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lunes, 26 de julio de 2010
DLX: Rosario siempre estuvo cerca
Rosario es más que una linda ciudad, una capital cultural, una cuna de próceres. O menos que eso. Es menos que un país soberano, la capital del fútbol, o incluso, menos que el hogar de las mujeres más lindas del mundo. O tal vez, más que eso. No encaja, no es. Ni una cosa ni la otra. Es única. Es bohemia, refinada, hermosa, oscura, imponente, sencilla... La duda es quién soy yo cuando la visito, no quién es ella en realidad. Me enamoro, voy y vengo, me relajo. No existo y empiezo a existir, alumbrado por las tres luces celestes del semáforo invisible, Sabina Bar, y la añoranza; o los comienzos. Los sueños y las pesadillas repetidas. Sentimientos, al fin. Más que mucho. Loca ella y loco yo.
Publicado por
Mauro Fernández
a las
1:07
martes, 20 de enero de 2009
CLIX
Un amigo cosecha '08 -como él diría-, escribió un hermoso reporte interno sobre su fugaz visita por las calles de Rosario. Una antología sensacional sobre percepciones vividas que estructuraron la belleza de lo que representa caminar hoy, en el presente, por esos preciosos pagos. Habló de caminos no caminados, que ya habían dejado en él su huella indeleble. Habló sin hablar de mariposas tecknicolor. Del humor y la música que la ciudad regala, revalidando su afán de excelente anfitriona. La literatura inabarcable, y el espíritu revolucionario inherente en cada uno de sus recovecos. Así, p.d.alvarez estimuló mis ganas de viajar y me recordó viajes pasados y presentes. Me recordó la belleza de transitar esa ciudad por cada uno de sus pasajes y sus puentes dimensionales. El primer viaje con un amigo naciente, la pasión de vivir la experiencia frente al monumento, y las caminatas nocturnas a la ribera del Paraná. Hoy para mí, aunque con más camino transitado, Rosario sigue igual. Increíble, mágica, repleta de mariposas tecknicolor y con miles de puentes y pasajes por descubrir. Tanto, que ya saqué mi cuenta de pasajero frecuente.
Publicado por
Mauro Fernández
a las
12:52
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