la escala (la pena) se incrementará en el doble del mínimo y el máximo”.
La formulación es tan imprecisa que permite que cualquier juez decida que cualquier acto fue cometido con esa finalidad –¿cómo se define qué aterroriza a una población? ¿cómo se sabe cuándo una población está aterrorizada? ¿cómo se juzga una intención?– y doblar la pena. El gobierno dice que lo hizo para contener los “golpes de mercado”; está claro que se puede usar para tantas otras cosas. Aunque hayan agregado al final un párrafo que dice que esas agravantes “no se aplicarán cuando el o los hechos de que se traten tuvieren lugar en ocasión del ejercicio de derechos humanos y/o sociales o de cualquier otro derecho constitucional”. Roberto Gargarella, jurista reconocido, lo comentaba en una entrevista
–Ese agregado que dice “salvo que usted esté haciendo ejercicio de un derecho legítimo” es risible: un juez tarda diez segundos o menos para descartarlo. Un juez puede decir: “por supuesto esto nunca se podrá invocar si usted está haciendo uso legítimo de un derecho; ahora, usted está cortando una calle, cortar la calle no es hacer un uso legítimo de un derecho, ergo, usted es un terrorista”. Ese aclarado es algo que los diputados con vocación progresista se han querido dar a sí mismos para justificarse ya que estaban mostrando su peor cara.
Los “diputados (kirchneristas) con vocación progresista” votaron la ley como un solo hombrecito y sin chistar. Pero si obedecer es una forma de servilismo, a veces es más servil cierta manera del disenso: leve, tibia, para que después no digan que no lo dije. Así, Hebe de Bonafini cuando declaró que el gobierno debería “revisar un poquito” la ley, o los legisladores kirchneristas en la ciudad susurrando que "ojalá la presidenta derogue” lo que acababa de promulgar, o el director de la Biblioteca Nacional Horacio González comprendiendo “los motivos que llevaron a que se elabore la ley, pero su nombre y muchos de sus fundamentos sería bueno que en otra ocasión parlamentaria pueda ser revisto”. Y tratando de hablar de otra cosa y olvidar el sapo calentito. Que rompe con –por lo menos– tres bases del discurso oficial:
La primera es que este gobierno no acepta presiones de organismos internacionales. Porque, como repitió el juez de la Suprema Corte Raúl Zaffaroni  –y reconocieron muchos otros– la ley fue un pedido de un organismo internacional de segunda categoría, el Grupo de Acción Financiera Internacional, GAFI. “El GAFI es un organismo que se toma atribuciones que no tiene y extorsiona a nuestro país. Su objetivo no es evitar el lavado ni prevenir el terrorismo, sino controlar el movimiento financiero”, dijo el juez. Y los rumores –siempre los rumores– insistían en que la ley fue una condición que los Estados Unidos pusieron para mantener a la Argentina en el G-20, gran tribuna para que la presidenta vaya a dar lecciones de audaz autonomía.
La segunda, que este gobierno no agita el espantajo del terrorismo porque eso es lo que hacía la dictadura. Porque, como decía en un artículo tuitero el filósofo Eduardo Grüner, hay que atreverse a usar una palabra como “terrorismo” en un país con la historia que tiene la Argentina. “La enorme ironía –habría que decir, más bien, sarcasmo– es que este gobierno, que se precia con razón de haber impulsado tantos juicios por crímenes de lesa humanidad, sólo había empleado el término ‘terrorismo’ para hablar del terrorismo de Estado. Habría mucho que decir sobre esta verdadera perversión lingüística que viene a sumarse a la legal, invirtiendo el uso de palabras ‘sagradas’: hasta ahora, los “terroristas” eran ellos (Videla y compañía); ahora podemos serlo también nosotros, casi cualquiera”.
La tercera, que este gobierno no reprime la protesta social. Porque lo viene haciendo, a través de las administraciones provinciales, sin piedad y sin descanso, pero esta ley lo pone negro sobre blanco en el Boletín Oficial. Por eso es casi un chiste cuando políticos oficialistas –como Estela de Carlotto, Abuela de Plaza de Mayo– dicen que es cierto, que en manos de un "próximo gobierno represor" esta ley podría ser terrible; los que han contado la cantidad de muertos en protestas sociales que hubo en el último año piensan que éste ya lo es, y que esta ley les va a facilitar las cosas.
Es un nuevo instrumento, un modo de legitimar: ahora cualquier juez puede decidir que un muchacho detenido por cortar una calle y quemar unas gomas estaba tratando de aterrorizar a la población o, peor, de “obligar a las autoridades” a –digamos– aumentar sueldos, y meterlo en la cárcel unos años. La torta se achica y vienen tiempos de ajustes, de pelea social. El jueves pasado la capital de Santa Cruz, la provincia de los Kirchner, estaba ocupada por empleados públicos que protestaban contra el recorte de jubilaciones; la presidenta tuvo que retrasar su vuelta a casa. El mismo jueves Carlos Soria, ex jefe del Servicio de Inteligencia del Estado y nuevo gobernador de otra provincia patagónica, Río Negro, hizo aprobar una ley que pasó a disponibilidad a la mitad de los empleados públicos. (Y este domingo 1 de enero amaneció con un tiro en el ojo: la versión oficial dice que fue un "accidente doméstico"). Hubo medidas parecidas –recortes, no tiros en los ojos– en Chubut, Neuquén, Chaco, Catamarca, Mendoza, Córdoba. Y seguramente serán parecidamente resistidas. Entonces, para poner un freno a los que pidan, los jueces podrán usar la Ley Antiterrorista que acaba de votar el kirchnerismo para profundizar el modelo, para ahondar su estirpe nacional y popular: para dejar caer ciertas caretas.

jueves, 27 de octubre de 2011

Elección a distancia | 5/5

Viene de acá.
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El 50% que votó a Cristina en las primarias siente sentirlo, y muchos lo sienten realmente. A muchos les dio mucho y defienden el primer 50% de mi conversación conmigo mismo, y con Antonio y su familia. Otros le tiran a matar y se quedan con el 50% final, con la “corrupción estructural”, con las 22 propiedades que acumularon Néstor y Cristina en poco tiempo en Gallegos, con su discurso “soberbio”, con que le “regalan” cosas a los “vagos” para que los voten, entre otros encomillados más y/o menos degradantes.

Yo no sé si alguno tiene razón. Yo tengo las mías, pero no tanto estructurales. Prefiero la no-doctrina, siempre la preferí, que no me digan lo que tengo que hacer, no comprar paquetes que vienen con mierda en lugar de chocolate y la comemos igual porque el paquete reza Milka -y el paquete se convierte en nosotros-. Así elijo ver medidas, concretas y empíricas. Entender la ‘big picture’, cómo viene a significar ese panorama general, pero no matarlo ni defenderlo en su totalidad. Contribuir para mejorarlo, siempre que pueda. Incentivarlos a que trabajen para hacerlo. Sembrar semillas de duda en sus almas para que salgan a buscar respuestas. Para que amen u odien, pero sientan la revolución gestándose adentro suyo, esa llama que sabe que la única forma de lograr ese “mundo mejor”, es rebelándonos a adoptar doctrinas ajenas y conocidas.

La realidad nos muestra un siglo XXI con un progreso salvaje desplegado por Europa, y un hambre de diamante en la extensión del continente africano. Hambre. 2011 y la gente sigue pasando hambre. Eso es la prueba irrefutable de que todo está como la mierda, que la política no nos llevó a ningún lado, que la mejora “gradual” se caga en los muertos de sed y de hambre, en los analfabetos del mundo y del sabor de un racimo de uvas. Lo posible ya demostró su fracaso. Inventémonos el mundo que queremos y hagámoslo realidad.

Antonio rebota su cabeza lentamente, asiente y mira a su hija. Él sabe que el futuro está allí y su mundo se reduce a tres mientras el mío se abre a millones. Todos futuros y presentes ciertos, caminos complementarios mientras la vida te acompaña en el viaje, a veces de la mano y a veces dándote la espalda. Sonreímos y nos deseamos suerte (suerte, en serio). De su camino ni un rastro queda, tampoco del mío. Dos estelas se esfumaron en el instante del adiós y esta despedida fue una anestesia sin dolor.

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Esta historia es publicada en cinco "capítulos". 
Ver Capítulo 1/5.
Capítulo 5/5


miércoles, 26 de octubre de 2011

Elección a distancia | 4/5


Ante todo, pido disculpas a quienes me putearon con justa razón por no haber tenido constancia en publicar el final de este relato. Las vacaciones, la falta de conectividad y también de tiempo para programar las entradas, hicieron imposible subir el final de la historia a tiempo. Por otro lado, me repudio a mí mismo por haber dejado inconclusa una posición ambigua al respecto de un evento con fecha concreta -como es una elección nacional-, con sólo una parte de la historia publicada hasta entonces. Puede parecer vacío, sin objeto, pero aquí está este otro yo que fue censurado a tiempo.

Viene de acá.
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El extractivismo. Ese es el modelo. Que nos roben. Que nos cojan y se vayan, y perdamos una virginidad que no podremos recuperar jamás. Regalamos la Cordillera a las mineras transnacionales, y estos caudillos nucleados con los CEO más asquerosos como Peter Munk –el amigo de Khashoggi, el traficante involucrado en la operación Irán-Contras, Bush padre, y Aznar, ambos asesores de su compañía, Barrick Gold, la primera minera de oro del mundo-, garantizan estructuras para seguir vendiendo nuestro país, por no decir regalándolo, con el Pacto de Salta.

CFK con Peter Munk, CEO de Barrick en Canadá
Banderas: Argentina, Canadá y Barrick Gold

Acuerdos hidrocarburíferos firmados en New York con magnates universales que ponen su moneda en Argentina para que sigamos secándonos las venas y ellos se lleven los provechos.
                                                                                     
El litoral y el NOA para la expansión bruta y torpe de la frontera agropecuaria, para cultivar el país entero con soja transgénica inutilizando suelos y corriendo comunidades originarias de sus casas de toda la vida, en pleno monte. Regalando hectáreas, a monedas para empresarios locales y extranjeros –no compro el chamuyo de que la Ley de Tierras va a frenar esta expansión, va a dejar la plata en manos de empresarios sin frontera, pero anotados, años atrás, antes de leer a Maquiavelo y Adam Smith, en Argentina-.

Y ahí, el costado más horrible de la humanidad: otro genocidio, el de los pueblos originarios. En Formosa con Gildo Insfrán a la cabeza, en Tucumán, en el NOA y el NEA los habitantes nativos de nuestra gran Patria latinoamericana, son silenciados, asesinados cuando reclaman por sus tierras, corridos, perseguidos.

Recuerdo de las víctimas de la Comunidad Qom La Primavera
Antonio me mira raro, no entiende nada y sigue casi sin atinar palabra. Le digo que sí, que entiendo su desconcierto y que su móvil es lo mismo que me hace vivir discutiendo –con el otro, conmigo mismo-, por intentar mantener una independencia absoluta que sólo se responde a sí misma, a sus valores éticos, a su noción de emancipación, libertad y futuro. A la confianza en un mundo mejor sin acostumbramientos, sin “es lo que hay”, sin defender una democracia que vota con estrategia política en lugar de votar con el corazón.

La flaca se había aburrido, Clara y Antonio se interesaron, pero yo me interesé más, porque me oí hablando de mi país a 11.500km de distancia, con unas elecciones por venir, con un futuro por definirse –aunque tan tradicionalmente como siempre-, y del cual me pierdo su gesta. Pero me descubro hablando y discutiendo conmigo mismo en una misma charla de almuerzo irlandés, con los habitantes de la tierra que nos invadió primero y nos inmigró después, dándonos una fuerza productiva indispensable para salir adelante; y me sorprendo. Me alegro y antes de abandonarme y de comenzar a hablarnos de a qué hora cerraba la fábrica de Guinness, y si lo interesante que había estado el tour, me adiviné un mapa vernáculo a modo de conclusión.

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Capítulo 4/5

jueves, 13 de octubre de 2011

Elección a distancia | 3/5


Viene de acá.
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La batalla por los Derechos Humanos olvidados en los setenta. Juicios, algunos mal hechos, encarcelamientos prematuros sin conocer causas –no todo milico fue un hijo de puta, como no todo monto fue un utópico ético y férreo defensor de los intereses nacionales-; pero sí, un atisbo de justicia y de derechos humanos que parecía haber quedado perdido en un pasado lamentable. Heridas comenzaban a cerrar. Ley de Salud Mental, Ley de Matrimonio Igualitario, leyes. No todo fueron decretos como se empeñan a decir algunos. Leyes, y de las importantes. Si no te parecen trascendentales, no estarás muy loco ni serás tan puto.

Bendinni baja el cuadro de Videla, por orden de Kirchner.

La batalla al campo. Era necesario entender la necesidad de no favorecer sólo a un sector que era de los más beneficiados en la exportación agrícola y aumentar sus retenciones para beneficiar al país entero, poniendo así, casi sin querer, una traba a la expansión de la frontera agropecuaria. 125 en el Parlamento, cacerolas en las esquinas más conchetas. Empate sobre la hora. El vicepresidente y su traición: el radicalismo dice “no positivo”. ¿Batalla perdida? El tema se instaló.

La batalla a las corporaciones. La re-estatización de Aerolíneas Argentinas, de las AFJP, las prepagas, una fortificación del Estado absoluta. El Fútbol para todos, llevando el deporte popular a la televisión de todos los argentinos -y siendo el gobierno de turno su único auspiciante, claro está-. La asignación universal por hijo, el intento de dar al que no tiene nada, al menos, para que cubra parte de sus necesidades básicas.

Afiches vestían Buenos Aires contra la empresa de Noble.
La batalla a Clarín. El mejor ejemplo para entender la noción de “monopolio”. Estrategia pura. Ley de Medios -no hay Cobos de por medio, esta sí sale- con amparos presentados y vigentes hasta hoy. Todos hablan de “monopolio”, de diversidad de información. No podés creerle a Spolsky ni a Magnetto, no sabés qué leer, pero al menos sabés qué no hay que leer, y no comprás sin cuestionar. Las ventas de Clarín bajan notablemente, y siguen camino al suelo -o al infierno, a reencontrarse con viejos amigos-.

La batalla por Latinoamérica. El impulso de Néstor Kirchner para la formación de la UNASUR, y su presidencia durante el primer período de ésta, hasta su muerte el 27 de octubre de 2010. Una Ley de Tierras que pretende preservar nuestros recursos de la dilapidación en manos extranjeras –no los protege, sólo los deja en pocas manos, más cercanas, pero se celebra un avance hacia la nacionalización de los recursos-.

Batallas, batallas y más batallas. Hasta volvemos a entrar en la batalla contra el Reino Unido, para que nos devuelvan unas Malvinas que territorialmente son nuestras, que fueron saqueadas, pero que si vuelven, no hablaríamos ya de Democracia sino de gobernabilidad feudo-territorial  –sino pregúntenles a los kelpers, como dice un conservativo y reacio Cameron-. 

Se leen mal esas batallas, muchas veces hacen mal –nos hacen mal-, pero muchas otras son necesarias tomas de conciencia para llevar temas clave para la evolución de este territorio preso de sus fronteras a la boca de todos, a la mesa de doña Rosa. Al escritorio de Antonio en la multinacional que me invento que trabaja.

Frondizi y Castro pasada la reunión con Guevara en 1961.
Recuperación industrial, construcción de viviendas en el interior, recuperación del “orgullo” nacionalista berreta que sabemos que no conduce a ningún lado, pero a los argentinos nos encanta. El de ponernos la diez en la espalda, sentirnos Maradona y putear a quien juege en contra. El internacionalismo no es bien entendido en este país, aunque idolatremos a un Guevara que lo único que hizo en nuestra tierra fue formarse, jugar al rugby y pedir ayuda. O ni siquiera: a Perón lo agarró en Madrid y a Frondizi en Montevideo, pero al menos después se clavó un asadito en Olivos.

Crecimiento indiscutido. La economía crece mientras el mundo cae, la demanda energética se lleva todo por delante, y el modelo empieza a mostrar la hilacha de a poco. ¿Cómo llegó a este punto? ¿Cómo sostener ese desarrollismo que levanta como bandera? ¿Qué hacer con ese productivismo supuestamente ilimitado que predicamos?

Antonio me cree un militante férreo. Pero le estoy describiendo lo que recuerdo, ni más ni menos –nunca menos-, aunque faltaban minutos para que me mire desconcertado cuando le intente esbozar mi noción de lo que ese “modelo” en realidad es.

Un modelo de centro, lejos de la izquierda, lejos también de la derecha neofascista de Macri -aunque no es tan difícil estar lejos de ese lugar sin ser un nietzscheano burgués asustado-. Un modelo que se sostiene a base de inversiones multimillonarias de corporaciones extranjeras para extraer nuestros preciosos recursos naturales con la connivencia criminal de los caudillos provinciales que responden orgánicamente a una cúpula estratégica que sale impoluta de los sucios negocios de su fuente de subsistencia.

Explosiones en mina Bajo de La Alumbrera en Catamarca.
Fuente: Traslasierra Despierta

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Capítulo 3/5

miércoles, 12 de octubre de 2011

Elección a distancia | 2/5

Viene de acá.
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“El país se está recuperando fuertemente desde 2003”, aventó un yo que labura para 678, almuerza con Gvirtz y Lucas Carrasco, escucha Fito desde hace poco, se erotiza con Florencia Peña y es embajador de la prédica militante. Podría haberle dicho que nos están robando la Cordillera, que no tenemos política ambiental e incluso después de Fukushima nos empecinamos con la energía nuclear, que el modelo de desarrollo no se sustenta por su carácter productivista utópico, o unas cuantas cosas más, pero eso es historia futura en este relato. Me quedé con algo más general para comenzar, que no deja de ser cierto.


Le conté de los setenta para acá, seguro lo aburrí –o no, porque, como decía, Antonio se desestructuró y se notaba más entusiasmado-. Desde la crisis económica en la que nos sumió el gobierno militar, casi salteándome a Alfonsín, metiéndome de lleno en el menemato, en la política privatista, en la venta del país, la pastilla de carbón que contiene la mierda y el culo que explota minutos después, más violentamente de lo recomendable.

Antonio me hace caras, casi sin notarlo –creo que siquiera son las caras de Antonio, son las caras de alguien más que se manifiestan a través suyo-, como desaprobando que ese tipo de política neoliberal conlleve necesariamente las consecuencias que yo describía; pero seguí adelante.

Disturbios del 19 y 20 de diciembre en Buenos Aires.
Hartazgo, no nos quedaba nada, el Estado no tenía que administrar, se inventa una “opo” aliancista berreta –con el líder menos carismático que vi en mi corta historia-, ganan y para demostrar que ese gobierno no es aburrido, para nada, le iba a tocar la pija al país mientras le robaba la billetera y vulneraba su integridad. Corralito. Saqueos, imágenes de guerra en la televisión –yo era tan chico que me da bronca, pero algunas recuerdo-. La gente ya tenía hambre, el pueblo ya vivía como el orto, pero muchos egos salieron a la calle cuando se metieron con su seguridad bancarizada, con su futuro hipotecado. Con eso no se jode. ¡Boom!

38 muertos en la Plaza de Mayo entre el 19 y el 20 de diciembre, el HSBC de traición, las corporaciones contra los intereses del pueblo, el gobierno, también, sin mixturas ni tamices. Cinco presidentes en 10 días, caos, Duhalde se establece y en su ausencia, hasta José Luis Gioja en su rol de Presidente Provisional del Senado fue Presidente de la Nación por un rato (¡Dios me salve y me guarde, María llena eres de gracia y Oh, ¿¡ahora quién podrá defendernos, Chapulín!?). Descreimiento absoluto de las instituciones, alejamiento de la política tradicional, explosión de organizaciones piqueteras, sociales y culturales, demostrando que la política estaba en otra parte -parafraseando a López Echagüe y su excelente libro al respecto-. El Estado lo reprimía, quería poder propio y no sabía como canalizar esa voluntad de cambio; sólo imponía, disparaba, asesinaba. Maxi y Darío.

Afiche de campaña de Kirchner 2003.
2003. Néstor Kirchner llega a la presidencia de la mano de Duhalde –el de la pesificación, el de Kosteki y Santillán, el de la merca; el mono relojero, el cabezón; no el de los Derechos Humanos-. El seno justicialista post-General está ahí, el entramado del caudillismo provincial debía comenzar a erigirse bajo la figura de este nuevo líder, un líder de verdad; un tipo muy hábil, inteligente, con una noción absoluta del poder, que se proponía sacar al país de la crisis y no a cualquier precio. No podría recapitular todos y cada uno de los pasos que dio el gobierno de Kirchner para sacarnos de la deuda, porque tampoco los sé. Antonio sigue escuchando atento un relato genuino y no lo suficientemente fiel como para aburrir en su densidad; yo me impresiono por su paciencia y su interés, pero claro, ahora llegaba la parte que a él más le interesaba.

Saldamos la deuda, a tomar por culo con el FMI, Néstor reavivó la industria, volvió a acercarse al pueblo, a dialogar con la gente y no a imponerle. A quien le imponía era a las corporaciones y a los opositores, cada tanto y sin piedad, pero con eufemismos democráticos. Como un médico quirúrgico, conjuntamente con el aparato judicial fortalecido y por el cual su mujer, Cristina Fernández, luchó desde su banca en el Senado cuando promovió la reforma del Consejo de la Magistratura; comenzó a cerrar heridas abiertas desde hace más de treinta años, bajó el cuadro emblemático de la discordia y reavivando la pasión popular que puso los pelos de punta a algunos y la piel de gallina a otros.

Dividió para gobernar, le hizo mal a la “unidad” podrán decir, pero en esa división unió más de lo que dividió. La noción del individualismo menemista cuya perspectiva mayor es cuándo volver a Miami o volver a cambiar el auto, pasó a ser sucedida por una militancia empedernida, a veces medio estúpida –y que critico ferozmente en otras oportunidades-, de creer en un modelo que nadie sabe bien que es pero muchos defienden. Eso, esa confianza renovada en la política y en la militancia me significa una unión por ideales, que antes no había visto. La política que estaba en otra parte empezó a militar en las filas del kirchnerismo.

Parodia del afiche de campaña de CFK 2007.
Néstor y Cristina. Los K. Amados y odiados, avanzan como en el ajedrez una gran guerra con distintas batallas maniqueas, con fines un tanto nobles y un tanto en busca de más -y más- poder. Antonio dejó de comer y me mira ansioso. En 2007 asume Cristina, con un país ya polarizado.

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Capítulo 2/5

martes, 11 de octubre de 2011

Elección a distancia | 1/5

Este último fin de semana caminé las calles de Dublin con una guía de Salamanca y españoles de toda su extensión, como compañeros. Conocimos de historia irlandesa, sus guerras, del odio a Inglaterra –compartido por escoceses y galeses, y franceses, y argentinos, y del mundo entero-; sus pequeñas sensaciones de victoria, sus largas décadas de miseria. Supimos de la hambruna, de los millones de muertos por no tener qué comer en este mundo superpoblado de recursos. La Segunda Guerra Mundial, la guerra civil posterior, interpretaciones maniqueas llevadas a la expresión de la pólvora.

La cabeza daba tumbos –y no era por resaca de Guinness ni por las ocho horas de micro y las cuatro de ferry-, trataba de meterme en esa historia, de entenderla; pero no había lugar para el entendimiento, todo era sensorial. Y no lo sentí. No tanto, al menos. Sentí más otros lugares, con otras batallas u otros resultados, seguramente por utópico más que por empático, ya que si bien de maniqueos y victorias fugaces y agonías eternas conocemos bien los argentinos; algo me urdió más al coraje guerrero de William Wallace y los soldados escoceses que a St. Patrick y su prédica, su trébol, las guerras religiosas y el Dios que todo lo vigila, verde o anaranjado.

Entrada al Trinity College | Dublin, Irlanda.
Terminamos en un bar muy pituco, típicamente irlandés, a unas cuadras de Temple Bar, y me siento en una mesa esquinada, solo. Acomodo los bártulos, agarro la billetera y me levanto a pedir la comida –un menú con descuento que ofrecía la gente del tour-. Me sirven –qué feo suena hablar de sirvientes en estas épocas; digamos, me prestan un servicio, o mejor, me ayudan-, y vuelvo a la esquina que me aguarda. Como, como como desesperado. Como como siempre, mal, angurriento, como queriendo terminar rápido y pasando vaya uno a saber a qué instancia. La mesa se llena de platos repentinamente: un español a mi lado izquierdo, mirando a su mujer y frente a mí, su hija de no más de 20. Todos de Barcelona.

La flaca estudia en el Trinity College y no tiene muchos amigos irlandeses, la mayoría son brasileros. Su familia la visita por el fin de semana, extrañan a la nena. Y su nena es tímida; parece. Monta un arte de simulación histriónicamente femenino y umbilical para el deleite de sus padres, la santa niña barcelonesa. No me queda claro cuán fiel sea la historia.

El hombre –vamos a llamarlo Antonio; como olvidé preguntarle el nombre que le impusieron de chico, le impongo uno de grande- tiene formas estrictas que iría abandonando gradualmente; le gusta la política, pregunta por el país y la situación económica actual. La mujer –Clara, mismo razonamiento-, busca la persona más que la forma, pregunta qué hago, si viajo, qué conocí. Me sorprende la obviedad del trinomio, papá político, mamá humanizada y dulce, hija timidona y voladora empedernida, estudiando lejos de casa. Me encanta.

Antonio es el móvil de esta historia; porque el yo que hoy escribe es ríspido como él –al menos por un rato-, y tiene una elección por delante que no verá más que su desarrollo y a las pocas horas, su resultado. Hablamos de la crisis europea, del orden inglés, la cerrazón parlante de sus habitantes, la cerrazón política de sus gobernantes; la poca habilidad de Grecia para levantarse de la crisis cayendo en intereses altísimos que hipotecan su futuro próximo y no tan próximo, y que no le permiten levantarse. Españistán haciéndose realidad, la burbuja inmobiliaria explotando y dejando correr la sangre tras la arteria que explota y pone en jaque la circulación sanguínea del cuerpo entero. Y, como buscando consejos, pregunta: ¿cómo está Argentina? Qué decir; si supiera el dilema en el que me estaba metiendo en pleno almuerzo, en plena capital de Irlanda, en pleno fin de semana.

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lunes, 10 de octubre de 2011

Opiniones de Perón sobre el Che


Por Pacho O’Donnell

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Perón y el Che tenían el mismo enemigo, el imperialismo capitalista con rostro norteamericano. Pero disentían en la metodología y la estrategia: Perón era esencialmente un político dotado y había incorporado a su proyecto a la mayoría de los sectores del trabajo argentinos en una amplia alianza policlasista con el objetivo de alcanzar sin mayor violencia la meta de una patria económicamente autónoma y políticamente independiente. El Che, en cambio, proponía una revolución socialista tan violenta como su enemigo a partir de su teoría del “foco”, es decir la instalación de estallidos insurreccionales limitados que promoverían una reacción en cadena que multiplicarían su poder de acción sin necesidad de trabajo de base previo. “Crear dos, tres... muchos Vietnam es la consigna” (Mensaje a la Tricontinental).

A pesar de sus diferencias, ambos líderes se respetaron y en las investigaciones para mi biografía del Che constaté que éste colaboró con dinero, siendo ministro en La Habana, para financiar el primer intento trunco de Perón de regresar del exilio.

Enterado del asesinato del Che en La Higuera, Perón escribió desde la Quinta de Puerta de Hierro: “Compañeros, con profundo dolor he recibido la noticia de una irreparable pérdida para la causa de los pueblos que luchan por su liberación. (...) Hoy ha caído en esa lucha, como un héroe, la figura joven más extraordinaria que ha dado la revolución en Latinoamérica: ha muerto el Comandante Ernesto Che Guevara. Su muerte me desgarra el alma porque era uno de los nuestros, quizás el mejor: un ejemplo de conducta, desprendimiento, espíritu de sacrificio, renunciamiento. La profunda convicción en la justicia de la causa que abrazó, le dio la fuerza, el valor, el coraje que hoy lo eleva a la categoría de héroe y mártir”.

“He leído algunos cables que pretenden presentarlo como enemigo del Peronismo. Nada más absurdo. Suponiendo fuera cierto que en 1951 haya estado ligado a un intento golpista, ¿que edad tenía entonces? Yo mismo, siendo un joven oficial, participé del golpe que derrocó al gobierno popular de Hipólito Yrigoyen.” A continuación una frase ejemplar: “Yo también en ese momento fui utilizado por la oligarquía”.

“ (...) Las revoluciones socialistas se tienen que realizar; que cada uno haga la suya, no importa el sello que ella tenga. Por eso y para eso, deben conectarse entre sí todos los movimientos nacionales, en la misma forma en que son solidarios entre sí los usufructuarios del privilegio.” Firmaba Juan Domingo Perón, 24 Octubre 1967.

Pero en cartas privadas Perón deslizó algunas críticas sobre la estrategia guevarista. Así lo planteó a Ricardo Rojo, en respuesta al envío del libro Mi amigo el Che:

“(...) Sin cuanto usted nos informa de su paso por el Congo y muchas otras circunstancias, no sería fácil comprender que un hombre ya fogueado y experimentado en la guerra de guerrilla se haya encontrado en Bolivia en una situación tan precaria de medios y preparación. La ‘guerra de guerrillas’, al contrario de lo que algunos creen, es más vieja que ‘mear en los portones’, pues se practicaba en gran escala ya en la época de Darío II. Desde entonces, hasta la II Guerra Mundial de 1938-1945, no ha dejado de ser en algunos sectores y circunstancias, la forma de luchar.”

“Pero, como forma atípica de guerra, tiene sus exigencias originales, según sean las condiciones que la situación presenta. La empresa de Ernesto Guevara era, a la vez que temeraria, casi suicida.”
Lo mismo le había dicho al Che, según me contó un testigo de parte de la reunión, Enrique Pavón Pereyra, cuando Guevara visitó a Perón en Madrid. Aunque seguramente para no ahondar en discusiones políticas lo relacionó con el asma: “Disculpe mi comandante que le sea franco, pero usted en Bolivia no va a sobrevivir. Suspenda ese plan. Busque otras variantes”. Y remató: “No se suicide”.
La carta a Rojo continuaba: “(...) El Che tuvo que desarrollar sus tremendas operaciones, sin más medios que su extraordinario valor personal y la firme decisión de vencer que le animaba como hombre de una causa. Sin embargo, cuando se opera contra fuerzas regulares especialmente preparadas para esa clase de lucha, tales virtudes no son suficientes; es preciso, por lo menos, contar con algo seguro en cuanto a fuerzas y medios de subsistir en medio tan inhóspito”.

También se refirió Perón a Guevara en una carta a su amigo y camarada mayor Pablo Vicente del 23 de agosto de 1966, donde comenta la visita del Che en Madrid para buscar su ayuda para la campaña en la que perdería la vida, enterado ya de la defección del Partido Comunista Boliviano (PCB):

“Le sorprenderá saber quién me vino a ver hace poco: el Che Guevara (...) Me venía a ver desde Checoslovaquia y Rusia me dijo. Se me apareció disfrazado de ‘cura’ con una barba larga y la sotana” (vestía así para evitar ser reconocido y también para no crearle problemas a Perón, ya que a Franco le disgustaba que fuera visitado por políticos, más aún cuando eran de izquierda, como fue el caso de Salvador Allende, entonces senador, que casi provocó su expulsión de España).

“Tiene una visión muy interesante de las cosas y del mundo actual pero participa de la idea de la ‘revolución permanente de los pueblos’, un utópico inmaduro –pero entre nosotros– me alegra que sea así porque a los ‘yankees’ les está dando flor de dolor de cabeza.”

“Personalmente creo que es un individuo brillante pero del lado equivocado. Tiene una conversación muy interesante y una obsesión por el comunismo muy marcada. Pretende reunir fuerzas no sé de dónde para ‘liberar’ nuestros pueblos americanos. Advertí en seguida que tiene clara su meta y es capaz de cualquier cosa.”

Y para terminar, un pronóstico que la imbatible alianza del ejército boliviano, la CIA y los “boinas verdes” confirmaron: “Este muchacho va a terminar muy mal según creo. Como ve, mayor, ya ve usted que hay de todo bajo las viñas del Señor”.

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Leer el artículo original en Página/12.

sábado, 8 de octubre de 2011

Los Arrepentidos


Son represores, monopólicos jerarcas, liberales empedernidos, trabas en el camino hacia la libertad. Son la voz que defiende la voz, la mano que calla las voces. Son la escuela que educa a los pocos, el exilio de la vergüenza; hasta las andanzas de un Ford en la noche verde. También son los enfermeros del Borda que dopan pacientes hasta el silencio, abriéndole las puertas a un oscuro tráfico de órganos. Son los corruptos. Los vendepatria.

Formato: alienar a la izquierda
Todos son la patraña y el embuste. Nos tomaron por idiotas largos años; décadas. Fueron perseguidos por sus verdaderos defendidos, por el simple acto de una demagoga empatía del hombre débil de antaño. Humo puro, nos vendieron. Nos vendieron.

Ahora muestran la hilacha, ratas de callejón; impuestos-supuestos exmilitantes de un ideal etéreo que no perteneció jamás al arcón de sus valores ni utopías. La república engañada hoy los sentencia a la peor condena: la dilapidación pública, el descuartizamiento y la pudrición de la carne vieja del escarmiento.

¿Nos creyeron idiotas? Nosotros, los verdaderos creyentes y defensores de la lealtad y la justicia soberana, de una Patria emancipada de todo asomo imperial, de la igualdad entre los trabajadores –desde Puerto Madero al Impenetrable chaqueño; desde el manjar de la Quinta de Olivos hasta el hambre en la selva misionera-, los que día a día dedicamos nuestra vida y nuestros millones para hacer de este lugar un poco más igual y justo, los condenamos.

Nos los representantes del pueblo de la Nación Argentina… no queremos su exilio, queremos su obediencia debida. Reunidos en Congreso General Constituyente… dilapidamos al destituyente y su móvil amoral de avanzar empedernido contra los intereses del pueblo, todo. Por voluntad y elección de las provincias que lo componen… decimos: ¡basta! Que los recursos son nuestros, las ganancias lo son más, y el país federativo se puede ir a la puta madre que lo parió. Reveamos el Pacto Constituyente si tanto van a joder.

Formato: alinear a la derecha
Fueron letrados, hoy son letrinas. Fueron las voces, hoy son las heces. Son Bonasso, Solanas, Lanata y tantos otros. ¿Qué Barrick, Atucha, Spolsky, Gvirtz, Fútbol para Todos, ni Bosques para todos? ¿Cómo piensan llegar al futuro; viviendo como en la época de las cavernas? ¿No vengando retributivamente la voz del monopolio? Falta condenar a ese hijo de puta que fue el marica y “proyecto de poeta” de Urondo, la malcogida –y bienengañada- de Lili Massaferro, la Arrostito que ya la pagó caro, y hasta ese tal Guevara, que por anhelo imperial e internacionalista, olvidó y jamás trabajó por los intereses urgentes y reales de esta Gran Nación Argentina, que crece con La Fuerza del pueblo –y las inversiones canadienses, mexicanas y chinas, claro.

Todos ellos, sean sometidos a la peor condena. Por apátridas, por hipócritas y haber sido siempre funcionales al capital extranjero.

La libertad es mierda, si no acompaña los intereses populares. ¿Cómo se atreven a impedir el avance indiscutido de una Patria que por sí sola todo lo vale; que su mayoritaria representación todo lo domina, lo entiende y lo juzga? El número da el poder, y el número está de nuestro lado.

¡La Patria somos nosotros, carajo!



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NdeR: soy un eterno crítico de lo que considero incorrecto. Mi deber moral me obliga a hacerlo. ¿Si es esta una nota "destituyente" al estilo de los mencionados? Para nada. Es sólo mi "ladrillo en la pared", para intentar hacer visible la maquinaria de la razón impuesta verticalmente y sin motivo más que el maniqueo de la polarización y la obtención de la plusvalía del poder. El peligro de esa práctica, cuando hablamos de política, es alto y nos compete a todos.