viernes, 7 de agosto de 2009

CCXCVII: Volantazo

Pareciera que el jirón de mi vestidura que tiempo atrás me fue arrancado, germina en la tierra como si de una fértil semilla se tratase. Desde la embolia existencial que da a luz el desarraigo, parece animarse impertinente no sólo una hojita, no sólo una flor. Es, en realidad, el árbol infinito de las probabilidades indescifrables, de los coeficientes no interpretados, los mundos no soñados. Asoma el purgatorio de las reglas del juego, donde los mandamientos se ponen en tela de juicio y la biblia asa mollejones en la parrilla de Juan Carlos. La semilla de la fertilidad contagia aquellas estóicas pasturas que toda su existencia han soñado el protagonismo de una historia de amor, de un triste verso en un poema de Oliverio. Hoy, tristes pastos estancados, pueden crecer allí donde ayer yació un cuerpo adormecido, porque hoy -sólo hoy-, los ignorados devienen en inquebrantables próceres, y las quejas vacías del conformismo se hacen aullido de guerra, en la instancia de cambiar el rumbo.

martes, 4 de agosto de 2009

CCXCVI: Big Crunch

Una contracción suave y suspendida es prefacio de la explosión violenta de mi pecho. La ira le da origen: el error, la debilidad. El hecho de ser humano, permeable a las inyecciones externas. Benignas o cancerígenas; permeable. Y en la entraña liberada comienza a tenderse un puente al mundo real, donde todo es menos gris, horizonte que es morada de esa paz siempre ansiada. The end of broken souls, the tent where we all hide from survival. Where we all rather death, instead longlivin someone else's life, of breathing someone else's air. Lonely tent, desperated freedom aim, deep extasy. Monsters of creation; us runnin' away from their shitty, suicidal thoughts. Hiding down the moonlight, creeping along the bodies of our history. Being unique. Feelin' unique. Dying alone. 

lunes, 3 de agosto de 2009

CCXCV: Diecisiete días

Diecisiete días. Los elegí entonces y los elijo ahora. Cuando la magia empezó y cuando se le puso fecha de defunción. Cuando un rito caprichoso del día dieciocho cerró el libro de poesía sin terminar de leer la última rima. En el principio que precede otro principio, sigue siendo mi elección. Lo hermoso del arte es que puede alcanzar la eternidad, pero siempre desde lo efímero. No pude dejar que ésto no fuera arte, y te sigo eligiendo efímera. Claro que quedan poemas por leer, lo sé, lo siento... La varita del tiempo no está en mis manos, no elijo controlar sino contemplar. Por eso, nunca sentí modificarte, aunque estuvieses meses de viaje en otras costas, preferí el naufragio de dejarte ser sin ojos ciegos. Y allí estás, entera, divina, ajena. Un logro. Otra sonrisa que me gustaría compartir con vos, aunque se quede dormida en mi cama. 

CCXCIV: Un año de ego.

El último viernes, Egosincracia cumplió un año desde su primera publicación. El acontecimiento fue, para mí, una clara demostración de constancia constituída desde la inconstancia. La expresión de sentimientos cambiantes en un mismo sitio me permitió volver a soñar la diversidad dentro de la unidad, el heterogéneo campo de flexibilidad emocional inmerso en plano homogéneo de todo y nada. Donde se relativiza la misma existencia, la creación, los fines y los medios, Dios y el Diablo, me & myself. Un lugar donde nacieron amores y perecieron compañías, donde hubo desgarros, recuerdos, ciudades, puentes, plumas, canciones, poemas, dibujos, libros y revoluciones. Canciones de amor y de guerra. Un lugar que fue usado para vigilar, y otro muy distinto que fue disfrutado para generar. Un lugar único y mío. Mis entrañas manifiestas en palabras, mis recesos, mis luchas. A lo largo de este año, Egosincracia tuvo todo eso, y a su vez no tuvo nada. Por eso quizás yo sienta la magia gris del primer día y siga escribiendo. Who knows!?

sábado, 1 de agosto de 2009

CCXCIII: Keep on talking

Hola, cómo estás? Bien, vos? Acá, pateando, como siempre, sabés que a veces cuesta seguir mirando al horizonte cuando el peso de tus cruces tuerce el cuello y lo clava en el piso; igual, tratando de encontrar esas pequeñas cosas que te alegran un poquito cada día o te regalan una ilusión para seguir creyendo, no te parece? La verdad, no; y además te preguntaba por ser cortés solamente, pero a veces no se siquiera para que lo hago; la gente parece creer que uno es psicólogo ad-honorem, ad-hoc, que se yo... que puede cargar con penas propias y ajenas donde quiera que esté y, como si fuera poco, ayudar a revertir ese "malestar" -gesticula comillas con los dedos índice y mayor de ambas manos- ajeno. No contestaste mi pregunta, de todas maneras yo también trataba de ser polite my friend, no te exaltes; a fin de cuentas, si hablásemos solamente sobre menesteres sustanciales de la escencia humana y que promuevan la co-participación o el cooperativismo entre las partes intervinientes de la charla, seríamos una especie muda, o no? ¡NO! Y por qué seguís haciéndome preguntas? No sé, salen, y vos? Qué te importa? Me importa, porque [...]

Y la charla siguió, como siguen las charlas que no tienen mucho sentido.

martes, 28 de julio de 2009

CCXCII: Añoranza patria

Me siento exiliado en las tierras del cemento vil. Buscando la embajada del Nunca Jamás, patria en la que las revoluciones estallan en cada garito y los dulces amores se degustan junto al elíxir de la medianoche. El contorno preciso de una luna ausente es mágico reflejo tras las olas de la costa, mientras los satélites dibujan ángeles en lo profundo del cielo azul. Mi añorada nación, aquella donde la alquimia actúa sobre los poemas de amor, convirtiéndolos en manifiestos ideales de valores reivindicados. Aquella patria donde la voluntad trasciende al tiempo, donde las formas son amorfas y los sentimientos, puros. Donde la gente cae rendida ante tus ojos firmes, tus labios tibios. Suspiros que hacen bandera, efímeras eternidades. Casa. Quiero volver a casa.

sábado, 25 de julio de 2009

CCIXC: Capítulo mágico

Adolfita toma las riendas del destino, cumple años y cierra etapas. Es maravilloso descifrar las vetas de una personalidad tan múltiple y reconocerla en distintos instantes. Yo supe amarlas a todas ellas, doncellas de ensueño que tuvieron en cautiverio a todos mis sentidos en un castillo mágico, de cristal. Hoy elige cerrar, no darle espacio a sus hermanas más idealistas para expresarse -y se nota hasta en el tono de su voz, como si un vibratto único las identificara dentro del mismo cuerpito-, y enojarse con lo que una vez, una artista compró, más allá de lo que exhibía la vidriera. Espejos nuevamente quizás, no lo sé. La busqué como se busca a la flor más auténtica del jardín del Edén, la amé como se ama a un infinito inalcanzable que trasciende las formas de lo que es y lo que debe ser. Me duele que no sea por amor, me duele que sea por miedo... Pero de la forma que sea, simplemente, es. Y así, será un capítulo increíble y mágico en la historia de mi vida. Ojalá el autor sepa dibujarla una vez más en esta trama triste en la que, de tanto en tanto, necesito su polvo de hada para volver a volar. 

viernes, 24 de julio de 2009

CCLXXXVIII: Learning to fly

En el combate contra mi ciclotimia no necesito un ancla que me baje a la realidad, sino una liana invisible que me muestre el mundo de los sueños. Need a Moonshaker. Vuelo, sueño, descubro, y las nubes tapan el cielo. Entonces caigo. El polvo de hadas que llevo en el bolsillo no es suficiente para devolverle vida a mi espíritu ausente, y camino enmohecido por laberintos inconducentes de paredes rígidas y verdades absolutas. I do believe in fairies, I've said. Y no sólo en forma crédula sino también empírica. Habiéndola tenido entre mis dedos, sonriendo fulgente, batiendo sus alas y llevándome al país del nunca jamás. Sólo un recuerdo feliz puede hacerme volar, pero sin el áureo polvo de las hadas el viaje al pasado puede ser un suicidio anticipado de la voluntad y de la memoria. Por lo tanto, mon amies, aquí estoy. Esperando como siempre la divinidad entre planos paralelos de ficción y realidad, de vida y de muerte. Pero eso sí, learning to fly.