viernes, 14 de mayo de 2010

DXXXIV: Segunda opción

Siempre dije que no a ser relegado, siempre tuve el orgullo por las nubes, siempre fui un desastre en esos menesteres. Hoy creo que lo abandoné y me limito a vivir lo que tengo que vivir, con toda la vehemencia que ésto me merece. Mi vida es hoy un puto quilombo. Hermoso quilombo. No sé si acá o allá, no sé si tomo o como, o bebo o ingiero, o trago o escupo... No tengo la más remota idea. Hay cosas que siento, no sé ni como ni cuánto, no sé dónde ni cuándo. Sé que están, y que soy segunda opción. Que estoy entre las sombras, que siempre hay un espíritu parco que me amalgama con la noche y lo perecedero de los cuerpos. Pero también imortal como los espíritus, aunque haya quienes no lo perciban a simple vista. Quilombo, I give you my soul. Déjame vivir con ella todos los sueños que percibo durante el día... La noche está cubierta por la somnolencia y el imaginario. Amén.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estaba escuchando la canción que me comentaste de Ismael el otro día por sms y llegué hasta acá. So called chaos..
Un beso
Pau

Anónimo dijo...

hola, soy yo otra vez...la palabra de verificación de mi mensaje anterior fue "beter" y la de este es "bieso". O sea, tomémonos la licencia de doblar una "t" y de sacar una "i" y queda algo así como "un mejor beso".
De repente tengo demasiada participación en este blog, jaja

Mauro Fernández dijo...

Lo suyo es envidiable Martínez. No sólo por la creciente participación, sino por la lucidez para transformar las palabras de verificación antiSPAM en mensajes románticos.

Usted si que apuesta por el amor, que lo parió!