lunes, 29 de agosto de 2011

Cumplir años


Suelo pensar profundamente qué palabras regalar para un saludo de cumpleaños, cómo ubicarlas, qué deseo hacer extensivo, qué pasiones; pero generalmente, por no decir siempre, me resigno y largo un "felicidades ché, que tengas un gran día!". Cuanto más cercano es el ser en cuestión, más pienso la dedicatoria perfecta, el mail extenso o la presencia deseada: ¡la sorpresa! Pero no hay caso, casi siempre es ese insulzo "felicidades".

En este caso, me resigno de antemano, la hago corta, me evito un dilema y no le deseo felicidades a ella, me las deseo a mí. Porque en este año que nos encuentra caminando en el mismo planeta, pero también en el mismo sendero, el homenajeado soy yo. Me congratulo por todo lo vivido en su compañía, me reconozco sonriente y felicitado, por la gracia de los acompañamientos que hacen de lo feliz, la felicidad. Una sensación permanente, que subyace y trasciende todo lo aleatorio y azaroso de un facial y espúreo estado de ánimo.

Así es que la hago corta: me miro, me veo feliz y me deseo felicidades. Y a ella un infinito agradecimiento. Por todas las felicidades que no me desea, sino por las que me regala, día a día, despertar a despertar, anochecer a anochecer; en todas las aristas que los distintos planos nos regalen, o mejor aún, en las que juntos construyamos.

Por derribar las fronteras. Por saber izar mil banderas. Por hacer del mundo un lugar más lleno de colores, como espejismos en los tamices de la melancolía.

Por su cumpleaños.

Por el nuestro.

¡Felicidades!

jueves, 25 de agosto de 2011

Victoria del pueblo mendocino: anularon el proyecto minero San Jorge

Estoy realmente emocionado. Me llena de alegría ver cómo la movilización de la sociedad civil y el involucramiento público pueden más que el avasallamiento de las corporaciones y la connivencia estatal. Los diputados de la provincia de Mendoza acaban de rechazar el proyecto San Jorge, un emprendimiento minero que pretendía extraer oro y cobre de la localidad de Uspallata. El proyecto quedó anulado y la empresa -Coro Mining- tendrá que presentar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental si quiere retomarlo.

Este logro es fruto del trabajo intenso y sostenido del pueblo mendocino, nucleado principalmente en la Asamblea Mendocina por el Agua Pura (AMPAP); y sirve de ejemplo y estímulo para que otros pueblos cordilleranos los imiten y se levanten sin claudicar contra los Minerales-Estado, como el Dr. Marcelo Arancibia describió en su último libro, San Juan, Gioja y el Mineral-Estado.

Arancibia caracteriza, haciendo foco en San Juan como ejemplo más magnífico y "prístino", la realidad empírica de los títeres políticos y los titiriteros multinacionales que hacen de la Cordillera de los Andes un Parnaso extractivista que saquea nuestros recursos y distribuye las ganancias entre los grandes popes del capitalismo financiero universal; muy lejos del hermoso Tudcum que aún descansa al pie de los cerros donde Barrick explota sus proyectos Veladero y Pascua-Lama, sumido en una dura pobreza económica.

En Mendoza, el ejemplo de lucha es la Asamblea mendocina por el Agua Pura (AMPAP), núcleo de colectivos y organizaciones ambientales y sociales que levantaron el culo del sillón, la cabeza del propio ombligo y salieron a pelear por todos los argentinos. Es una gran alegría para mí -e imagino que deberá serlo para muchos de ustedes también- que esto sea hoy una realidad, por la importancia que esto reviste tanto en términos ambientales como de movilización ciudadana e involucramiento público.

Mi más profunda felicitación para todos ellos y mi más sincero deseo de que ese espíritu se expanda y contagie a todos los vecinos cordilleranos. Cuyo, el NOA y la Patagonia merecen un modelo de desarrollo real y superador de este crecimiento cortoplacista, típicamente menemista -favorecido y generado por su administración- al que están sometidos, basado en la extracción compulsiva y el saqueo de nuestros recursos naturales.

--

Video de la toma de la legislatura el 22 de febrero de 2011. Tres mil personas se manifestaron contra el proyecto San Jorge:

lunes, 22 de agosto de 2011

Tim: el hombre que cambió el mundo

El Mercado del Puerto siempre tiene algo para regalar, y casi siempre es en Roldós. De pasada en Semana Santa o vacación de agosto sanmartiniano, su Medio y Medio trae historias para contar. Esta vez fue casi perfecto, a tono, acorde; Tim y Gregory llegaron junto al morcipán, el chimi y a criolla, para contar sus historias en inglés. También para hacer preguntas y sacar algunas conclusiones.

Tim es de Londres, habla un muy buen castellano y es inspirador como pocos hombres. Gregory es neozelandés y tiene un rostro de película. Sus ojos metidos hacia adentro, la cara cuadrada y una frente amplia y recta que es perfecto preludio a su ínfimo cabello castaño. (Que no haga hoy hincapié en sus palabras, no significa que no me marcara con su magnífica simpleza y su empatía constante). Cada uno con su gracia, avergonzados de no hablar el idioma local, el nuestro, y que para comunicarnos nos veamos obligados a recurrir al inglés. Nosotros, chochos. Yo, delighted; practicando una lengua que deberá hacerse costumbre en pocos días.

La conversación fue de lo más variada, pero ahondó en el llamado "mundo". ¿Cómo cambiarlo? ¿Quién podría? Él, Tim, maestro o algo por el estilo. Gregory un viajante, quién sabe por cuánto tiempo; un tipo bárbaro con el que vale la pena sentarse a tomar una cerveza y hasta pasar un día del padre con asado y en familia, si quisieran ser sus hijos. Pero es aquel hombre canoso, el que en sus breves minutos de charla, me llenó de las certezas más preciadas. La que anula la esperanza para hacerla realidad.

"Ustedes, entre los 20 y los 30 años, son los encargados de cambiar el mundo", decía sin ningún indicio de duda en su mirada, mientras su dedo se clavaba como un puñal que diera vida, en el perfecto centro de mi pecho. "En los '60 lo intentaron, pero ustedes tienen en sus manos la mejor arma de comunicación que nadie haya tenido jamás; you, you, YOU, can change the world". Estaba convencido.

Y mi lábil respuesta no le daba siquiera gracia. El "I hope", le parecía banal; cobarde. Y no entendía por qué Argentina no sale adelante con los hermosos recursos que trae en sus suelos, con la hermosa gente que habita sus tierras. Me pidió respuestas. Obviamente no titubeé a la hora de decirle la falta de decisión política en la que estamos sumidos, el maniqueísmo eterno en el que estamos inmersos, el extractivismo cruel al que somos sometidos por los países del norte y sus multinacionales que irrumpen en nuestras tierras como los misioneros del siglo XV. Nos evangelizan y nos roban, y nosotros miramos la misma película tragicómica sin dejar de sonreír creyendo que esta vez los estamos cagando; que esta vez sí "estamos creciendo".

No le alcanza. Tim quiere más. Tim quiere revolución, y la quiere ya. Quiere organización desde la inmensa oportunidad que nos regalan los teléfonos inteligentes, internet y la globalización que hace que hoy todos seamos accountables, y por tanto, poderosos. Le doy la razón, pero insisto en que si bien el medio está dado (siempre los medios están dados), falta el contenido para llenar ese enorme potencial que pueda alzarnos en la cúspide de nuestras libertades. Nos falta visión a largo plazo, coraje, romper esquemas dogmáticos. Aventurarnos a lo desconocido.

Tim sonríe y me mira -nos mira-, y dice: "You are an intelligent young man, you speak two languages, you know what is it about. Take care of your lovely girl, go out there and change the world; I know you can".

El Mercado volvía a teñirse del celeste azulado de la nostalgia, el gaucho entraba con su guitarra, las seis cerraban las puertas, y el mundo seguía allá afuera, no muy distinto que siempre. El mío seguía acá adentro; irreconocible.

miércoles, 17 de agosto de 2011

¡Seamos libres, que lo demás no importa nada!




Soldados,

Todos y cada uno de ustedes conocen el esfuerzo y las dificultades por las que hemos pasado. Llegar hasta aquí es bastante, pero nunca suficiente. El enemigo espera. Y espera bien armado, señores. Son la esperanza de la América. Todos y cada uno de ustedes lleva consigo lo más importante: la Libertad. Trescientos años de masacre y de barbarie tiñen nuestra tierra de sangre, pero hemos venido a decir basta, ¡se acabó!

Soldados, se me llena el corazón al ver tantos guerreros dispuestos. Nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos recordarán este momento con orgullo, porque les dejaremos una tierra digna de ser vivida. Donde puedan sembrar, crecer y prosperar libres de toda cadena; donde cada hombre pueda decidir su destino sin importar su color, su linaje, su procedencia, ¡ni qué carajo! Porque todos somos iguales ante el Supremo, así como somos iguales ante la muerte. Porque cualquier hijo de mujer merece ser libre, de una vez y para siempre.

¡Seamos libres, que lo demás no importa nada!

¡Viva la Patria!


miércoles, 3 de agosto de 2011

Cambios para un trienio

El último domingo, en pleno triunfo del PRO en el ballotage porteño, este espacio cumplió tres años de constancia y me agarró hablando de política. En aquella primera entrada hacía alarde de las creencias, del dogma que puede llevarte al olvido; y como clavado en una cruz amorfa, tres años después, seguí hablando de lo mismo.

Pasaron estilos, formas, máscaras y puentes; pasaron colores e imágenes, ráfagas y brisas. Pasó la tragedia, pasó el amor. Y volvió; con fuerza, uno y lo otro. Porque así andan nuestras existencias, pasito a paso, sobre la tierra del camino, con un sol que arde, un frío que anestesia y el viento... el viento que todo lo empuja.

Hoy es tiempo de dedicarme un nuevo adiós: el adiós a la cuantía. No más numerología en el titular de cada expresión, sin importar la forma que luego adquiera. Deja de existir el antes y el después, porque comprendo que en este lugar, como en el cielo, todo es ahora. Todo está y deja de estar, al mismo tiempo. Todo se subyace y, a su vez, se magnifica gracias al impulso recibido por la interrelación de los factores.

El pasado que no quiere ser contado alimentó este presente sin fecha ni nombre, que es hoy y que es ahora, para perpetrarse para siempre en los ocasos del mañana.

Empecemos juntos a escribir otra historia. Una que vivirá por siempre.

--

martes, 2 de agosto de 2011

DCXXXVI | Crisis es Oportunidad

"La expresión castellana 'crisis' tiene su origen en la palabra griega 'krisis', que significa 'decisión'. En mandarín y en cantonés, el símbolo utilizado para representar 'crisis', significa también 'oportunidad'. Somos testigos de un tiempo de crisis múltiples y multifacéticas. Ahora es el momento de tomar decisiones sensibles, aventuradas y llenas de coraje, para sobrepasar los efectos devastadores y nefastos de esas crisis."

domingo, 31 de julio de 2011

DCXXXV | La Fiesta de la Democracia (3)

El déficit democrático y la importancia de la participación*

Hace unos días comencé a leer el libro Boiling Point –Punto de Ebullición–, de Kumi Naidoo, en el cual el autor hace hincapié en lo que llama "déficit democrático". Relata cómo este déficit abre las puertas a la participación ciudadana, la hace indispensable y alienta indirectamente a que seamos mejores en el ejercicio de una democracia real. Explica el debilitamiento de las instituciones a nivel global para revelar la falta de confianza en la democracia. Exactamente eso es lo que llevo a una menor escala, una local aunque en un contexto global.

Estamos ante un ballotage que definirá los próximos cuatro años de la Ciudad de Buenos Aires, el hogar de muchos de los que hoy están leyendo este artículo. Es inminente la posibilidad de trazar un cierto destino, o al menos de creer en la ruta elegida que nos sirva de puente hacia el futuro que merecemos.

Los aliento con toda mi pasión a que voten a quien quieran, pero siempre que crean en la democracia real, no en la utópica. Voten, si una vez que salgan del cuarto oscuro se comprometerán con el fortalecimiento de la plataforma democrática en todas sus aristas, y no sólo en una mera boleta ‘testimonial’. Construyan la sociedad que todos queremos más allá de la urna, voten a quien voten –voten o no voten–; nadie les impedirá ese derecho, que es lo mejor que tiene vivir en democracia, sea cual fuere. Los “indignados” de España acampan en la Plaza del Sol porque “todo da igual”, PP y PSOE son dos caras de una misma moneda de corrupción, negocios inmobiliarios y encubrimientos del poder económico global. Indignémonos nosotros también, de una vez por todas; acariciemos el hartazgo, pero actuemos con apremio y con pasión.



“Hablar del futuro sólo sirve si nos lleva a la acción hoy”, leí en el libro al que hice referencia más arriba. Independientemente de a quién voten el próximo 31, trabajemos a partir de ahora para recuperar la confianza en las instituciones que tanto nos han desilusionado con el paso del tiempo y la experiencia. Construyamos un país –y una Ciudad– en el cual “democracia”, signifique algo más que sufragio universal y obligatorio, y evoque más bien un plano de discusión, construcción y decisión popular; donde las minorías sean escuchadas más allá de las oportunidades que les regalan las encuestas, donde todos tengamos una posibilidad de cambiar el mundo en el que vivimos.

En lo personal, mi opción es el no-voto; mi modelo de cambio es sistémico y estructural, y ninguno de los candidatos gobernará, siquiera un momentito, representándome. Guardo, de todas formas, mi preferencia. Quisiera creer que hay un ámbito de participación real que, lamentablemente, se ve subyugado ante el histrionismo apolítico porteño.

Les propongo el ejercicio de votar a conciencia, y de mantenerla luego por cuatro años. Que esa conciencia los lleve a involucrarse activamente en la política del día a día, no necesariamente en la partidaria, y que tomen partida en la realidad que luego los llenará de alegrías y frustraciones, lágrimas y sonrisas. Porque los hechos fortuitos no existen. “Yo, como Dios, no juego a los dados y no creo en las coincidencias”, dice el protagonista en un momento alto del film “V for Vendetta” –o “V de Venganza”–, y nos muestra la interrelación de la realidad política con la cotidianeidad más común.

Actuemos. Involucrémonos. Tracemos un boceto de nuestra vida desde la base de la participación ciudadana. No dejemos que otro lo haga por nosotros. No les demos el gusto de caer en el nihilismo, ni seamos tan ingenuos de pensar que poniendo una u otra boleta, el entramado del poder actual cambia. Creamos en nuestras elecciones.

Fortalecer la democracia es algo totalmente distinto a votar al menos malo.

---
*Leé los capítulos anteriores de esta entrada:


miércoles, 27 de julio de 2011

DCXXXIV | La Fiesta de la Democracia (2)

Buenos Aires: dos caras de una misma moneda*

En ese contexto de descreimiento institucional, el 10 de junio que pasó, llegamos a la votación para Jefe de Gobierno en la Ciudad de Buenos Aires. Macri, Filmus, Solanas, Estenssoro, Giudici, Telerman, entre otros, apelaron al sufragio para ocupar, durante cuatro años, la estratégica oficina de Avenida de Mayo al 500.

Muchos amigos me han confesado que en la pasada elección porteña votarían "para que pierda" un candidato; otros para "defender un modelo", y algunos más para "ganarle a unos y otros". Puro revanchismo. Sólo uno o dos tuvieron la convicción de reivindicar valores, aunque no alimentasen un verdadero ‘poder gobernar’. Votar al menos malo debilita a la democracia, la hace boba, naif y fraudulenta.

¿Qué decir del 25% que no asistió a las urnas o impugnó su voto? Tal vez sea simplemente que nadie transfirió su voluntad a un candidato específico por no sentirse representado –más allá de la infinita cantidad de opciones–. Quizás evoque una enorme frustración en las estructuras democráticas y las instituciones nacionales o municipales. Pero hay alguna chance de que, en realidad, más allá de los matices que cada candidato esgrimió, todos respondan al mismo concepto global de desarrollo y participación ciudadana.

No digo con esto que la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP) de Macri responda a los mismos intereses que La Cámpora que “apoya” a Filmus; lejos estoy de creerlo. Pero así como la UCEP echa a patadas y palazos –literalmente, por desgracia, o más bien por obra y gracia de...–, la mencionada agrupación kirchnerista echó agresivamente a los integrantes de la comunidad Qom La Primavera de su acampe en Avenida de Mayo y 9 de Julio, cuando reclamaban tierra y justicia por un compañero muerto en la represión de la policía formoseña a cargo del gobernador Gildo Insfrán, allegado de la Rosada.

Sorprende también la connivencia con las empresas de recolección de residuos que tuvo el actual jefe de Gobierno en cuanto al pliego de residuos sólidos urbanos –que aumentaron su enterramiento en los rellenos de la provincia en más del 14%, mientras que deberían haberse disminuido en un 30% para 2010, respecto a los niveles de 2004–, así como las concesiones, el denunciado tráfico de influencias, y las férreas defensas que realiza el Ejecutivo Nacional hacia la empresa Barrick Gold, para que siga extrayendo oro y plata de la Cordillera de los Andes sin respetar legislación alguna de protección ambiental, y echando a dos subsecretarios de Ingresos Públicos por negarse a firmar un acuerdo de tributación diferenciada para la extracción de los minerales en Chile y Argentina.

Volviendo a la Ciudad, no creo que Filmus responda a la lógica del kirchnerismo en su estado más puro, lo considero mucho más racional e independiente que el Pachano de 678, Orlando Barone; más allá de su tozudez en colocar por acción u omisión a Aníbal Ibarra –sí, el que fue destituido tras la masacre de Cromañón– como legislador. Pero obedezco a la campaña electoral, y tengo que creer que “Filmus es Cristina”, y hago de su candidatura un todo Nac&Pop. Más allá de las críticas, sería injusto no reconocer que muchas de las medidas impulsadas por el oficialismo nacional me parezcan correctas. Creo que el “modelo” existe, pero que el entramado que lo subyace, si bien no es idéntico a las estructuras tradicionales de un modelo neoliberal, es cercano a un totalitarismo de Estado que no es beneficioso para nadie.

Celebro y creo en la Asignación Universal por Hijo –aunque fuese propuesta inicialmente por la Coalición Cívica y no por el kirchnerismo–, la Ley de Salud Mental, la nacionalización de las AFJP, las regulaciones a las prepagas, la re-estatización de Aerolíneas Argentinas y los Embraer –la nueva flota de la empresa estatal– que me llenan de orgullo, la Ley de Medios, la Ley de Matrimonio Igualitario, e incluso en el programa Conectar Igualdad. Veo y disfruto la democratización del deporte y el Fútbol para Todos; me entusiasmo con los contenidos, aunque sesgados y discrecionales, de la TV Pública y su “subsidiario” canal Encuentro, así como las varias y muy buenas producciones cinematográficas de la industria nacional. No olvido el impulso a lo que comenzó a ser el cierre de una herida que parecía eternamente abierta: la reapertura de los juicios a los responsables del genocidio setentista, el hecho simbólico de “descolgar” a Videla de la lúgubre ESMA, ni tampoco el proyecto para la investigación de la apropiación de Papel Prensa y el acoso a los Gravier para que “regalen” la empresa el imperio mediático que hoy es Clarín.

Sin embargo hay algo en la estructura de tanto acuerdo que no me cierra. Algo que me retumba adentro y que es pensar en el destino que nos depara si nos convertimos en Santa Cruz –la provincia natal de Néstor y el puntal de estos últimos ocho años de gobierno nacional–, donde el que piensa diferente tiene miedo de hablar, salvo algunos corajudos como los maestros de la Asociación de Docentes de Santa Cruz (ADOSAC), reprimidos brutalmente por la Unión de Obreros de la Construcción (UOCRA) que actuó casi como una fuerza paraestatal y represiva del gobernador Peralta, íntimo de la presidenta.



Creo que quizás haya dos modelos. Uno estúpidamente neoliberal, con preponderancia del capital financiero, el mercado como Dios Padre, el humor y los globos de colores que los estratos más cómodos de la metrópolis porteña parecen adoptar como reemplazo de la “militancia”, pero de una política inexistente. Otro, que respeta una lógica mafiosa del caudillo provincial que asesina por encargo y exime a il cappo de todo indicio de culpabilidad, que silencia al que piensa distinto, que en su verticalismo incuestionable impone la obediencia como virtud y ningunea a las organizaciones de la sociedad civil que proponen mejoras y cambios al esquema de gobierno actual.

Ninguna de estas opciones promueve la inclusión y el verdadero ejercicio democrático de participar en la gobernación. Al menos, el segundo, promueve la militancia pero desde una visión partidaria y únicamente para la afiliación en sus filas, ya que de otra forma será tildado de “hacerle el juego a la derecha”. Ninguno le da voz al sin voz, ninguno mira más allá del negocio inmediato, todos pactan con un diablo que no sabemos si vive en el cielo o en el infierno; nadie parece creer en una democracia real.

-------
* Para leer la primera parte de este artículo, hacé click acá.

El tercer y último fragmento será publicado el sábado 30.

domingo, 24 de julio de 2011

DCXXXIII | La Fiesta de la Democracia (1)

Desde hoy, y en dos sucesivas entradas que tendrán lugar antes del ballotage del domingo 31, me gustaría compartir con ustedes algunas reflexiones acerca de lo que representó la última votación porteña en un contexto global social y político que hace al debilitamiento de las instituciones y a lo que un colega e histórico militante social por la igualdad y la justicia, ha llamado déficit democrático. Esta entrada consta de tres capítulos:

1.- El panorama global
2.- Buenos Aires: dos caras de una misma moneda
3.- El déficit democrático y la importancia de la participación

El artículo es mi humilde concepción de la interrelación de las estructuras supranacionales y extra-políticas, esencialmente abogando por el prevalecer y la perpetuidad de un modelo socio-económico que es el verdadero gobierno del mundo superada la Segunda Guerra Mundial, y cómo esto se relaciona con la ilusión de democracia, y la necesidad de la participación ciudadana en los procesos políticos.

Los dejo con la primera parte, y quedo a la espera de sus comentarios.

--

El panorama global

Las palabras que siguen no tienen ánimo de ofender ninguna moral ni conciencia, ya que comprendo plenamente a quien descubra en la voz que le fue prohibida, el aroma a la victoria de la libertad o, incluso, a la revancha de la negación. La legitimidad del voto es inexpugnable, es el medio prima facie de todo sistema que pretenda erigirse desde un cimiento ciudadano, popular y pluralista. Podemos entender la democracia como el sistema primero de todo orden civilizado de delegación y representatividad en el cual los hombres hacen voto sus clamores e ideales. Ese acto es digno merecedor de la celebración popular y del orgullo individual de ser parte de ese andamiaje tan exquisito que es la política partidaria que sintetiza en una voz, millones.


Tal vez en un desvío de su sentido original es que el sistema comenzó a resquebrajarse, a hacer agua y sumergirse en el olvido de lo que fue su corazón. Parece ser de romántico –o más bien de idiota– preocuparse por el hambre, los pueblos originarios, el ambiente o los marginados.; de burgués –para algunos, tal vez, de fascista– siquiera pensar en los males que padece una urbanizada clase media; de retrógrado susurrar otros caminos cuando la historia marcó uno único e ideal, más allá de las consecuencias que este trajese aparejadas. Somos el error por hache o por be, al pensar que nadie dice nada nuevo, que el sistema se repite, que los medios están oxidados y las instituciones deprimidas y desvalorizadas.

Superada la segunda Guerra Mundial, las democracias y el libre comercio prevalecieron echando raíces en instituciones que el mundo entero debía, desde entonces, celebrar y respetar. Así se forjó el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), las Naciones Unidas (ONU), entre otros tantos organismos supranacionales –ni hablar del BID o la OEA– que comenzarían a regir la agenda mundial. La mano invisible del mercado –y aquí deberíamos introducir un capítulo aparte para Wall Street y los grandes cárteles financieros del mundo moderno–, acomodaría el resto.

Sin embargo, esta utopía de libertad, derechos individuales y gobernación popular se transformó con el paso del tiempo en la debilitación de los Estados nacionales, el fortalecimiento de los mercados transnacionales y las garantías de perpetuidad para el statu quo global.

Y nadie se salva de esta gran obra teatral que nos han montado en nombre de nuestro poder ciudadano. Nadie la combate, porque no tenemos el quijotesco coraje –o no tomamos en consideración el magnífico poder que nos cabe como sociedad civil– para pelear contra molinos de viento sin arma, sufragio ni identidad, con el dólar como bandera y la rentabilidad como corazón.

Creo firmemente que esos agentes montados a modo simbólico para exhibirle al ingenuo, un panorama global de consulta, respeto e igualdad, son puras bazofias. Quien no pertenezca –o tenga un mínimo peso– al club del libre comercio, abra las puertas a las megaempresas extractivas generalmente vinculadas con la producción energética y los recursos naturales que abundan en el Tercer Mundo pero se acumulan en el Primero, no existe en esos consejos, o, al menos, no cortan ni pinchan. Estos organismos no regulan a nadie más que a los que nos dejamos disciplinar. ¿O acaso Estados Unidos no invadió Irak con total impunidad –y el apoyo de varias naciones de la Unión Europea (UE)? Y por el otro lado, ¿no está haciendo estragos el FMI con sus “recomendaciones” de ajuste en los países europeos con mayores déficit financieros como España, Portugal o Grecia? ¿No están, en realidad, articulando una política global estatal y supranacional en la que el único beneficiado es el modelo económico actual y sus intocables benefactores?

lunes, 11 de julio de 2011

DCXXXII | Preludio para dos regresos: Macri y Waters

Un video que es síntesis perfecta de un doble preludio. Con ansias esperamos la llegada de Roger Waters, 7 y 9 de marzo de 2012 en el Monumental, presentando con más fervor que nunca su célebre -y mágica- obra: The Wall.

Igualmente, el 47,8% de los porteños estarán expectantes del seguro retorno -aunque lo correcto sería decir permanencia- de Mauricio Macri al frente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Seguro hay muchos más entusiastas por la segunda opción que por la primera, así que, especialmente para ellos, va dedicado el próximo video. A ellos, a la UCEP, al Fino Palacios, a Ciro James, a China, a Franco, a Mauricio, a Durán Barba, a los Midachi, a vos, que sos bienvenido, y a todos los que juntos, venimos bien.



YOU BETTER RUN LIKE HELL
YOU BETTER MAKE YOUR FACE UP IN
YOUR FAVORITE DISGUISE.
WITH YOUR BUTTON DOWN LIPS AND YOUR
ROLLER BLIND EYES.
WITH YOUR EMPTY SMILE
AND YOUR HUNGRY HEART.
FEEL THE BILE RISING FROM YOUR GUILTY PAST.
WITH YOUR NERVES IN TATTERS
WHEN THE COCKLESHELLSHATTERS
AND THE HAMMERS BATTER
DOWN THE DOOR.
YOUD BETTER RUN.
YOU BETTER RUN LIKE HELL
YOU BETTER RUN ALL DAY
AND RUN ALL NIGHT.
KEEP YOUR DIRTY FEELINGS
DEEP INSIDE.
AND IF YOURE TAKING YOUR GIRLFRIEND
OUT TONIGHT
YOUD BETTER PARK THE CARWELL OUT OF SIGHT.
CAUSE IF THEY CATCH YOU IN THE BACK SEAT
TRYING TO PICK HER LOCKS,
THEYRE GONNA SEND YOU BACK TO MOTHER
IN A CARDBOARD BOX.
YOU BETTER RUN.

---------------------------------------------------------------------

SERÁ MEJOR QUE CORRAS COMO EL DEMONIO
SERÁ MEJOR QUE TE MAQUILLES LA CARA
CON TU MÁSCARA FAVORITACON TUS LABIOS ABOTONADOS
Y TUS OJOS COMO PERSIANAS
CON TU SONRRISA VACÍA
Y TU HAMBRIENTO CORAZÓN
SIENTE LA BILIS ASCENDER
DESDE TU CULPABLE PASADO
CON TUS NERVIOS HECHOS POLVO
CUANDO LA CONCHA DEL BERBERECHO
SE ROMPE EN PEDAZOS
Y LOS MARTILLOS
ECHAN LA PUERTA ABAJO
MEJOR SERÁ QUE CORRAS COMO EL DEMONIOMEJOR SERÁ QUE CORRAS TODO EL DÍA
QUE CORRAS TODA LA NOCHE
Y GUARDES TUS SUCIOS SENTIMIENTOS
BIEN DENTRO DE TÍ.
Y SI SALES CON TU NOVIA
ESTA NOCHE
SERÁ MEJOR QUE APARQUES EL COCHE
BIEN FUERA DE LA VISTA DE NADIE
PORQUE SI TE ATRAPAN EN EL ASIENTO DE ATRÁS
TRATANDO DE TIRARLE DEL CABELLO
VAN A ENVIARTE A TU MADREEN UNA CAJA DE CARTÓN
MEJOR SERÁ QUE CORRAS.