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domingo, 18 de marzo de 2012
viernes, 6 de enero de 2012
Universos islas
"Vivimos juntos y actuamos y reaccionamos los unos sobre los otros, pero siempre, en todas las circunstancias, estamos solos. Los mártires entran en el circo tomados de la mano, pero son crucificados aisladamente. Abrazados, los amantes tratan desesperadamente de fusionar sus aislados éxtasis en una sola autotrascendencia, pero es en vano. Por su misma naturaleza, cada espíritu con una encarnación está condenado a padecer y gozar en la soledad. Las sensaciones, los sentimientos, las intuiciones, imaginaciones y fantasías son siempre cosas privadas y, salvo por medio de símbolos y de segunda mano, incomunicables. Podemos formar un fondo común de información sobre experiencias, pero no de las experiencias mismas. De la familia de la nación, cada grupo humano es una sociedad de universos islas.
Las puertas de la percepción
Aldous Huxley
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Mauro Fernández
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2:12
miércoles, 3 de agosto de 2011
Cambios para un trienio
El último domingo, en pleno triunfo del PRO en el ballotage porteño, este espacio cumplió tres años de constancia y me agarró hablando de política. En aquella primera entrada hacía alarde de las creencias, del dogma que puede llevarte al olvido; y como clavado en una cruz amorfa, tres años después, seguí hablando de lo mismo.
Pasaron estilos, formas, máscaras y puentes; pasaron colores e imágenes, ráfagas y brisas. Pasó la tragedia, pasó el amor. Y volvió; con fuerza, uno y lo otro. Porque así andan nuestras existencias, pasito a paso, sobre la tierra del camino, con un sol que arde, un frío que anestesia y el viento... el viento que todo lo empuja.
Hoy es tiempo de dedicarme un nuevo adiós: el adiós a la cuantía. No más numerología en el titular de cada expresión, sin importar la forma que luego adquiera. Deja de existir el antes y el después, porque comprendo que en este lugar, como en el cielo, todo es ahora. Todo está y deja de estar, al mismo tiempo. Todo se subyace y, a su vez, se magnifica gracias al impulso recibido por la interrelación de los factores.
El pasado que no quiere ser contado alimentó este presente sin fecha ni nombre, que es hoy y que es ahora, para perpetrarse para siempre en los ocasos del mañana.
Empecemos juntos a escribir otra historia. Una que vivirá por siempre.
--
Pasaron estilos, formas, máscaras y puentes; pasaron colores e imágenes, ráfagas y brisas. Pasó la tragedia, pasó el amor. Y volvió; con fuerza, uno y lo otro. Porque así andan nuestras existencias, pasito a paso, sobre la tierra del camino, con un sol que arde, un frío que anestesia y el viento... el viento que todo lo empuja.
Hoy es tiempo de dedicarme un nuevo adiós: el adiós a la cuantía. No más numerología en el titular de cada expresión, sin importar la forma que luego adquiera. Deja de existir el antes y el después, porque comprendo que en este lugar, como en el cielo, todo es ahora. Todo está y deja de estar, al mismo tiempo. Todo se subyace y, a su vez, se magnifica gracias al impulso recibido por la interrelación de los factores.El pasado que no quiere ser contado alimentó este presente sin fecha ni nombre, que es hoy y que es ahora, para perpetrarse para siempre en los ocasos del mañana.
Empecemos juntos a escribir otra historia. Una que vivirá por siempre.
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Mauro Fernández
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2:01
jueves, 28 de abril de 2011
DCIX | Volvió el blog, volvió con todo
Tengo ganas de escribir. De plasmar, de plantear. Quiero dar vuelta aquello ya establecido que, por una u otra razón, me resultaba cómodo y constante. Este nuevo-viejo lugar, es el bunker de mis locuras, de mis reproches, castigos y esperanzas. El lecho de mis desasosiegos. Formas que se reedifican, palabras que se hacen más -o menos- complejas, entradas más largas. Imágenes, fotos, videos; de todo un poco, si hace falta.
Cambio porque otras estabilidades me dan felicidad. Cambio porque hace falta cambiar y probar, para que la costumbre no esclavice y los imperios de las formas tiriten bruscamente de un cimbronazo sentimental. Cambio, seguramente, porque este cambio es espejo de otros más grandes que me han llevado hasta la lágrima melancólica de lo que ya no será. Porque este cambio no influye en tu dieta, en tu libertad, en tu solidaridad.
Estoy con ganas de que el anónimo o el no tanto aporte, escribaa, comparta, putee con bronca. Con ganas de que te suscribas en el casillero de acá arriba y leas Egosincracia por donde fuera que estés. Deseo fervientemente que edifiques toda esta anarquía interna que mi alma padece -o disfruta-, entre lobos esteparios y burgueses acostumbrados que vigilan desde el panóptico de una escalera de Escher.
Bienvenidos a otra etapa. Puede durar un día, pueden ser 52 años. Pero el simple hecho de que sin fines haya principios es, por sí solo, un gran principio: ¿principio de incertidumbre? No. Principio de la certidumbre más nihilista jamás negada.
Cambio porque otras estabilidades me dan felicidad. Cambio porque hace falta cambiar y probar, para que la costumbre no esclavice y los imperios de las formas tiriten bruscamente de un cimbronazo sentimental. Cambio, seguramente, porque este cambio es espejo de otros más grandes que me han llevado hasta la lágrima melancólica de lo que ya no será. Porque este cambio no influye en tu dieta, en tu libertad, en tu solidaridad.
Estoy con ganas de que el anónimo o el no tanto aporte, escribaa, comparta, putee con bronca. Con ganas de que te suscribas en el casillero de acá arriba y leas Egosincracia por donde fuera que estés. Deseo fervientemente que edifiques toda esta anarquía interna que mi alma padece -o disfruta-, entre lobos esteparios y burgueses acostumbrados que vigilan desde el panóptico de una escalera de Escher.
Bienvenidos a otra etapa. Puede durar un día, pueden ser 52 años. Pero el simple hecho de que sin fines haya principios es, por sí solo, un gran principio: ¿principio de incertidumbre? No. Principio de la certidumbre más nihilista jamás negada.
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Mauro Fernández
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2:23
sábado, 31 de julio de 2010
DLXV: Dos años de mí mismo
Dos años de constancia, de palabras nuevas y repetidas. En estos dos años me encontré un poco más conmigo mismo, en ámbitos impensados, haciendo un poco más público algún que otro sentimiento, buscando empatía en el mundo de lo desconocido. En dos años, muchas son las historias que se escribieron en estas páginas. Amores, olvidos, nacimientos, muertes, planes y sorpresas, letargo y revolución. Una lectura de punta a punta, no sería otra cosa más que la evidencia práctica bajo el tamiz de la letra, que reafirma que todo pasa. Que todo empieza y termina, y vuelve a empezar. Y la historia es esférica y constante, circular y eterna como un mundo, nuestro mundo. Las letras pueden cambiar, los puntos y las comas, extinguirse. Pero la historia seguirá escribiéndose eternamente, siempre que abramos nuevos cuadernos, nos aventuremos a vencer el síndrome de la hoja en blanco sin que nos tiemble el pulso, y tracemos con firmeza su letra capital.
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Mauro Fernández
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20:26
jueves, 15 de julio de 2010
DLVII: Resolución de carácter reactivo s/inducción previa.
El autor lamenta informar que no cede a presiones de persona alguna, sea la misma física o jurídica.
Asimismo, se comunica mediante la presente, que se redacta inesquivamente en forma extraordinaria, ya que, hasta el corriente comunicado, se desconoce la articulación de tiempos perentorios para la capacidad sensorial de los seres humanos, y su posterior manifiesto literario.
Por tanto, resuelvo:
1) No hacer lugar a su inducción;
2) Recategorizar el mote inductivo de la misma, a una mera y cordial sugestión;
3) Efectivizar una devolución a su escrito sin carácter literario, sino únicamente previendo el grado de irrespetuosidad ante el código comunicativo que la ausencia de la presente respuesta pudiere haber significado;
4) Proceder con inmediatez en la publicación de la presente respuesta, c/adaptaciones semánticas y genéricas, en el virtual espacio que aquí nos converge.
Finalizada la presente exposición, doy grado de urgencia a las resoluciones tomadas.
Archívese y comuníquese.
Asimismo, se comunica mediante la presente, que se redacta inesquivamente en forma extraordinaria, ya que, hasta el corriente comunicado, se desconoce la articulación de tiempos perentorios para la capacidad sensorial de los seres humanos, y su posterior manifiesto literario.
Por tanto, resuelvo:
1) No hacer lugar a su inducción;
2) Recategorizar el mote inductivo de la misma, a una mera y cordial sugestión;
3) Efectivizar una devolución a su escrito sin carácter literario, sino únicamente previendo el grado de irrespetuosidad ante el código comunicativo que la ausencia de la presente respuesta pudiere haber significado;
4) Proceder con inmediatez en la publicación de la presente respuesta, c/adaptaciones semánticas y genéricas, en el virtual espacio que aquí nos converge.
Finalizada la presente exposición, doy grado de urgencia a las resoluciones tomadas.
Archívese y comuníquese.
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Mauro Fernández
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1:16
lunes, 14 de junio de 2010
DXLV: Robando secciones
Innauguro un hurto; una sección que mi experimentado amigo @pablobullrich posee en su blog/manzanaqueno. Creo que lo hago un poco porque me encantó la idea, y otro poco porque me quiero presionar a no ver siempre la misma imagen, a avanzar en la lectura aunque siempre "tenga otras cosas que hacer". Queda tanto por descubrir que no puedo quedarme allí. Y además, porque si este blog es para intentar descubrir un poco sobre mí mismo y saber un poco mejor quién soy -o qué soy-, los libros que leemos son uno de los principales escultores de nuestras inconsistentes ánimas. Pero además, agrego una con eso que me lima momentanea e instantáneamente. Puede ser un disco, un libro -el mismo libro-, una mujer, un objeto, un sentimiento. También como una manera de exteriorizar gráficamente todo lo que me pasa en un momento dado. Con ustedes, en la columna izquierda, Kerouac y King Crimson.
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Mauro Fernández
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23:46
martes, 4 de mayo de 2010
DXXIX: Asesino
Tengo la foto de un asesino justo debajo de mi foto de perfil. La tengo junto a un escudo de Racing que poco dice de mí, y una foto de Urondo -¿otro asesino?-, que es fin y medios, esencialmente literarios; pero quien dice pluma dice fusil. Asesinar, matar a alguien con premeditación, alevosía, etcétera; Real Academia Española. Asesinar entonces es, en ciertos casos, un acto de dignidad y de honestidad. Alzar el fusil con determinación contra el cráneo de la mentira erigida sobre unas botas de cuero o unos zapatos de gamuza, puede ser una de las mayores verdades de nuestra existencia. La muerte, por sí misma, es la única certeza y es parte del juego que nos tocó jugar mientras el sueño durase. Un sueño rebosante de ideas, sentimientos, dibujos, juegos, amores, abrazos, lágrimas y sonrisas. Y sobre todo, lleno de errores. ¿Apostó por la vida entonces, aquel asesino barbado y de mirada infranqueable? No lo creo. Porque creo que priorizó la verdad, la dignidad y la calidad de vida, antes que una mera subsistencia insustancial. Creo que le abrió la puerta al error y al juicio ajeno, al elegir hacer y no mirar. Otros, tantos otros, cometen la torpeza de creer que jamás se equivocaron, por ser cómplices y pasivos en una orgía colosal que se les desdibuja en la mirada perdida. Y esos juzgan. Todos juzgamos. Todos creemos ser "dueños". Todos deberíamos callar y hacer un poco más. Equivocarnos sin miedo. Confiar en el impulso vital de nuestro corazón. Sepan que esa imagen que hoy aparece a iluminar la columna lateral de Egosincracia, no está ahí porque quede linda la foto de Korda, o porque me posicione como ícono de nada. Sepan que esa imagen está ahí porque comparto y porque creo. Porque la cara blanca que casi se apoya sobre su boina, puede cometer los mismos errores que él si así lo siente.
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Mauro Fernández
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3:43
domingo, 25 de abril de 2010
DXXI: Terapia en el Cilindro.
Salí tarde, di mil vueltas, me sacaron una hermosa foto que me muestra sin cinturón -no interesa que les explique que no quiero abrocharme a la vida como rezan los carteles-, agarré Acceso Oeste en lugar del Puente Pueyrredón y doblé mal en la bajada. Al final, llegué al Cilindro, 20 minutos tarde, como mínimo. Ni pregunté como iban, estaba bastante introspectivo se ve, me dediqué a ver el partido apretado, agarrado de un tirante y bajo la bandera de los Racing Stones con quienes tanto me identifiqué en los días de la pre-adolescencia. La popular repleta, las plateas de arriba igual, como si Racing estuviese peleando el campeonato y no liberándose del mal sueño de la promoción.
Gente linda, intelectualoides rockeros, como alguna vez generalizó un tipo de la tele que ahora no recuerdo. Y una bandera que me hizo sonreir: Soy de Racing, luego existo.
La filosofía llega a lugares inimaginables, pero el fútbol no es uno de esos. El fútbol ES filosofía. Una parte al menos, la que más me gusta y me atrae por estos días. El "permiso" que piden los barras de pelo largo, liso y dorado, para pasar entre la gente. El código. Ser uno más y entender de respeto. A veces entenderlo a la fuerza y de formas poco democráticas, pero qué más que el hombre en su mayor expresión de naturalidad es una popular de domingo.
Termina el primer tiempo y me acomodo un poco mejor en el tirante para que no me corran los otros que también son el hombre natural en su máxima expresión, pero al contrario, los que no me gustan y no me atraen. Los que pasan empujando y tirando a la gente escalones abajo y, sin embargo, sonriendo. Esos que llegan a sus fines sin importar los medios. Esa es la otra parte, que también existe; tanto en la cancha como en la calle. Y entonces la terapia que había comenzado con la exhibición de estímulos para que mi corazón reaccionase, se tornó psicoanalítica y me dejó asociar libremente todo lo vivido en mi infancia, mis sentimientos actuales, mis miedos de siempre o los nuevos, los debates internos.
Vi al otro, desaparecí por un instante. Comprendí que el único regulador y el único límite es uno mismo y su corazón. Toda regla, toda ley, toda norma o todo código, es fácilmente quebrantable. Relativismo absoluto, todo puede dar lo mismo. No existe un sentido determinado para cada una de las cosas, sino que las valorizamos simbólicamente en la relación que se forja en su interacción con el ambiente y con nosotros mismos. Todo parece colgar de una nube.
Sale Racing, vuelvo a la realidad.
Igual parte de mí no estaba en ahí viendo a De Olivera saludar a su gente y a éstos retribuyéndole el cariño con un grito y un aplauso. Una parte seguía pensando que el límite es uno mismo, y por lo tanto, la única regla que vale la pena respetar es la interna. Quién supiera sobre que cimientos se constituyó esa única pulgada de integridad. Quizás en nuestra infancia con las canciones de mamá y las sonrisas de papá, o en los cuentos que nos leyeron. En la modestia de una vida peleada pero atravesada persistentemente con sonrisas, magia y buenos momentos.
Frente a Osiris será muy tarde. Ser juzgado por un Honorable Juez terrenal -¡y argentino!- es absolutamente contradictorio, y por tal, inconducente. Mejor sería elegir mejor cuando somos nosotros mismos quienes estamos en la posición de jueces. En cada momento. En elegir quebrantar una ley, o un código, o una norma. Porque a veces, la gran mayoría, eso lastima adentro. Revuelve el estómago, deprime el pecho y dirime la capacidad pasional. Entonces escalamos una montaña rusa de desenfreno buscando la pasión perdida, porque ya no queremos siquiera volver a vernos en la situación decisiva. Esa pulgada no puede ser perdida. Es lo único que tenemos. Es una huella espiritual única, el DNI del alma que se pierde con nuestro espíritu cuando cruzamos el umbral hacia los paraisos de lo desconocido.
Pido perdón a cualquiera que pueda haber perjudicado mientras jugaba a la montaña rusa, mirando persistentemente mi ombligo para intentar estar mejor. Hoy intento volver a creer en ángeles y estrellas, o en la suavidad de un café con miel por la noche tenue de la literatura.
Puedo ser más aburrido de lo que muchos quieran. Puedo sufrir más de lo necesario. Puedo elegir ese camino u otro. Pero prefiero el sufrimiento con mi pulgada de integridad intacta, a la sonrisa hipócrita del divertimento superfluo.
Gol de Martínez, se vino abajo la tribuna y yo agarrado al tirante zafé de la caída, me avalancé sólo unos escalones, me vi de cara a la gente gritando el gol y abrazándolos a todos, fundiéndome simbólicamente a falta de alguien a quién abrazar. Minutos de buen fútbol, sólo minutos, y gol de Bieler. La escena se repetía. En el Este y el Oeste, en el Norte y en el Sur, brillará blanca y celeste, La Academia Racing Club!
No quise irme. Esperé parado hasta que se abrieron las puertas, y mirando atónito ese inmenso salón terapéutico, comencé a salir entre las risas de las familias, los chistes de los borrachos y los juegos de los nenes que tanto tienen por vivir.
No puedo cerrar este escrito de otra forma que dejándoles un deseo muy profundo a todos los que estuvieron -y están- conmigo en las buenas, pero más me soportaron o sufrieron en las malas. En estos tiempos que no fui yo. Y ese deseo, no es otro símbolo que las palabritas mágicas: Por favor, perdón y gracias.
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Mauro Fernández
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20:30
lunes, 15 de febrero de 2010
jueves, 24 de diciembre de 2009
CDX: Año nuevo, cristal nuevo
Pocos son capaces de comprender, que una nochebuena cargada de amor puede cambiar el color del cristal con el que vemos la realidad. Quizás días, años, minutos... poco importa. A 500km/h, la siento como nunca, con historia y con presente. Y así será la frenada de intensa, pero hay un no se qué, uno que se disfraza de ideal y de proyecto de mundo nuevo, que nos une y no nos deja escapar, ni ser hermanos, ni ser amigos, ni ser pareja, ni ser primos. Somos los niños burbuja, el fin de la historia, "x" en ecuaciones. Somos un todo partido en dos. Uno que en esta vida se reencontró para inspirarse y acompañarse. Esa magia que hace que hoy, Egosincracia se vea con otro cristal. El sueño sublime en fin, del hombre y la mujer que buscan otro mundo posible.
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Mauro Fernández
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19:47
domingo, 25 de octubre de 2009
domingo, 18 de octubre de 2009
CCCIL:
Me encanta dejar el título en blanco antes de escribir, me da libertad, autenticidad, verosimilitud. Quizás escriba de las madres en su día, quizás de lo increíble y abarcativo que puede ser el ilusionismo que no conciba sus trucos como propios. Quizá escriba de viejos amores reencontrados con nuevos filtros en el corazón, o incluso, tal vez, regale públicamente los puntos que merece la serpiente que me dio vuelta la mente y el corazón. La que moldeó mi sentir, mi discurso y mis letras. Con el título de cada escrito en blanco, puedo incluso dejar el escrito en blanco. Teñirlo de grisáceo pasado, o del rouge de la tierra mochilera cuyo polvillo se inmiscuye sin permiso en los pulmones de la vida, dándole eternidad. Puedo hablar claro o confuso, describir imágenes o dejar que una hable por mí. Puedo mirar al cielo y ver el sol, puedo mirar la arena y ver cómo el viento de Las Toninas serpentea opuesto a mi dirección. Puedo llorar sobre el teclado por amor; puedo hacerlo de nostalgia. Puedo elegir morir en este instante. Puedo tomar este cuchillo y hundirlo sin piedad en mi muñeca, tiñendo la vida del bordó de la sangre. Puedo seguir viviendo como si nada, y puedo empezar a vivir como si todo. A vivir como vale la pena. O, claro, también puedo escribir todo lo que puedo escribir, y realmente no escribir sobre nada. Eso es lo delicioso de la palabra. Eso es por lo que hoy, prefiero que quede así. Real.
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Mauro Fernández
a las
20:52
lunes, 21 de septiembre de 2009
CCCXXIX: Escritos sin destinatario urgente
"Escritos sin destinatario urgente". Así titulé una especie de diario íntimo, offline, táctil, real, que tuve en un lapso determinado. Precisamente e/29.04.09, 10:38hs y 10.05.09, 15:54hs. Fue más que una puerta de salida, fue un camino paralelo, una adyacencia análoga a este espacio, sólo con la cualidad de no ser pública. Lejos de las miradas crueles y malintencionadas, lejos de las parciales y obnubiladas; lejos del ruido. Cerró su etapa con un ¡Fuck Off! irreproducible, pero sería sólo doce días después (cuatro veces tres), cuando las cortinas quedarían bajas por siempre. No de una relación de pares, sino de la propia para conmigo mismo. Arenas movedizas, ilusorios espejismos, agotación: intrínsecas cualidades del solitario caminante que atraviesa un desierto de incertidumbre. El agua salvadora subyace las espinas, áureas soledades fulgen celestiales ignorando cada batalla perdida. Sólo una realidad y mil recuerdos tras la soga. Escritos sin destinatario urgente, metáfora iconciente de la vida misma.
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Mauro Fernández
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0:56
jueves, 10 de septiembre de 2009
CCCXIX: Últimamente planeo una huída...
Exacto; es ese límite. Escucho la magia y la veo ajena. Ayer I've started thinkin' english, since I heard myself singin "Nothing's gonna change my world...". It felt so untruthful, anoyingly false. I choose to respect my polyglot crazyness & write down my thoughts in the same language they were conceived. Think I'm lettin' it go, no more inner world, the outsiders invading thoughts, manners, ways, moods... Everything's gonna change my world, 'cause my world lies on others. The freaking others, unmanageables. And I feel so afraid of watching inside, 'cause I know I'll find death again. My legs walking due to inert forces, not by choice. So just walk, keep walking, just doing it, impossible is nothing, & all those uncountable irrisory-branding campaigns, climbing positions in my belief's stairs. So what about my real beliefs? Eventhough I could be a bit more gray for the common eye, I'd be home. Ya no puedo ni sentarme a escribir, a sentir. Dejar, correr y dejar correr. Imponderables, pero lejos. Si me miro, extraño todo; lo que fuí y lo que seré. El campo visual de la nostalgia toma límites inimaginables hacia ambos horizontes, y sólo pienso en huír al sur para empezar de nuevo...
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Mauro Fernández
a las
13:24
lunes, 3 de agosto de 2009
CCXCIV: Un año de ego.
El último viernes, Egosincracia cumplió un año desde su primera publicación. El acontecimiento fue, para mí, una clara demostración de constancia constituída desde la inconstancia. La expresión de sentimientos cambiantes en un mismo sitio me permitió volver a soñar la diversidad dentro de la unidad, el heterogéneo campo de flexibilidad emocional inmerso en plano homogéneo de todo y nada. Donde se relativiza la misma existencia, la creación, los fines y los medios, Dios y el Diablo, me & myself. Un lugar donde nacieron amores y perecieron compañías, donde hubo desgarros, recuerdos, ciudades, puentes, plumas, canciones, poemas, dibujos, libros y revoluciones. Canciones de amor y de guerra. Un lugar que fue usado para vigilar, y otro muy distinto que fue disfrutado para generar. Un lugar único y mío. Mis entrañas manifiestas en palabras, mis recesos, mis luchas. A lo largo de este año, Egosincracia tuvo todo eso, y a su vez no tuvo nada. Por eso quizás yo sienta la magia gris del primer día y siga escribiendo. Who knows!?
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Mauro Fernández
a las
0:29
jueves, 25 de junio de 2009
CCLXIII: Medio y medio
Muchos viajan a buscarse; otros, mejor aún, viajan a encontrarse. Será quizás, que en la rutina diaria no podemos tomarnos el tiempo necesario para focalizar la atención en nuestra propia alma, para leer implícitamente que rumbos ha de tomar para saberse realizada, para deleitarse de felicidad, para sentirse, al fin, en paz. Pero otros, que en alguna circunstancia hemos viajado por la certeza de que es menos triste morir un poco lejos de casa, caemos tarde en la cuenta de que no somos uno, que necesitamos. Que mi yo interno se moldea de acuerdo a la compañía que soporte mis amaneceres, o se sienta "en casa" en mis atardeceres. Porque quizás ese sea yo, ni tan de una forma, ni tan de otra. Con mi sonrisa o mis lagrimas dependientes de los labios que me contagien amor en cada capítulo de mi vida. Sí, quizás sea así de incompleto. Expectante, necesitado, triste...
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Mauro Fernández
a las
16:47
martes, 31 de marzo de 2009
CCXXIV: Recomendación de Listao
Como podrán observar, a partir de este momento habrá una pequeña modificación en los títulos de las entradas. Desde hoy, y por recomendación de mi compañero y amigo Hernán Nadal, gurú de las comunicaciones si los habrá y con uno de los blogs más leídos en su haber, cada una de las entradas, comienza a titularse. Esto no sólo genera un mayor potencial en la búsqueda y en la generación de tráfico a Egosincracia, sino también actúa como ejercicio de síntesis para mis periódicas escrituras. Sin más, I say hi to the title, & give a huge thanks to Listao!
Publicado por
Mauro Fernández
a las
23:18
miércoles, 18 de marzo de 2009
CCXII
Entre Guruji, La Renga y Sabina, fueron alternando roles para lograr que Egosincracia no se inmovilice, inerte, en un estancamiento escatológico. La pútrida inercia del estancamiento es el virus que infecta nuestros anhelos más profundos, nuestros sueños y voluntades, la realización de nuestros objetivos. Por eso, es que siempre hay que estar en movimiento; por eso hay que correr aunque no sepamos donde, y es también por ese motivo, que hoy les agradezco este impasse de paz sin paz, y decido volver a escribir.
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Mauro Fernández
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11:49
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