Mostrando entradas con la etiqueta canciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta canciones. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de agosto de 2010

DLXVI: El espejismo



Vivíamos el cándido espejismo.
Ingenuos, devorábamos sumisos
ilusiones
creadas para nuestras inventadas
y justas necesidades.

Y entre anuncios que nos recordaban
que éramos felices, un disparo
de realidad
hablaba de explosiones, de tormentas,
de la guerra y del hambre.

Pero era un eco tenue, muy lejano, algo difuso.
La realidad termina donde acaba el espejismo.
Contentos con el miedo y endeudados, nos dormimos
mientras otros trazaban el futuro.

Pero a veces
sueño con romper el muro, el espejismo.
El mundo duele menos si te miro.
A veces dudo de estar cuerdo, más aún,
de estar vivo.
Intuyo que más allá del espejismo,
más allá de este único camino,
existen nuevos paisajes,
futuro escondido,
tantas cosas por nombrar,
tantas por hacer,
todas contigo.


Un día despertamos entre gritos.
Se derrumbaron muros, diferencias
y mercados.
Vimos resquebrajarse la fachada
sólida del espejismo.

Y todo aquello que un día fue un eco lejano
se instaló en nuestro barrio. Y la serpiente
de la realidad
descubrió la mentira y nos echó
de aquel falso paraíso.

Supimos de la lucha y de la tragedia ajena,
de la vergüenza no televisada.
Miramos a los ojos a la historia, el fin del mundo
sólo empieza cuando llega a casa.

Y ahora que
por fin se ha roto el muro, el espejismo,
el mundo duele menos si te miro.
Ya no dudo: no estoy cuerdo, más aún, estoy vivo.
Ahora sé que más allá del espejismo,
más allá de este único camino,
existen nuevos paisajes,
futuro escondido,
tantas cosas por nombrar,
tantas cosas por hacer,
todas contigo.

Tras la tormenta queda reinventar el mundo,
aunque haya quien hoy quiera levantar otro espejismo.
La realidad termina donde acaban nuestros sueños,
pues vivimos.

jueves, 27 de mayo de 2010

DXXXIX: Canción Guerrera Quechua

Beberemos en el cráneo del traidor, usaremos sus dientes como un collar, de sus huesos haremos flautas, de su piel haremos un tambor; después bailaremos.

Canción Guerrera Quechua

domingo, 31 de enero de 2010

CDIL: El sabor del poeta

TODD:
Haven't you got poet, or something like that?
LOVETT:
No, y'see, the trouble with poet is
'Ow do you know it's deceased?
Try the priest!

---

miércoles, 8 de julio de 2009

CCLXXIV: Un destello de felicidad



El mundo es una pesadilla
y yo he sido tan feliz.
El mundo se derrumba y gira
pido disculpas por vivir.

Ya lo sé, no soy un héroe,
no soy el más valiente de los que te amaron,
no soy tu estrella
ni el tipo que disfruta tus pecados.

No pido excusas ni perdón
salvar tu vida o redención,
solo busco un trozo de verdad.
Un destello de felicidad.

Bebí del ron de la nostalgia,
dulce verano de diciembre.
Suena tu risa en el contestador,
dulce delirio adolescente.

Ya lo sé, no traigo nada,
no traigo solución, no traigo paz.
Sueño con olas que empujen
nuestras vidas hasta el mar.

En un banco del parque hallé
la llave que cierra el Edén
donde el tiempo riega tu rosal.
Un destello de felicidad.

Ya lo sé, no traigo nada,
sólo una luz que me quema en el pecho
¿Nunca has pensado en huir al sur
para empezar de nuevo?

Perdido en San Telmo soñé
que te encontraba igual que ayer
ilmuninando mi ventanal.
Un destello de felicidad.

El mundo es una pesadilla
y yo he sido tan feliz.
El mundo se derrumba y gira
pido disculpas por vivir.

Un destello de felicidad
Ismael Serrano

domingo, 5 de julio de 2009

CCLXVIII: "Que tu voz tape este estruendo..."



No te dejará dormir este estrépito infinito
que intenta llenar los días de tinieblas y enemigos.
Una estruendosa jauría se empeña en hacer callar
las preguntas, los matices, el murmullo de ojalás.

Ruido de patriotas que se envuelven en banderas,
confunden la patria con la sordidez de sus cavernas.
Ruido de conversos que, caídos del caballo,
siembran su rencor perseguidos por sus pecados.

Si se callase el ruido
oirías la lluvia caer
limpiando la ciudad de espectros,
te oiría hablar en sueños
y abriría las ventanas.
Si se callase el ruido
quizá podríamos hablar
y soplar sobre las heridas,
quizás entenderías
que nos queda la esperanza.


Ruido de iluminados, gritan desde sus hogueras
que trae el fin del mundo la luz de la diferencia.
Ruido de inquisidores, nos hablan de libertades
agrietando con sus gritos su barniz de tolerantes.

Nunca pisa la batalla tanto ruido de guerreros,
traen de sus almenas la paz de los cementerios.
Háblame de tus abrazos, de nuestro amor imperfecto,
de la luz de tu utopía, que tu voz tape este estruendo.


Si se callase el ruido
oirías la lluvia caer
limpiando la ciudad de espectros,
te oiría hablar en sueños
y abriría las ventanas.
Si se callase el ruido
quizá podríamos hablar
y soplar sobre las heridas,
quizás entenderías
que nos queda la esperanza...

domingo, 21 de junio de 2009

CCLXII: Canciones de amor

¿Qué está pasando con las canciones de amor que cada vez me suenan más ajenas, tan distantes? Pareciera haberse perdido ya toda consecuencia armónica arpegiada y menor, de esas que encierran a los sentidos en un recuerdo sin retorno. Todas esas canciones tristes, esos versos nostálgicos de llanto y vuelta a historias finitas, esos rechazos indefectibles y filosos como la hoja de la afeitadora que tan poco frecuento, parecen haberse esfumado repentinamente. Exijo esas miserias me sean cantadas nuevamente junto al más dulce bandoneón, y que acompañe así al exilio a mi oxidado corazón. Clamo misericordia divina, para que esas palabras se inyecten en mis venas, devolviéndome así la sangre de sentirse vivo, al menos una vez más. Porque es ahí, en la chance, donde reside la esperanza. En la más mínima posibilidad de que nos den vuelta la cara durante el resto de nuestras vidas, es donde duerme el anhelo de saberse libre. Y es esa grieta donde se vuelca una gota de ilusión a cada lágrima, la que cicatrizó hace ya un tiempo ausente y ensordeció desde entonces hasta el amargo sonido de la brisa que agolpa las espigas del nunca jamás.