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lunes, 3 de diciembre de 2012

"Total No Pasa Nada", por Viviam Perrone

Madre del Amor. Un cálido y fuerte abrazo a Viviam Perrone, luchadora incansable por la Justicia. Víctima en vida de la corruptela judicial. Inspiradora de nuestra lucha en Construyendo Justicia. Madre de todos los hijos, y todas las madres. Viviam da un paso al costado de la Asociación Madres del Dolor, pero no de nuestros corazones al frente de ella. Gracias por los años de lucha. Por más que te vayas, nunca vas a irte. A continuación, sus palabras.

La causa por la Tragedia de Santa Fe, acontecida en 2006, donde murieron nueve estudiantes y una profesora del colegio secundario Ecos,debido a una obvia chicana procesal (el juez olvidó tomarle declaración al imputado), volvió a foja cero. El boxeador apodado “ la Hiena Barrios”, el mismo que atropelló y mató a Yamila Gonzalez y al bebé que tenía en su vientre, participó en una exhibición en la ciudad bonaerense de Rojas. ¿Acaso no había recibido una sentencia de cumplimiento EFECTIVO? Si boxeó, estaba libre. Si estaba libre, entonces la sentencia no fue de cumplimiento EFECTIVO. Y en una letanía sin fin, se podría continuar enumerando cientos de casos de hechos de tránsito que quedan impunes.
 Exceso de velocidad, alcohol, atropellar y escapar, todo da igual...


Hace ya 10 años y 6 meses, Eduardo Alexis Sukiassian atropelló y abandonó a mi hijo Kevin Sedano. El dolor no me permitía entender que aunque conducía a exceso de velocidad,  atropelló, se dio a la fuga y logró alterar las pruebas. Como ese delito no alcanzaba para su exculpación, inculpó mendazmente a Kevin. Y mientras Kevin agonizaba, Sukiassian esquiaba en Lake Tahoe.

El dolor no me permitía entender que a las pocas horas Sukiassian tenía el registro para conducir en sus manos, que tardaron 72 horas en ir a buscarlo y 6 meses en pedir el auto para hacer las pericias (los padres ya lo habían vendido).

No entendía que las fotos del hecho no fueron presentados por la policía científica, sino por el abogado de la familia Sukiassian. No podía entender como se perdió un video de lo que había ocurrido esa noche, como no se tomó la huella del frenado, no se hizo las pruebas de alcoholemia. Nunca pude entender porque se tardó 5 años en llegar a juicio oral. Los amigos de Kevin tenían 15 años en el momento del hecho y cuando lo tuvieron que contar, ya tenían 20. No entendí porque la familia Sukiassian salió a festejar el primero dia del juicio porque a los amigos de Kevin se les había borrado ciertas imagenes. ¿Que festejaban? Si Kevin seguía muerto.

 Pensé que se había hecho Justica cuando, tras dictar los jueces una sentencia de 3 años de prisión efectiva, a Sukiassian se lo llevaron con las esposas puestas. Pero menos entendí cuando, pese a que la ley dice que se deben cumplir como mínimo 8 meses de prisión a los 2 meses, le concedieron un beneficio. ¿Beneficio? ¿Por qué? Pero Sukiassian se fue a su casa. Siendo eximido de esa sentencia que parecía ser un pequeño paso en hacer Justicia. 

Como Madre del Dolor, como tantas otras madres del dolor, he vivido 10 años y medio detrás de la causa. 10 DIEZ años de salir corriendo de mi trabajo para estar presente en los Tribunales ya que solo atienden hasta las 13 hs. 10 años de viajar a La Plata y esperar sentada en una sillita para que me atiendan y me expliquen qué pasó con la causa de mi hijo, qué pasó que quien lo atropelló y mató continúa en libertad. Para qué? ¿Por 6 meses más de prisión que le falta para cumplir con la pena mínima? ¿Qué me impulsa en este ir y venir en un aparente sinsentido?

¿Es por venganza? NO
¿Es por bronca? NO

Es porque quiero mostrarles a todos los que me dicen por lo bajo que en este país hay que tener contactos y dinero para que se haga Justicia. Es porque quiero mostrarles a mis otros dos hijos y a mis alumnos que vale la pena la lucha cuando uno sabe que está haciendo lo que está bien.

Es porque si esta preso quien robo una gorrita y una mochila en una villa, también lo tiene que estar quien mató y vive en una zona de clase alta.

Pero siento decir que no pude. Me cansé. Les cuento a todos que ya no voy a seguir personalmente con la causa de mi hijo. Cada vez que voy a La Plata , salgo y tengo que ir a un bar a vomitar. Sí, me da asco. La causa de Kevin ahora se divide en dos. Una parte va a San Isidro porque los jueces quieren saber si Sukiassian cumplió con prisión domiciliaria cinco años atrás!!! Cinco años atrás!! Por supuesto,no se va a poder descubrir. La otra parte de la causa pide que sea NULO lo que ya se había votado. Los Dres. Piombo y Natiello votaron que el tempo que Sukiassian estuvo con prisión domiciliaria NO DEBE computarse como tiempo cumplido en prisión. Pero ahora los jueces Borinski, Violini y Sal Yargues opinan que sí. Este pedido de Nulidad llegará a la Corte por segunda vez porque la sentencia ya estáfirme desde la Corte Suprema de la Nación. ¿Cómo? ¿No es que una vez que la sentencia esta firme se tiene que cumplir? Bueno, Sukiassian NO.

BASTA. Les pido perdón por no poder mostrarles que en la Argentina existe la Justicia , les pido perdón por no aguantar tras 10 años y medio de intentar lo imposible, de escuchar una y otra vez que Sukiassian tiene contactos políticos como el Dr Arslanian que frena la causa. Pido perdón que es mentira que "No Pasa Nada".

Mi abogado, el Dr Mazaira quiere seguir con la causa por el cariño que tiene hacia mi familia. Yo doy un pie al costado. No siento que perdí la causa. Lo que perdi es a Kevin. Lo que perdí es la oportunidad de demostrar que en la Argentina hay un sistema judicial independiente y equitativo para todos.
Debido a esto dejo mi lugar como Presidente de la Asociación Madres del Dolor. Voy a seguir trabajando ahí porque se que la misión que me dejó Kevin es el de ser la voz de quienes no la tienen, de los humildes, de los que no tienen contactos. Pero ya no desde mi lugar de Presidente. No me dan las fuerzas.
 Kevin, hijo, te pido perdón porque no pude cumplir con vos. Te amo
Mami

jueves, 11 de octubre de 2012

Asambleas denuncian más Uranio en La Rioja

ASAMBLEA RIOJANA CAPITAL DENUNCIA CONTINUIDAD DE TRABAJOS DE MINERIA DE URANIO 

Desde la ASAMBLEA RIOJANA CAPITAL denunciamos la continuidad de los proyectos de minería de uranio en nuestro Departamento, pese a la vigencia de la ordenanza sancionada el 14/08/2012 declarando a la Capital Municipio no Toxico, no nuclear y ambientalmente sustentable.-

La Secretaria de Ambiente de la Provincia mediante RESOLUCIÓN Nº 268 de de fecha 27/08/2012 en el Expte. L1 00339 11, ha aprobado la “Actualización del Informe de Impacto Ambiental” correspondiente al “Cateo Donato III” y ha autorizado a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), a continuar con los trabajos que realiza en la zona de la Sierra del Velazco, en las localidades próximas al Cantadero. 

Asimismo de acuerdo a la información brindada por vecinos del lugar, sabemos que funcionarios de la CNEA y del Gobierno Provincial han visitado sus domicilios mintiendo que las operaciones que se realizan en el lugar no son perjudiciales para su salud ni para el ecosistema.

También hemos observado en nuestras visitas al lugar el avasallamiento del paisaje y la flora para tareas de mantenimiento del camino que se dirige al paraje “Las Cañas” donde se emplazan los emprendimientos uraníferos, así como la ampliación del tendido eléctrico efectuado no en función del beneficio del vecino, sino que responde al plan extractivista nacional para permitir la explotación de Uranio. 

Finalmente alertamos a nuestros conciudadanos del Departamento Capital y de toda la Provincia acerca de las versiones periodísticas de medios de la ciudad de Córdoba que dan cuenta del traslado a La Rioja de la recientemente clausurada empresa Dioxitek SA situada hasta hace pocos días en el Barrio Alta Córdoba y que deja un pasivo (según datos oficiales de la propia CNEA), de 57.600 toneladas de colas de mineral de Uranio.

Estamos alertas para defender nuestro territorio y bienes comunes porque no creemos en este modelo saqueador, contaminante y secante basado en la ficción del progreso y del desarrollo. No queremos Uranio. Solo queremos agua, tierra y aire sanos y limpios. NO AL PLAN NACIONAL NUCLEAR. BASTA DE MEGAMINERÍA.

ASAMBLEA RIOJANA CAPITAL | Ver artículo oríginal en Facebook.


sábado, 28 de enero de 2012

Realidad Famatina



Cansado, desde el suelo mismo del parque de Chilecito, con el Cristo vigilante y misericordioso a mi espalda, veo niñas en pelotero y camas elásticas, dando saltos que llegan al cielo. Son casi las dos de la mañana y la vida en el pueblo rebalsa por cada esquina. Los vehículos desfilan a paso de hombre, con música –y otros ruidos– al taco y, cada tanto, el infaltable neón azul. Un motoquero pasa despacio con una remera negra manchada de una gota amarilla. En su cuerpo reza “El agua vale más que el oro”. 

Me encanta. No me sorprende, pero me encanta. “La marca te marca”, me repitió Mario una y otra vez en sus fantásticos monólogos psico-publicitarios, y está claro que el pueblo de Chilecito –y el de Famatina– está marcado por la lucha contra el saqueo y la vulneración de su capacidad y derecho de autodeterminación.

Volver de Alto Carrizal es una vida de despojo. Un instante, claro, pero el abandono es tan grande como la solidaridad y el compromiso fueron bajo las carpas. El aire huele a lucha, los mates tienen el sabor al agua pura y al compañerismo, el barro en los pies –el barrio de pie– por baldear la tierra, hace y constituye al hombre nuevo desde sus cimientos.

Imposible en esta hoja hablar de todos; del filósofo de Pergamino, del coraje y la madurez individual y política de Willy que inspira y hechiza, del chino y sus carcajadas, del liderazgo visible o invisible del Chelo, de la juventud inquisidora que emana la sonrisa de Mara; la Fé de todos. El “Fuerte Apache”, donde refugiar a los niños en caso de represión, la alerta constante, las listas de ingresos y egresos. El pueblo tiene una sucursal, un punto en común donde confluir y defenderse. Un lugar donde están alegre y firmemente instalados.

Imposible describir el espíritu que baja del Famatina con la luz de la luna y la intensidad de las estrellas, en un cielo más negro que nada. José, agradecidísimo por el jaguar que paró a Ledesma en su pueblo. Orlando y su metabolismo de setenta que, en realidad, es eterno, joven e iluso.

Foto: Guadalupe Lombardo | Página|12
Y lo más puro, lo más real: nadie te niega nada. Todos entregan su alma y su confianza, a pesar de lo padecido. Guitarra y charango toca folklore mientras la flauta dulce quiere adivinar una canción de escuela –creo que es la única canción que se inventó para flauta dulce–. Nena de siete improvisa letras y su anárquico grito pide libertad para viajar con su guitarra; le exige, le reclama: a mamá.

La política está en todas partes. La gente en Alto Carrizal la construye desde los hechos, demuestra que la resistencia tiene sentido y que su convicción, pacífica y profunda, puede más que cualquier minera o cualquier lingote. Más que cualquier estratégico y traidor giro de la política de turno que se aprovecha de la fuerza del pueblo para basar sus negocios personales.

Vuelvo en camioneta destartalada que llevó el lechón para la cena y volvía sin chistar ni masticar. Mary y su marido relatan un derrotero que va del corte hasta Chilecito, pero tarda unas cuantas décadas. Décadas que me recordarán por siempre la "ele" estirada en cada "claro" de Mary; con un dejo de parsimonia y aprobación maternal. Llegamos y nos miramos; nos fundimos, cómplices. Un abrazo nos despide, un hasta pronto precede a un gracias por venir; la camioneta arranca rumiante y el hermoso matrimonio sigue al hogar que trabajan día a día, sin sueldos ni dádivas que los mantenga. 

Pido un sillón. Recepcionista hace un mes, el “jefe” le sabrá decir. Que no, claro. Y él, Oscar, se cansa de pedir disculpas. Me ofrece jugo frío y lo rechazo, lo abrazo y me voy. El Cristo aún vigila. Yo entiendo algo más. Esta pelea ya está ganada. Esta cruzada ya es victoria desde que el famatinense es famatinense y el chileciteño, lo propio. Hay algo que está claro desde el principio, y seguirá intransigente e inquebrantable le pese a quien le pese. Hay un grito que ya es Pueblo, y no se negocia: el Famatina no se toca.

jueves, 25 de agosto de 2011

Victoria del pueblo mendocino: anularon el proyecto minero San Jorge

Estoy realmente emocionado. Me llena de alegría ver cómo la movilización de la sociedad civil y el involucramiento público pueden más que el avasallamiento de las corporaciones y la connivencia estatal. Los diputados de la provincia de Mendoza acaban de rechazar el proyecto San Jorge, un emprendimiento minero que pretendía extraer oro y cobre de la localidad de Uspallata. El proyecto quedó anulado y la empresa -Coro Mining- tendrá que presentar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental si quiere retomarlo.

Este logro es fruto del trabajo intenso y sostenido del pueblo mendocino, nucleado principalmente en la Asamblea Mendocina por el Agua Pura (AMPAP); y sirve de ejemplo y estímulo para que otros pueblos cordilleranos los imiten y se levanten sin claudicar contra los Minerales-Estado, como el Dr. Marcelo Arancibia describió en su último libro, San Juan, Gioja y el Mineral-Estado.

Arancibia caracteriza, haciendo foco en San Juan como ejemplo más magnífico y "prístino", la realidad empírica de los títeres políticos y los titiriteros multinacionales que hacen de la Cordillera de los Andes un Parnaso extractivista que saquea nuestros recursos y distribuye las ganancias entre los grandes popes del capitalismo financiero universal; muy lejos del hermoso Tudcum que aún descansa al pie de los cerros donde Barrick explota sus proyectos Veladero y Pascua-Lama, sumido en una dura pobreza económica.

En Mendoza, el ejemplo de lucha es la Asamblea mendocina por el Agua Pura (AMPAP), núcleo de colectivos y organizaciones ambientales y sociales que levantaron el culo del sillón, la cabeza del propio ombligo y salieron a pelear por todos los argentinos. Es una gran alegría para mí -e imagino que deberá serlo para muchos de ustedes también- que esto sea hoy una realidad, por la importancia que esto reviste tanto en términos ambientales como de movilización ciudadana e involucramiento público.

Mi más profunda felicitación para todos ellos y mi más sincero deseo de que ese espíritu se expanda y contagie a todos los vecinos cordilleranos. Cuyo, el NOA y la Patagonia merecen un modelo de desarrollo real y superador de este crecimiento cortoplacista, típicamente menemista -favorecido y generado por su administración- al que están sometidos, basado en la extracción compulsiva y el saqueo de nuestros recursos naturales.

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Video de la toma de la legislatura el 22 de febrero de 2011. Tres mil personas se manifestaron contra el proyecto San Jorge:

jueves, 26 de mayo de 2011

DCXXI | Reflexiones en el escenario nuclear de Atucha

La UAC -Unión de Asambleas Ciudadanas- avanzó sobre Atucha el sábado 21 de mayo de 2011 exigiendo debatir la matriz energética nacional

Acotaciones surgidas de la movilización del sábado 21 de mayo, misceláneas que reflejan el éxito obtenido y empujan al asambleismo a profundizar este tipo de acciones.


Instalar el debate nuclear en el plano nacional es el objetivo inmediato. La caravana y concentración en Atucha, frente a las centrales y en la ciudad de Zárate, fue convocada por la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC). Causó sorpresa el buen recibimiento fabril y la participación del habitante de Zárate. La alegría final disipó temores infundados.

El contacto con los obreros de Atucha produjo sensaciones dispares, en un marco de inquietante emoción. El preconcepto de ser rechazados en ese escenario, elegido para manifestarnos, había turbado la mente de algunos militantes bajo sospecha de actos de violencia y de enfrentamientos no deseados.
Nada de eso ocurrió, salvo aisladas excepciones de aquellos soliviantados que denostaban el altruismo antinuclear, con expresiones que no eran creídas ni por ellos mismos. De cinco mil obreros no sumaron doce los “ofendidos” por el mensaje socio ambiental. La mayoría de los trabajadores aceptó el volante que reproducía las razones de la movilización en contra de la energía nucleoeléctrica, algunos lo estamparon en la ventanilla del autobús que los regresaba a sus casas y otros lo guardaban en bolsillos o mochilas, no hubo papeles en el suelo; varios gesticularon con el pulgar levantado en alegórico acuerdo. La mayoría ejerció el silencio y el respeto. Por los altoparlantes que ubicamos en el playón y acceso a las plantas, explicábamos que en otros países se retorna de este tipo de producción energética con reconversión laboral hacia otras fuentes de energía. Algunos obreros contestaron que “alguien debe hacer el trabajo”, que “se requiere trabajo;” a semejanza de los japoneses de Tokaimura cuando, en 1999, tuvieron que desalojar las viviendas contiguas a la planta por fugas radiactivas que afectaron a 310.000 personas y gravemente a medio centenar de operarios; en aquella ocasión volvieron al trabajo por la paga, admitiendo los riesgos emergentes de esa fábrica de reprocesamiento de combustible nuclear gastado. En 1997 y 1999 los incidentes de Tokaimura no se debieron a terremotos ni tsunamis, como los vividos en Fukushima este año (2011).

Gendarmería Nacional quiso fijar sus reglas separando a trabajadores de movilizados, pero éstos últimos expusieron sus motivos, de modo que los volantes, “mejor activos hoy que radiactivos mañana”, fueron entregados en mano por una treintena de activistas a ambos lados de las puertas que comunican con las dos Atucha, en la margen derecha del río Paraná, tal como se había pensado y aceptado por las partes. El resto de los asambleístas terminaron mezclados con los operarios de Atucha a medida que salían. Las esferas de contención, de acero y concreto, que guardan los núcleos de los reactores de las dos centrales nucleoeléctricas aparecían al fondo, contextualizando argumentos. (Reconozcamos que, semanas antes, examinamos el lugar, el movimiento y la circulación de los trabajadores, transportes y fuerzas del orden. Lo fundamental se había previsto).

Accionar contra Atucha es para muchos de nosotros una razón de vida, un compromiso pendiente. De Atucha I (la primera en su tipo en Latinoamérica) y de Embalse Río Tercero, Córdoba, salen buena parte de los residuos radiactivos que tenían el destino de Gastre. Ininterrumpidamente desde 1986 hasta el 2000 agitamos La Patagonia impidiendo la instalación del primer repositorio de desechos radiactivos de alta actividad, proyectado para Sierra del Medio, inmediaciones de la población chubutense de Gastre. Al día de hoy, los barones del átomo no cuentan con gestión definitiva de residuos radiactivos en ningún lugar del planeta. Nuestras luchas en el sur austral impidieron uno de ellos, el primero. En los países del Norte hubo oposición y fracaso de instalaciones semejantes.

El plan nuclear, concebido en tiempos de la dictadura militar argentina, previó seis centrales nucleoeléctricas y en el distrito de Zárate nadie duda de que ese departamento fue elegido como receptor de cuatro de ellas. Atucha I es obsoleta y extender su vida útil no mereció recomendación favorable de los organismos internacionales que reglan su funcionamiento. La necesidad imperiosa de las corporaciones mineras de contar con suficiente energía lanzó de manera oportunista al lobby nucleócrata enquistado en las oficinas del Estado nacional: “cualquier tipo de energía sirve y se necesita”, repican insistentes los funcionarios del sector, agregando, “cuidamos el medio ambiente”, cantinela poco convincente intentando alargarle la vida a centrales en etapa terminal.
La marcha a las dos Atucha la iniciamos en el Espacio Chico Mendes, en Capital Federal (Asamblea del Cid) con demoras e inconvenientes. La Policía Federal nos indagó procurando saber la ruta de los manifestantes a requerimiento de la policía de la provincia. Con algún retraso recogimos a compañeros en Plaza Italia y en Puente Saavedra, otros vehículos quedaron demorados en Buenos Aires esperando a los asambleístas más rezagados.

En Vicente López cumplimos con la primera etapa de la marcha. Se plegaron compañeros del Espacio Intercuencas, fue una verdadera fiesta ver a familias completas de ese colectivo social ambientalista, con sus hijos, formando la caravana. Lo propio ocurrió en san Isidro, en las calles Márquez y Colectora, donde completamos la columna hacia Atucha. A poco de franquear el peaje a la altura del municipio de Lima, ascendió el último pasajero, un luchador de la ciudad de Zárate que vivió toda esta venturosa odisea como un milagro de voluntades asociadas. Esperó a la caravana con los brazos abiertos. Sintió -dijo- “unidad y compañerismo” que lo revitalizan y motivan a continuar esta lucha.
Para entonces, dos motociclistas de la policía provincial abrían la ruta al frente de la caravana de micro y autos, acompañando la columna hasta llegar a las centrales donde una dotación de Gendarmería Nacional controla acceso e instalaciones; de inmediato se produjo un intercambio mesurado de objeciones y razones, y debatimos con ellos la forma en que haríamos nuestra actividad.

Fotógrafos y camarógrafos de esa repartición militar registraron los movimientos de la movilización mientras nos identificaban, cosa que también teníamos prevista. Algunos compañeros reclamaron con firmeza su desagrado por el tipo de fichaje fotográfico que se extendió a cada uno de los autos arribados,
Los jefes de la guarnición nos ponían condiciones, solicitamos que se respetaran las nuestras y todo finalizó de común acuerdo y en paz. A la cinco en punto de la tarde -diría Federico García Lorca- repartimos los volantes en mano, uno por uno, mirando a cada uno de los cinco mil obreros que los recibían con distinta suerte. Los brazos y puños lanzados hacia arriba, dibujados en el logo de la UAC, estampados en el volante, precedían el “No a la energía nuclear”.

Instalamos con el compañero Sergio los equipos de sonido del colectivo Che Pibe y comenzamos nuestra proclama. Para entonces, el objetivo se estaba cumpliendo mejor de lo pensado. Relatamos documentadas historias de tragedias nucleares. Recordamos Three Miles Island, Chernobyl y Fukushima, entre muchos otros desastres nucleares, pero también toda la minería de uranio que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) abandonó a su suerte y a la intemperie de lluvias y vientos, sin remediar, sin restituir. Nadie interrumpió nuestro discurso. Hubo mutuo respeto y a medida que salían los trabajadores reforzábamos la apuesta del mensaje.

¿Qué nos faltó, qué tendría que haber ocurrido?
Instalar estos hechos en el plano nacional. Difundir y documentar estas acciones, y que la población entienda que hay muchos otros habitantes dando pasos animadamente y sin temor, enfatizando con orgullo que cada cual tome una posición con respecto a la energía nuclear, provocar la discusión por sí o por no, porque frente a este flagelo quedarse al margen es inmoral. El silencio oficial ante los sucesos de Fukushima lo denunciamos reiteradamente por los altavoces. Pero se requiere mayor divulgación. Se trata de un silencio que no sorprende pero que alarma y fastidia frente a la tragedia del pueblo oriental que perdió parte de su territorio a manos de la radiación que emiten diariamente los núcleos de los reactores fundidos, las piscinas quebradas, los tambores con desechos radiactivos de alta actividad colapsados, sin explicaciones claras sobre situación y destino, después de los terremotos y tsunami.

Algunos medios de prensa de alcance nacional pidieron imágenes de la movilización a Atucha, era deseable que hubieran participado con sus equipos y profesionales. En cambio, fueron varios los medios de prensa alternativos que registraron la concentración en el predio de las nucleoeléctricas, acompañando al activismo. Numerosas imágenes recogen la histórica marcha, un camino a seguir y método obligado para instalar la discusión pública acerca de la tecnología nuclear: movilización popular y democratización de los derechos ciudadanos mediante consultas populares.

Si bien habíamos logrado el objetivo, decidimos continuar con nuestro mensaje en la ciudad de Zárate; mucha gente detuvo su andar en la calle peatonal, donde volvimos a instalar equipos y micrófonos. Algunos conmovidos, otros tal vez expectantes y curiosos. Claro que la potencia de los altavoces era significativa y la gente que transitaba, que era mucha, se detenía a escuchar.
Seguimos utilizando carteles y volantes, cansados pero felices al haber logrado la difusión deseada. No hubo un solo asambleísta movilizado que no manifestara su alegría por una jornada plena, ilusionados con la posibilidad de cambio del paradigma energético. La denuncia y la protesta tuvieron destino. Todos vivieron en Atucha momentos únicos. Nadie podrá olvidar la ola humana de trabajadores, al concluir una jornada, individuos que surgían en bloque -por millares- de la fábrica atómica. La mayoría son obreros contratados por Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA) con intención de apurar la puesta en marcha de Atucha II. A ellos se les entregó material informativo y nuestra voz recorrió todo el espacio hasta que partió el último vehículo dejando el predio en el más absoluto silencio a merced de las faraónicas bóvedas de fisión atómica. Dedicamos un buen espacio para advertir que a la vieja Atucha le intentan extender los tiempos de producción energética, de modo que explicamos lo que hace el mundillo nuclear cuando caduca la vida útil de estas plantas y las convierte -eternamente- en sepulcros de desechos radiactivos. Atucha, arcaica y gastada, es peligrosa; los organismos internacionales que rigen el funcionamiento de estas construcciones habían sugerido su cierre, tal como ahora se supo -tardíamente- de las centrales de Fukushima, vetustas cajas de hormigón con tecnología de los años setenta.


Esta marcha -como muchas otras que se hicieron y se hacen- marca la nueva fórmula del político-ecologista-social, del militante asambleísta que hace su trabajo de campo impulsando otro paradigma. Se puede. Hay que proponérselo. Nada es imposible. Se busca otro sistema que rija el futuro de nuestros pueblos, no otro modelo, otro sistema.
Ver a ciudadanos de Zárate acercarse al micrófono y decir lo que piensan, contar los casos de enfermedades terminales o mencionar el grado de corrupción de los señores del átomo, fue un triunfo significativo de esta movida antinuclear, gestada meses antes en la UAC entrerriana de Colón, por muchos compañeros que instaban a una seria respuesta al silencio autoritario nacional en torno a la tragedia japonesa de Fukushima, al fracaso nuclear, a reabrir el debate anunciado por muchos países después del holocausto radiactivo del gigante asiático de la economía y del consumo globales. ¿Podrá algún mojigato nuclear seguir manipulando el valor del kilovatio nucleoeléctrico? Sólo con soberbia cientificista, falacia y abundante mendacidad.

En casi todas las asambleas de la UAC veníamos tratando la cuestión nuclear. El caso de la minería de uranio, sin remediar en todo el país, permitía y obligaba la discusión, a pesar de aquellos que tomaban distancia porque alguna vez escucharon que la nuclear era “una tecnología de punta”. Las imágenes humeantes de Fukushima posibilitaron que muchos, ahora, prestaran atención a nuestras demandas. Tal vez sea el momento de romper el silencio oficial y el de los taciturnos sometidos.

Es inevitable pensar con doloroso nihilismo, y más difícil aún borrar de nuestras mentes la sincronía de plantas nucleares de igual generación, las centrales japonesas y argentinas. Lima y Zárate ¿alguna vez serán ciudades fantasmas como la ucraniana Pripyat, dormitorio de Chernobyl?
En los pueblos vacíos alrededor de Fukushima Daiichi reina el silencio. La pequeña población japonesa de Katsurao se suma a los 85.000 habitantes que ya fueron evacuados. Se decomisó todo tipo de alimento, se sacrificó el ganado. Los oriundos de los pueblos próximos son discriminados al abandonar la región. Japón perdió territorio.
¿Cuál sería el destino de la región bonaerense de Zárate, de su gente y de los pueblos vecinos hasta el centro de la metrópoli porteña, separada por solo 100 kilómetros de la Atucha del Paraná La Palmas, si se produjera un Chernobyl (Rusia 1986), o el patético caso de Harrisburg (Pensilvania 1979, USA) o el impensado holocausto japonés de Fukushima? Los miserables 360 megavatios de potencia instalada de Atucha ¿justifican semejante castigo?

Reclinados en nuestros asientos, de regreso, algunos cavilábamos paralelismos y conjeturábamos al Japón que predice ahora el cierre de sus cincuenta y tantos reactores nucleares, a la autoridad regulatoria nuclear de los Estados Unidos que hace décadas no recibe propuestas de nuevas centrales, a la Europa que discute el destino de las numerosas ruletas rusas nucleares dispuestas sobre quinientos millones de habitantes, y a muchos países que en los cinco continentes frena o repliega sus proyectos de energía atómica. ¿Acaso se volvieron ecologistas antinucleares? Ciertamente que no, pero en el sistema capitalista prima la rentabilidad y esta fuente energética es cara y sucia, no es barata ni limpia, concepto expresado en los años ochenta por la autoridad nuclear norteamericana: “Cuesta más la gestión de los residuos radiactivos que la energía misma”.

¿Cómo fue posible que regiones de alta sismicidad construyeran plantas de este tipo, acaso para inmolarse? ¿Qué experto fue capaz de lavar la mente del chileno que concibió la posibilidad de dos reactores nucleares en los Andes sísmicos, seguramente arrepentido ya de haberlo pensado? ¿Qué derecho humano avanza infausto sobre nuestros destinos, incapaz de evitar nubes radiactivas que rotan caprichosamente alrededor del planeta?
Atucha se halla aguas arriba de un enorme conglomerado humano, al que la imbecilidad del experto le advierte, -como primera medida ante la eventualidad de un colapso nuclear-, encerrarse en su casa a la espera de indicaciones de la autoridad competente: “¡Enciérrense en sus casas!” (“Sellen puertas y ventanas” y, si pueden, no salgan a la calle) (?)

--
Autor y contacto:
Javier Rodríguez Pardo
Móvil: (011) 15 6748 5340
Movimiento Antinuclear del Chubut (MACH) - Red Nacional de Acción Ecologista, Argentina (RENACE), UNION DE ASAMBLEAS CIUDADANAS (UAC)

lunes, 14 de diciembre de 2009

CDVII: Uno



Uno busca lleno de esperanzas
El camino que los sueños
Prometieron a sus ansias
Sabe que la lucha es cruel y es mucha
Pero lucha y se desangra
Por la fe que lo empecina
Uno va arrastrándose entre espinas
Y en su afán de dar su amor
Sufre y se destroza hasta entender
Que uno se quedó sin corazón
Precio de castigo que uno entrega
Por un beso que no llega
O un amor que lo engañó
Vacío ya de amar y de llorar
Tanta traición
Si yo tuviera el corazón
El corazón que di
Si yo pudiera como ayer
Querer sin presentir
Es posible que a tus ojos
Que me gritan su cariño
Los cerrara con mis besos
Sin pensar que eran como esos
Otros ojos, los perversos
Los que hundieron mi vivir
Si yo tuviera el corazón
El mismo que perdí
Si olvidara a la que ayer
Lo destrozó y pudiera amarte
Me abrazaría a tu ilusión
Para llorar tu amor
Uno busca lleno de esperanzas
El camino que los sueños
Prometieron a sus ansias
Sabe que la lucha es cruel y es mucha
Pero lucha y se desangra
Por la fe que lo empecina
Uno va arrastrándose entre espinas
Y en su afán de dar su amor
Sufre y se destroza hasta entender
Que uno se quedó sin corazón
Precio de castigo que uno entrega
Por un beso que no llega
O un amor que lo engañó
Vacío ya de amar y de llorar
Tanta traición
Si yo tuviera el corazón
El corazón que di
Si yo pudiera como ayer
Querer sin presentir
Es posible que a tus ojos
Que me gritan su cariño
Los cerrara con mis besos
Sin pensar que eran como esos
Otros ojos, los perversos
Los que hundieron mi vivir
Si yo tuviera el corazón
El mismo que perdí
Si olvidara a la que ayer
Lo destrozó y pudiera amarte
Me abrazaría a tu ilusión
Para llorar tu amor