jueves, 27 de mayo de 2010

DXXXVIII: Fascinación y falta de cautela

No sé enamorarme. No puedo cuidar los modos; afianzar la confianza y avanzar a paso lento -pero persistente-, en una relación. No creo en la cautela, los pasos pensados, el no asustar, ni en la estrategia. No creo siquiera en no poder cambiar de parecer. Una clase más se convierte en un mundo de chispas capaces de incendiar de una vez toda Amazonia. París, Buenos Aires, Londres, The Guardian, Perón, Holocausto, Schindler, vino, LSD, Bioy Casares, el inglés y el castellano, la utopía y el pragmatismo, un Siddartha y una Loba Esteparia; todo en una hora de mixed emotions, como dirían los Stones. Fascinado y, por tanto, falto de cautela.

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