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jueves, 10 de diciembre de 2009
CDIV: Ti ti tilde
Tengo que sacarme el vicio del tilde constante. Parece un dogma, una forma de vida, que se quiere manifestar con fuerza, con ímpetu, como diciendo "mi honra está en juego, y de aquí no me muevo" -como el gran Rodrigo Díaz de Les Luthiers-. O en todo caso, seguir escribiendo tilde tras tilde, sin respiro, pero viviendo con la métrica perfecta de esos tachos. Tildes, acentos, ímpetu... 3D de la misma moneda.
Publicado por
Mauro Fernández
a las
1:09
miércoles, 5 de noviembre de 2008
LXXXV
INESTABLE: Mesa norteamericana de Inés.
ENVERGADURA: Lugar de la anatomía humana en dónde se colocan los condones.
ONDEANDO: Onde estoy.
CAMARÓN: Aparato enorme que saca fotos.
DECIMAL: Pronunciar equivocadamente.
BECERRO: Que ve u observa una loma o colina.
BERMUDAS: Observar a las que no hablan.
TELEPATÍA: aparato de TV para la hermana de mi mamá.
TELÓN: Tela de 50 metros... o más.
ANÓMALO: Hemorroides.
BERRO: Bastor Alebán.
BARBARISMO: Colección exagerada de muñecas barbie.
POLINESIA: Mujer Policía que no se entera de nada.
CHINCHILLA: Auchenchia de un lugar para chentarche.
DIADEMAS: Veintinueve de febrero.
DILEMAS: Háblale más.
MANIFIESTA: Juerga de cacahuetes.
MEOLLO: Me escucho.
TOTOPO: Mamamífero ciciciego dede pepelo nenegro que cocome frifrijoles.
ATIBORRARTE: Desaparecerte.
CACAREO: Excremento del preso.
CACHIVACHE: Pequeño hoyo en el pavimento que está a punto de convertirse en vache.
ELECCIÓN: Lo que expelimenta un oliental al vel una película polno.
ENDOSCOPIO: Me preparo para todos los exámenes excepto para dos.
NITRATO: Ni lo intento.
NUEVAMENTE: Cerebro sin usar.
TALENTO: No ta rápido.
ESGUINCE: Uno más gatorce.
ESMALTE: Ni lune ni miélcole.
SORPRENDIDA: Monja en llamas
Gracias Gonza, por este increíble aporte a la cultura argentina y latinoamericana!
ENVERGADURA: Lugar de la anatomía humana en dónde se colocan los condones.
ONDEANDO: Onde estoy.
CAMARÓN: Aparato enorme que saca fotos.
DECIMAL: Pronunciar equivocadamente.
BECERRO: Que ve u observa una loma o colina.
BERMUDAS: Observar a las que no hablan.
TELEPATÍA: aparato de TV para la hermana de mi mamá.
TELÓN: Tela de 50 metros... o más.
ANÓMALO: Hemorroides.
BERRO: Bastor Alebán.
BARBARISMO: Colección exagerada de muñecas barbie.
POLINESIA: Mujer Policía que no se entera de nada.
CHINCHILLA: Auchenchia de un lugar para chentarche.
DIADEMAS: Veintinueve de febrero.
DILEMAS: Háblale más.
MANIFIESTA: Juerga de cacahuetes.
MEOLLO: Me escucho.
TOTOPO: Mamamífero ciciciego dede pepelo nenegro que cocome frifrijoles.
ATIBORRARTE: Desaparecerte.
CACAREO: Excremento del preso.
CACHIVACHE: Pequeño hoyo en el pavimento que está a punto de convertirse en vache.
ELECCIÓN: Lo que expelimenta un oliental al vel una película polno.
ENDOSCOPIO: Me preparo para todos los exámenes excepto para dos.
NITRATO: Ni lo intento.
NUEVAMENTE: Cerebro sin usar.
TALENTO: No ta rápido.
ESGUINCE: Uno más gatorce.
ESMALTE: Ni lune ni miélcole.
SORPRENDIDA: Monja en llamas
Gracias Gonza, por este increíble aporte a la cultura argentina y latinoamericana!
Publicado por
Mauro Fernández
a las
10:00
jueves, 9 de octubre de 2008
LIX
Llegamos al capítulo LIX, y es una ocasión especial para recordar a Warren Sánchez. Pero no será más que para evocar su buen nombre. Prefiero desprenderme aquí de la angustia social que generó ayer, un triste episodio en el colectivo. Principalmente me cuesta entender cómo las víctimas de la indiferencia e irreverencia institucional, no pueden insurreccionar y alzarse en defensa de sus derechos. Pero más me resisto a creer que aún cuando alguien lo hace, en lugar de apoyarlo, la masa opte por mirar hacia adentro (muy hacia adentro), y no acatar razón alguna de un legítimo reclamo, puro y no violento, por el bien común. Vivimos de la queja. Estamos formados en una cultura en la cuál una supuesta crítica constructiva basta y sobra para regocijarnos en nuestro conformismo. Y sí, es cierto, la no violencia individual no funciona; pero en definitiva, puede ser la chispa que converja en un alud humano organizado e inquebrantable. Realzando así la vehemencia propia de la desobediencia civil. Agrupando insurrectos que intervengan espacios públicos creativamente, no aceptando normas por simple imposición, sino priorizando su correcta aplicación por parte de las instituciones y el respeto por sus usuarios. Si, parece que hablo de Greenpeace, pero con valores y formas similares, podemos lograr cambios en nuevos ámbitos. En las metrópolis, no habría nada mejor que ser dichosos paladines de la justicia social y el buen vivir. Espero y rezo, por tener la paciencia suficiente para poder organizarme. Por generar un grupo que de forma pacífica busque cambios en lo cotidiano de la ciudad. Desde no esperar una hora el colectivo, hasta dar vivienda a aquellos que duermen a la intemperie; pasando por la desorganización institucional de los ferrocarriles (y sus consecuencias), por los boliches mal habilitados, y por los códigos de edificación que degradan el paisajismo porteño. Espero ésto no muera aquí y sea sólo un punto de partida, para generar cambios en la ciudad en primera instancia, y expandirnos ilimitadamente. Casi como en un sueño...
Publicado por
Mauro Fernández
a las
15:16
sábado, 4 de octubre de 2008
LIII
Dijo Leo, un compañero de trabajo, que eso que me perseguía por doquier no era meo de elefante, sino una leve lluvia ácida, y creo que tenía razón. Pensé estar más jodido que plomero del Titanic (gracias Alberto), pero como de costumbre, estaba equivocado. Es el Yin y el Yan. Que me quedo solo, que entrego en blanco, que no puedo caminar, que no puedo sentarme, que pierdo la billetera, que el DVD no prende... Muchos problemas para una vida tan sencilla. ¿No me estaré buscando algunos con ciertas posesiones extras a las justas y necesarias? Al menos, más allá de seguir cada vez más solo, un alma de esas que uno imagina inexistentes en la Argentina, me llamó con la intención de devolverme la billetera. Gracias a las tarjetas con mis datos, gracias a Greenpeace. Esa hermosa ONG que me atrapa, cautivante, y tal vez entre eso y otras cosas, haya restado tiempo y ganas para estudiar y terminar así, entregando un parcial en blanco. Pero es también la misma ONG que me paga el sueldo para comprar ese DVD que hoy se rebeló y no prendió. La misma que me hace sentir menos solo incluso en la soledad. Una forma de vida. Todo es parte de lo mismo. Todo es parte de la nada. El ave es nada, porque es todo. El pez es todo, porque nada. Muchas gracias por todo. De nada.
La sonrisa es la mejor medicina.
Publicado por
Mauro Fernández
a las
2:08
lunes, 22 de septiembre de 2008
XLI
Creo que ando necesitando Lutherapia. Pero no de pareja, cómo la belleza con la que me deleité hace sólo horas, estoy necesitando algo más personal. El resquemor de los acontecimientos pasados pero recientes, inunda mis emociones. Verla me quebró. Mi mano izquierda, traccionada inconcientemente por la ternura de sus dedos; se dejó llevar. ¡Esa estúpida y permeable mano, se dejó llevar! Ningún tesoro encontró en esas tierras, sino falsas expectativas que la indujeron a la derrota. A sentirse sola, como pocas veces se sintió. De todas maneras, no hay nada nuevo en lo que escribo, más que un último encuentro, para nada favorable. Pero la falta de sueño y mi gentil solidaridad para con mis rebosantes pulsiones, les permite al menos, golpear el teclado con suave histeria y constante temblor. Sólo quisiera desvanecerme...
Publicado por
Mauro Fernández
a las
0:16
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