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jueves, 19 de julio de 2012

Nicasio

–Nada más quería preguntarte si necesitabas algo; está haciendo mucho frío.

–No, gracias. Por suerte, tengo todo lo que necesito –respondió.

Así conocí esta noche a un colega de este efímero punto de existencia a través de la vida, de vuelta a casa desde el fútbol de cada miércoles. Nicasio es un tipo de unos sesenta y tantos que vive en la calle. Nicasio no eligió vivir en la calle, pero vive en la calle. Siempre que pasaba frente a esa enorme vidriera llena de muebles y lo veía armando su hogar de cada noche en el portón de al lado, sentía algo extraño. Como una mezcla de imagen fotográfica contrastante y algo de asco por lo explícito de la miseria.

Porque como dice Caparrós, hay una gran diferencia entre la pobreza y la miseria. La pobreza se vive en ausencia de bienes vitales, en un contexto en las mismas condiciones. Todo es pobreza. El aire es pobreza. Níger, el país más pobre del mundo de acuerdo a varios índices de la ONU, vive pobreza. Buenos Aires, donde el Sheraton linda con la Villa 31 encarna la miseria. La miseria planificada. La sociedad de consumo cagándosele de risa en la cara a lo que, en otras condiciones hubiese sido pobreza. Por eso la miseria es violenta.

Aún así, viviendo en la miseria, Nicasio no es un miserable. Lejos está de serlo. La miseria se la adosaron, y él tiene muy claro quién:

“Uno quiere adquirir un bien que cumple una función social, como la vivienda. Pero para hacerlo tiene que cambiar la unidad de valor por la que trabaja, pagando seis veces más, ¿o son diez?, para comprar otra unidad de valor distinta y recién ahí acceder al bien. Y ahí te vuelven a estafar. Es el sistema usurero. Construye quien tiene plata, el que tiene plata le compra y el que tiene plata te alquila", dice y concluye fulminante: "El sistema usurero le arrebató la función social a la vivienda”.

Nicasio agradece la hospitalidad y buen trato de los vecinos. “Nadie molesta”, dice, en una lamentable demostración de que el respeto parece ser la excepción a la regla. “Siempre hay alguno que otro… pero andá, seguro tenés muchas cosas que hacer”, se preocupa. Pero no. No tenía nada que hacer. Yo también tenía todo lo que necesitaba; al menos en ese instante.

Charlamos un rato más y me confesó que a quien se le acerca, intenta contarle la realidad de quienes viven en la calle. Cerró los ojos unos segundos y se metió de lleno en algún resquicio de su pasado:

“Yo tuve un problema de herencia. Mi madre tenía tres trabajos, era costurera, ayudaba a mi padre en la construcción y hacía los deberes domésticos. Murió cuando yo era muy chico, y entonces vino otra… Mi padre armo otra familia, ¿viste como es esto, no? Y vino gente buena, que ayudó. Otra no, y se quedó con todo”.

En no más que un instante, Nicasio quedó afuera de sus cuatro paredes, y afuera también quedó de su familia. Al menos de la que lo traicionó. Sin embargo es importante destacar que la familia le falló, no lo dejó en la calle. La calle es consecuencia de algo más grande que no lo amparó, que eligió excluirlo. Ese algo que él reconoce y llama el “sistema usurero”.

Me despido y me repregunta por cuarta vez mi nombre. Mauro le digo, y después de varias veces en las que intenta un Mauricio que no me alegra por asociación, decido dar vuelta la ecuación: “Acordátelo por Mauricio Macri, pero pensá para el otro lado, acordate que así no es, en ningún sentido”, intento sin suerte buscar una línea creativa de pensamiento lateral y a su vez sacarle una sonrisa. Como con una carcajada de ironía estrechó mi mano y largó: “Ese es el peor usurero que tenemos”.


lunes, 5 de julio de 2010

DLIII: Invictus

Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.

---

Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.

En las feroces garras de las circunstancias
Ni me he lamentado ni he dado gritos.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.

Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.

No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.

William Ernest Henley 
1875

domingo, 25 de abril de 2010

DXXI: Terapia en el Cilindro.

Salí tarde, di mil vueltas, me sacaron una hermosa foto que me muestra sin cinturón -no interesa que les explique que no quiero abrocharme a la vida como rezan los carteles-, agarré Acceso Oeste en lugar del Puente Pueyrredón y doblé mal en la bajada. Al final, llegué al Cilindro, 20 minutos tarde, como mínimo. Ni pregunté como iban, estaba bastante introspectivo se ve, me dediqué a ver el partido apretado, agarrado de un tirante y bajo la bandera de los Racing Stones con quienes tanto me identifiqué en los días de la pre-adolescencia. La popular repleta, las plateas de arriba igual, como si Racing estuviese peleando el campeonato y no liberándose del mal sueño de la promoción. 

Gente linda, intelectualoides rockeros, como alguna vez generalizó un tipo de la tele que ahora no recuerdo. Y una bandera que me hizo sonreir: Soy de Racing, luego existo.

La filosofía llega a lugares inimaginables, pero el fútbol no es uno de esos. El fútbol ES filosofía. Una parte al menos, la que más me gusta y me atrae por estos días. El "permiso" que piden los barras de pelo largo, liso y dorado, para pasar entre la gente. El código. Ser uno más y entender de respeto. A veces entenderlo a la fuerza y de formas poco democráticas, pero qué más que el hombre en su mayor expresión de naturalidad es una popular de domingo. 

Termina el primer tiempo y me acomodo un poco mejor en el tirante para que no me corran los otros que también son el hombre natural en su máxima expresión, pero al contrario, los que no me gustan y no me atraen. Los que pasan empujando y tirando a la gente escalones abajo y, sin embargo, sonriendo. Esos que llegan a sus fines sin importar los medios. Esa es la otra parte, que también existe; tanto en la cancha como en la calle. Y entonces la terapia que había comenzado con la exhibición de estímulos para que mi corazón reaccionase, se tornó psicoanalítica y me dejó asociar libremente todo lo vivido en mi infancia, mis sentimientos actuales, mis miedos de siempre o los nuevos, los debates internos. 

Vi al otro, desaparecí por un instante. Comprendí que el único regulador y el único límite es uno mismo y su corazón. Toda regla, toda ley, toda norma o todo código, es fácilmente quebrantable. Relativismo absoluto, todo puede dar lo mismo. No existe un sentido determinado para cada una de las cosas, sino que las valorizamos simbólicamente en la relación que se forja en su interacción con el ambiente y con nosotros mismos. Todo parece colgar de una nube. 

Sale Racing, vuelvo a la realidad.

Igual parte de mí no estaba en ahí viendo a De Olivera saludar a su gente y a éstos retribuyéndole el cariño con un grito y un aplauso. Una parte seguía pensando que el límite es uno mismo, y por lo tanto, la única regla que vale la pena respetar es la interna. Quién supiera sobre que cimientos se constituyó esa única pulgada de integridad. Quizás en nuestra infancia con las canciones de mamá y las sonrisas de papá, o en los cuentos que nos leyeron. En la modestia de una vida peleada pero atravesada persistentemente con sonrisas, magia y buenos momentos. 

Frente a Osiris será muy tarde. Ser juzgado por un Honorable Juez terrenal -¡y argentino!- es absolutamente contradictorio, y por tal, inconducente. Mejor sería elegir mejor cuando somos nosotros mismos quienes estamos en la posición de jueces. En cada momento. En elegir quebrantar una ley, o un código, o una norma. Porque a veces, la gran mayoría, eso lastima adentro. Revuelve el estómago, deprime el pecho y dirime la capacidad pasional. Entonces escalamos una montaña rusa de desenfreno buscando la pasión perdida, porque ya no queremos siquiera volver a vernos en la situación decisiva. Esa pulgada no puede ser perdida. Es lo único que tenemos. Es una huella espiritual única, el DNI del alma que se pierde con nuestro espíritu cuando cruzamos el umbral hacia los paraisos de lo desconocido. 

Pido perdón a cualquiera que pueda haber perjudicado mientras jugaba a la montaña rusa, mirando persistentemente mi ombligo para intentar estar mejor. Hoy intento volver a creer en ángeles y estrellas, o en la suavidad de un café con miel por la noche tenue de la literatura. 

Puedo ser más aburrido de lo que muchos quieran. Puedo sufrir más de lo necesario. Puedo elegir ese camino u otro. Pero prefiero el sufrimiento con mi pulgada de integridad intacta, a la sonrisa hipócrita del divertimento superfluo.

Gol de Martínez, se vino abajo la tribuna y yo agarrado al tirante zafé de la caída, me avalancé sólo unos escalones, me vi de cara a la gente gritando el gol y abrazándolos a todos, fundiéndome simbólicamente a falta de alguien a quién abrazar. Minutos de buen fútbol, sólo minutos, y gol de Bieler. La escena se repetía. En el Este y el Oeste, en el Norte y en el Sur, brillará blanca y celeste, La Academia Racing Club! 

No quise irme. Esperé parado hasta que se abrieron las puertas, y mirando atónito ese inmenso salón terapéutico, comencé a salir entre las risas de las familias, los chistes de los borrachos y los juegos de los nenes que tanto tienen por vivir. 

No puedo cerrar este escrito de otra forma que dejándoles un deseo muy profundo a todos los que estuvieron -y están- conmigo en las buenas, pero más me soportaron o sufrieron en las malas. En estos tiempos que no fui yo. Y ese deseo, no es otro símbolo que las palabritas mágicas: Por favor, perdón y gracias.

domingo, 18 de abril de 2010

DXII: Hace falta

Andá caminando hasta la esquina, sorteá las piedras que vomita el cielo sin noquearte por completo, abrazá a un desconocido. Palmeá su espalda más fuerte que las rocas de hielo, alzá el vaso y tirale Johnnie. Regalalo a algún indigente que se acurruque en su frazada a la intemperie. No le soluciones la vida, emborrachalo para que hoy, al menos hoy, no sea un suplicio. Sacate el traje de superhéroe, caminá desnudo bajo la lluvia, amá tanto a quien llore por vos como a quien te haga llorar, pero elegí compañía. Caminá solo, de a ratos. Mandá un mensaje cada tanto, una llamada, una carta -mejor si no es digital-. Tomá conciencia de la inconciencia, no participes, o bancátela todos los días de tu vida. Morite un poquito a cada respiro, exhalá con ganas que seguramente sea la última. Dejá de soñar. Cumplí tus sueños. No anheles utopías, realizalas. Y las imposibles, tatualas o escribilas; compartilas, a todos nos gusta leerlas. Nos hace falta menos ropa y más abrazos. Menos sueños y más despertares. Menos miedos y más epifanías, más coraje. Más miradas cruzadas. Más caricias.

miércoles, 14 de abril de 2010

viernes, 12 de marzo de 2010

CDLXXXIII: Puntual, por una vez!

¿Podría entender ella alguna vez, todo el amor que le había sido regalado? Se hundía cada vez más en el fango del vago recuerdo, infiel como todo tiempo pasado. Y en su huída infame del diagrama simétrico y la proyección que el Sol y la Luna pretendían para su destino, tengo la sensación de que nunca llegó a sentir todos los momentos que su entorno sí sintió. Cuidado en dejarla ir así como así. Llegar tarde al funeral de la propia sombra, no asimila excusa alguna. Así es el diáfano devenir de los muertos vivos.

jueves, 4 de febrero de 2010

CDLVIII: Los Vagabundos del Dharma



"Y me prometí que iniciaría una nueva vida.
Vagabundearé con una mochila,
seguiré el camino puro."
Jack Kerouac

Los Vagabundos del Dharma es la biblia metafísica de los hippies. Es el punto de partida de una nueva forma de vivir, más cercana a la naturaleza, que concibe la vida como un viaje impredecible que enajena la cómoda seguridad burguesa que tan pocas respuestas otorgaba a los jóvenes de la patria del consumo. Kerouac y sus amigos son pre hippies, son quienes produjeron el renacimiento de San Francisco. En este libro se lee como vivían los beatnicks, entre fiestas interminables en las que hacían lecturas de poesía, improvisadas como el jazz, en las que se embriagaban con vino y algo de marihuana, y se desnudaban para bailar en rondas alrededor de fogatas. Pero no todo era fiesta, los pre hippies eran más arriesgados que los hippies. Kerouac, como un monje errante del extremo oriente, casi un mendigo, busca la vida como si fuese un puente, sin construir una casa sobre ella.

Mucho antes que los Beatles visitaran al Maharishi, mucho antes que Osho visitara California, Kerouac, impulsado por su amigo Gary Snyder, descubre el budismo y los pasos que da ascendiendo una montaña son constantes metáforas hacia el encuentro del Dharma, la rueda de la verdad budista que todo hombre puede hacer consciente. Era un camino espiritual desconocido en Occidente, una puerta que abrió a un conocimiento que hoy vemos mercantilizado en los gimnasios de Yoga y las visitas del Dalai Lama. Kerouac profetiza una revolución de las mochilas, miles y hasta millones de jóvenes con mochilas y subiendo a las montañas a rezar, todos ellos lunáticos zen que andan escribiendo poemas que surgen de sus cabezas sin motivo y siendo amables y realizando actos extraños que proporcionan visiones de libertad eterna a todo el mundo y a todas las criaturas vivas.

Esta nueva forma de vida exigía una nueva forma de escribir, más espontánea, sin caer en juegos intelectuales. Kerouac escribió este libro en 1958, en apenas once días.

"Vagabundos del Dharma negándose a seguir la demanda general de la producción de que consuman y, por tanto, de que trabajes para tener el privilegio de consumir toda esa mierda que en realidad no necesitan y que siempre termina en el cubo de la basura una semana después."

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Texto original, acá.
Chispa: Sole, gracias!

domingo, 15 de noviembre de 2009

CCCLXXVIII: El circo de un Armani manchado

Tienen delegados los escuadrones de la muerte. Tristes cadetes vestidos de negro políester rayado y zapatos brillantes, hábiles timoneles que naufragan el movedizo barro de la historia. Gordas sombras que se pierden entre los lujos de la ciudad, se eximen de culpa en cobardes huídas etéreas, mientras su alevosía encubre la tenencia de los hilos de la mayor historieta jamás escrita. Complicidad y groseras carcajadas aristocráticas fluyen por la alquimia de la percepción del hombre común -el tonto de la película-, quien señala con odio vil a aquel triste delegado que ya encarnó su rol como propio. Grandes actores. Estrellas del magno circo de la lujuria, corbatas corporativas a los pies de la cama de una triste prostituta y el Armani manchado de excesos. 

miércoles, 7 de octubre de 2009

CCCXLIV: Fácil

Sobrevivir en constante estado depresivo es fácil.
Sobrevivir con una sonrisa fingida es fácil.
Sobrevivir con risa verosímil ante situaciones inverosímiles es fácil.

Sobrevivir amando es fácil.
Sobrevivir odiando es fácil.

Sobrevivir en velo es fácil.
Sobrevivir dormido es fácil.
Sobrevivir corrupto e influenciado es fácil.
Sobrevivir honesto y auténtico es fácil.
Sobrevivir matando es fácil.
Sobrevivir muriendo es fácil.

Sobrevivir sobreviviendo es fácil.
Vivir viviendo, no.

jueves, 1 de octubre de 2009

CCCIXL: La extinción es equilibrio

Somos parte de un todo en sintonía. Sentirnos en desequilibrio es el error más intrínseco del ser humano pensante. La necesidad de la transformación, la ambición del cambio idealista, la concepción del mundo perfecto. Dulces ilusiones ópticas cuyos cimientos yacen y se perpetúan en el surgimiento de la cultura humana y las sociedades -más o menos- civilizadas. El Dios de nuestro Dios es el propio hombre, que dio origen y poder a una institución inexistente que decanta su estrategia de marketing de la fé en un Lord invisible que todo lo puede. El único líder, el único omnipotente, es el hombre. Aquel capaz de crear historias, mentiras y verdades, dioses y demonios. La concepción idealista, por definición se basa en un ideal inventado por el desarrollo vil de la cultura del hombre; de la cultura de la muerte. Allí vamos, camino a la extinción, disfrutando cada segundo como un enfermo terminal, o sufriendo a cada grito como el extraviado mental que no se atreve a reconocerse entre la mierda del húmedo vaho ajeno. Reconozcamos el macro equilibrio en sintonía con nuestra naturaleza madre. Deprimamos la torpe pulsión humana de tropezar cientos de veces con el mismo cabello.

jueves, 3 de septiembre de 2009

CCCXVIII: Artes de seducción

Cuando es la vida misma el elíxir que seduce tus sentidos, la excitación que agita tu respiración, el deleite que da vuelta tus ojos; sólo entonces, podés sentirte vivo. Cuando todo es vacuo, ves el océano profundo que se esconde tras el iris de la divinidad. La magia. El encanto, -¡enchanté!- de verte elevado; inerme e infinito. Volando como ese niño que tocó el cielo al decir mamá. La palabra primera y el suspiro que antecede al punto final de los finales. Ahí, en esa nada, en ese universo, te ves flotando... Dejate llevar, que la vida succione tu sangre y te haga suya. Entregate a la prestidigitación vivencial de lo incierto.

domingo, 9 de agosto de 2009

CCCI: Punto de inflexión

¿Por qué es tan difícil poder trascender y mirar adelante? Porque toda mi vida es el ayer que me detiene en el pasado, como cantó el Polaco. Y mirar hacia adelante es enfrentar con ilusorio estoicismo, la disyuntiva de lo que fue y lo que puede ser. Viviendo en potencial, ignorando lo que es, lo que nos reifica como entes únicos e irrepetibles. Pero, ¿qué ocurriría si viviésemos baladas para otros locos, lunáticos, sin creer en las constituciones absolutistas que enclaustran y atan sogas a nuestras alas blancas? Quizá al llegar la caricia suave de la almohada en tu mejilla, busques resultados concretos y sólo puedas verte flotando en la nube de tu potencialidad. Y te asustás, llorás, pataleás... Despertás entre los recuerdos vacíos de no saberte nadie, sin ver que es tu mágica incertidumbre, aquella que te permite inventarte nuevamente cada día.

sábado, 11 de julio de 2009

CCLXXVIII: Patch, sweet home.

All of life is a coming home. Salesmen, secretaries, coal miners, beekeepers, sword swallowers, all of us. All the restless hearts of the world, all trying to find a way home. It's hard to describe what I felt like then. Picture yourself walking for days in the driving snow; you don't even know you're walking in circles. The heaviness of your legs in the drifts, your shouts disappearing into the wind. How small you can feel, and how far away home can be.

Home. The dictionary defines it as both a place of origin and a goal or destination. And the storm? The storm was all in my mind. Or as the poet Dante put it: "In the middle of the journey of my life, I found myself in a dark wood, for I had lost the right path." Eventually I would find the right path, but in the most unlikely place.

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Todo en la vida es una vuelta al hogar. Para vendedores, secretarios, mineros, apicultores, tragasables, para todos. Todas las almas intranquilas del mundo buscan volver al hogar. Es difícil explicar cómo me sentía. Imagínense que llevan días caminando bajo una tormenta de nieve, sin saber que van caminando en círculos. La pesadumbre de las piernas bajo la nevada, los gritos ahogándose en el viento. Imagínense qué insignificantes pueden sentirse, qué lejos puede estar el hogar.

Hogar. El diccionario lo define ambiguamente como lugar de origen y como meta, destino. ¿Y la tormenta? La tormenta rugió siempre en mi mente. O como dijo el poeta Dante: "En el medio de la vida me hallé en una selva oscura. Había equivocado la ruta". Eventualmente volvería a encontrar el camino correcto, y en el lugar más inverosímil.

miércoles, 6 de mayo de 2009

CCL: Ser o tener... esa es la cuestión.

Asumamos de una vez que la expectativa reduce la felicidad de la vida, sea por oscilar eternamente entre los compromisos ya asumidos y los objetivos ulteriores en lugar de preocuparnos por vivir el momento presente; o simplemente por definición Schopenhaueriana de frustración y tedio. Ahora bien, cuánto peor puede ser, no TENER expectativas, sino SER expectativa, ¿no les parece?. Ser el destinatario de la esperanza ajena, la reencarnación de sueños frustrados o incumplidos, la "segunda oportunidad" para quienes tropezaron con la misma piedra; eso es definitivamente peor. Porque no sólo padecemos del mal expectante, sino que además somos esclavos de confianza y frustraciones que no nos corresponden ni representan. O tal vez sí, pero inconscientemente elegimos supeditarnos a un destino no escrito, a satisfacer ilusiones, a adivinar caminos ajados. Digo... no vaya a ser cosa que piensen que tienen "algo que hacer", cuando sólo ustedes son los escritores de su propio cuento de hadas.

martes, 28 de abril de 2009

CCXLVII: Cultural Baggage

The opposite of love is not hate, it's indifference.
The opposite of art is not ugliness, it's indifference.
The opposite of faith is not heresy, it's indifference.
And the opposite of life is not death, it's indifference.

Elie Wiesel

Infantile love follows the principle: "I love because I am loved."
Mature love follows the principle: "I am loved because I love."
Immature love says: "I love you because I need you."
Mature love says: "I need you because I love you."

Erich Fromm

Love doesn't make the world go 'round; love is what makes the ride worthwhile.

Franklin P. Jones

We can live without religion and meditation, but we cannot survive without human affection.

Dalai Lama

You know quite well, deep within you, that there is only a single magic, a single power, a single salvation...and that is called loving. Well, then, love your suffering. Do not resist it, do not flee from it. It is your aversion that hurts, nothing else.

Hermann Hesse

All ideologies end up killing people. If you separate love from nonviolence you turn nonviolence into an ideology, a gimmick. Structures that are not inhabited by justice and love have no liberating or reconciling force, and are never sources of life.

Jean Goss

The world is too dangerous for anything but truth and too small for anything but love.

William Sloane Coffin

To live in this world you must be able to do three things: to love what is mortal; to hold it against your bones knowing your own life depends on it; and, when the time comes to let it go, to let it go.

Mary Oliver

viernes, 17 de abril de 2009

CCXXXVII: El espíritu de Diógenes

Tengo tantas historias de amor con los caninos habitantes de este planeta y tan pocas con sus mujeres, que siento me marcan así un camino. Al pasado o al futuro, pero al fin, camino. Vivir como ellos, ser el Diógenes del S.XXI, despreciado por tantos, con envidias subyacentes e insoslayables, ¡pero no fueran a saberse nunca! ¿Cómo envidiar a quien nada tiene? ¿Qué ansiar de quien sólo tomó prestado un cuerpo humano para enseñarnos a no poseer? Quizá esa vida instintiva y animal sea un acercamiento al Dios que tantos compran en estatuillas. Y quizá la razón sirva sólo para resquebrajar las empresas ideológicas de sus guardianes más fervientes. Tendiendo puentes, permitiéndoles el paso a este lado, donde las hortensias visten de novias y son venerados los muertos.

lunes, 6 de abril de 2009

CCXXIX: Instrucciones para leer un libro o escribir el propio

Lame suavemente la yema de tus dedos. Acaricia con dulzura celestial, el dócil y siempre filoso vértice inferior de la página. Acompaña con lealtad incomparable, el viaje que esa pequeña hojita emprende por tu gracia, hacia el olvido y su condena. Recuéstala como acostarías un ángel del que hoy eres anfitrión. Tómala con firmeza con tu pulgar, presiónala fuertemente, y pese a su insistencia por reencontrarse contigo o tu necesidad de volver a contemplar su belleza, déjala atrás. Sólo así podrás seguir leyendo. Sólo así podrás seguir viviendo.

sábado, 4 de abril de 2009

CCXXVII: Hurtos 9 - Mateo Fernández, mi hermanito.

Los "Hurtos" se crearon para poder plasmar todo aquello ajeno que moldeó o moldea constantemente mis formas, tanto literarias como vivenciales. En este caso, para mi no sólo es un orgullo y una alegría inmensa, sino también una ratificación de que la edad es subjetiva y que la sabiduría no sólo se adquiere con la experiencia, ya que hoy, hurto un texto de mi hermano de 9 años. Más allá de la belleza de su texto sobre la esperanza, lo increíble es el rol que siente ésta ocupa en la vida humana. Dejo de aburrirlos con mis sandeces y los dejo con las palabras de un pequeño arco iris de luz radiante.

La esperanza no se compra se construye como la felicidad o el odio

La esperanza es un sentimiento que todos tenemos aunque algunos no lo demuestres

La esperanza es fundamental para la vida común de los seres humanos

La esperanza es fuente de poder de nuestro cuerpo

La esperanza es lo que sienten las personas que tienen familiares caídos

en una conclusión

La esperanza es

TODO!!!

Mateo Fernández (mi hermanito)
9 años