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sábado, 21 de marzo de 2009
CCXV
Terminó el verano amigos. Ahora sí, podemos volver a exacerbar nuestro tinte melancólico que, más que un tinte, es un manchón desparramado y desprolijo que nos ahoga en su sangre azul de recuerdo. A partir de hoy, el grito hundido de la pampa húmeda vuelve a ser cuestión de Estado, según las normas de nuestra constitución interna. La chacarera del gordo legüero, pasa a ser música de fiesta. Tenemos el permiso universal para ennegrecer cada acto sublime de enamoramiento imprevisto; para sepultar cada floreciente crisantemo en la infinidad de nuestros jardines; para asesinar al maldito amor que tanto miedo da. Por eso es que no siempre hay que pedir permiso. Por eso es que a caballo regalado, mejor patearle los dientes.
Publicado por
Mauro Fernández
a las
19:39
miércoles, 10 de diciembre de 2008
CXVI
Quiero compartir con ustedes las hasta ahora cuatro piezas de la campaña "El verano te encuentra", que Young & Rubicam realizó para Cervecería y Maltería Quilmes. De las últimas campañas que vi esta me parece una de las más acertadas, tanto por el concepto como por la viralidad que puede llegar a alcanzar esencialmente en los principales centros turísticos argentinos. Imaginen los paradores de Mar Azul reproduciendo a todo volumen "No hay casino ni bingo en Mar Azul", los de Gesell haciendo lo propio con "con este truco ayer la rompí"... ¡Increíble!
En fin, los dejo con las piezas ya conocidas y el estreno de "Villa Gesell" que sale al aire hoy a la noche.
¡Que los disfruten!
Publicado por
Mauro Fernández
a las
16:14
jueves, 23 de octubre de 2008
LXXIII
A veces, tanto lo ardiente de los rayos del sol, como lo claro de un cielo celeste y despejado, pueden inducir equívocamente a nuestro olfato, a la percepción de un aroma más que familiar en ese mes de 90 o 91 días que es el verano. Y desde hace unos días, siempre que las condiciones sean propicias, siento el dulce, denso y grasoso aroma a protector solar, esté donde esté. En la plaza o en la oficina, solo o acompañado, caminando por Corrientes rumbo a la 9 de Julio, o por la 12 de Abril en dirección al Río Uruguay. Y la inconstancia de las sensaciones que ésto genera en mi interior, es difícil de explicar. A veces es nostalgia por los veranos compartidos que viví estos últimos años, y otras es felicidad, soltura y desapego, que regala el caliente aire veraniego. Imagino las sombrillas y la playa, los amigos y las montañas, distintos paisajes que representan paralelamente, distintos pasajes de mi vida. En fin, ese bendito protector solar que tanto siento en cada rincón, es motivador de una demente y prolongada alucinación, desde lo más abyecto, hasta lo más hermoso y pintoresco de mi pasado, presente y futuro. Let it be.
Publicado por
Mauro Fernández
a las
11:48
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